Varios afganos sortean el foto de agua que rodea un lateral del aeropuerto de Kabul, para huir del país.

Varios afganos sortean el foto de agua que rodea un lateral del aeropuerto de Kabul, para huir del país.

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"El aeropuerto es la guerra": Said, el cocinero de Herat, frente al foso y el alambre de espino talibán

"Las fuerzas talibanes siguen hostigando y golpeando a la gente" en las inmediaciones del aeropuerto de Kabul, señala el telefonista de la base de Qala-e-now.

24 agosto, 2021 02:39

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Entrar en el aeropuerto de Kabul para tomar uno de los vuelos de evacuación puestos en marcha por los ministerios de Defensa y Asuntos Exteriores sigue siendo una misión imposible para muchos de los colaboradores afganos de las tropas españolas en aquel país.

Said trabajó durante años como cocinero y en labores de mantenimiento en la base militar de Qala-e-now (en la provincia de Badghis) gestionada por las tropas españolas. Cuando ésta cerró, se trasladó con el contingente español a la base de Herat, en el noroeste del país.

Tras ser citado por el Ministerio de Asuntos Exteriores, durante la última semana ha acudido tres días consecutivos hasta el aeropuerto de Kabul, junto a su familia, para tomar un vuelo de evacuación. 

Caos en el aeropuerto de Kabul

Pero en ninguna de las tres ocasiones ha conseguido acceder al interior de la terminal, ya que reina el caos absoluto en torno al aeropuerto, con cientos de personas que intentan huir del país.

"Necesitamos más seguridad del Gobierno español", ha indicado Said a EL ESPAÑOL, "resulta imposible entrar en el aeropuerto. Hay mucha gente, muchos niños, muchas mujeres... es como la guerra". A ello se suma la actitud de los talibanes, que han establecido puestos de control en las carreteras de acceso al aeropuerto y, en varias ocasiones, han abierto fuego para impedir que los afganos huyan del país.

En la misma situación se encuentra Hayatullan, quien trabajó durante varios años como encargado de la centralita en el campamento español de Qala-e-now. Hayatullan ha recorrido más de 800 kilómetros junto a su familia (su mujer y sus cuatro hijos) y actualmente se encuentra alojado en un hotel de Kabul, a la espera de poder tomar un vuelo de evacuación del Gobierno español.

También ha acudido al aeropuerto junto a su familia, sin éxito, para intentar embarcar. "Es imposible llegar al paso designado", ha relatado a este diario, "las fuerzas talibanes siguen hostigando y golpeando a la gente". Uno de los laterales del aeropuerto está rodeado por un foso de agua, que los talibanes han protegido con alambradas. Pese a ello, muchos afganos intentar acceder al aeropuerto vadeando esta corriente.

Abdul Rahim trabajó durante cinco años (entre 2010 y 2015) en labores de logística para el destacamento español de Qala-e-now. Cuando cerró este campamento, decidió abandonar el país: "Era peligroso para mí quedarme en Afganistán", señala a este diario.

Tropas internacionales apostadas en el perímetro del aeropuerto de Kabul.

Tropas internacionales apostadas en el perímetro del aeropuerto de Kabul.

Desde entonces reside en Alemania, donde actualmente trabaja como ingeniero. Pero Abdul pide ayuda al Gobierno español para poder sacar de Afganistán a su madre, que tiene 50 años, y a sus hermanos. "Ellos viven ahora en Herat, puedo hacer que un amigo los lleve a Kabul en una furgoneta, pero que el Gobierno español les ayude a salir del país", afirma Abdul.

Desde que las tropas insurgentes entraron en Herat, añade, "mucha gente está huyendo de allí, sobre todo quienes trabajaron para los españoles y los italianos, porque saben que los talibanes van a ir a burcarlos a sus casas".

El Ministerio de Interior ha enviado a Kabul un refuerzo de GEOS, para apoyar a los 17 agentes de la Policía Nacional (tanto GEOS como UIP) que ayudan a los colaboradores afganos a entrar en el aeropuerto, con el fin de tomar el vuelo de evacuación.

Como ha informado este diario, los agentes han tenido que abrir fuego y realizar disparos al aire en varias ocasiones, para abrirse paso entre la multitud que rodea el aeródromo y proteger a los colaboradores afganos.

La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha reconocido que existe el riesgo de que los talibanes intenten perpetrar una masacre cometiendo un atentado terrorista en el aeropuerto, para frustrar la evacuación de los afganos que han colaborado con los gobiernos extranjeros.

Robles ha aconsejado a los afganos que deben tomar un vuelo que, cuando estén en las inmediaciones del aeropuerto, griten "¡España!" o agiten alguna prenda de color rojo, para que puedan ser localizados más fácilmente por los GEOS encargados de su extracción.

El Ministerio de Defensa ha enviado a Kabul fuerzas de élite que han participado en numerosas misiones internacionales en el exterior, para llevar a cabo este proceso. Según las fuentes consultadas por este diario, el Ejército tiene previsto enviar a la capital afgana varios vehículos, en previsión de que las tropas puedan acudir a buscar a algunos de los colaboradores a sus casas.

Pero de momento las condiciones en las que se encuentran la ciudad, completamente tomada por los talibanes, no hace aconsejable esta opción. Por ello, el peso de la misión para recoger a los afganos en las inmediaciones del aeropuerto recae por el momento a los 17 agentes de la Policía Nacional que eran los encargados por garantizar la seguridad de la Embajada de España en Kabul.