Agustín Conde, exalcalde de Toledo.
No ha sido una buena noticia, desde luego. Que el proyecto de Toledo para ser Ciudad Europea de la Cultura haya sido rechazado en el trámite de este viernes ha sido un disgusto, sobre todo por la ilusión que tanta gente había puesto en ello, pero solo quien no hace nada nunca recibe malas noticias. Toledo llevaba dieciséis años de parálisis casi absoluta. Dieciséis años de gobiernos socialistas sin más propósito que el de pasar cada día en una mediocre normalidad, en la paz de los cementerios, con un Toledo mortecino, inane y sin futuro. Ningún toledano podrá recordar un solo proyecto importante de esos dieciséis años hecho por el Ayuntamiento, sencillamente porque no existe.
Hace ahora casi tres años, Carlos Velázquez fue elegido alcalde de Toledo y todo empezó a cambiar. Para bien. Volvió la ilusión por hacer cosas, por que Toledo mirará al futuro con ambición, con el propósito de ser una ciudad mejor, más amable, más próspera, más habitable, mejor cuidada, con más presencia en el mundo, con más y mejor actividad cultural y deportiva. Esto de ser Ciudad Europea de la Cultura era una buena idea. No ha salido, pero el camino andado no ha sido estéril. La movilización de todo tipo de asociaciones, instituciones y personas individuales que el alcalde ha propiciado nos ha hecho pensar en nosotros mismos, en nuestras capacidades, en lo que queremos ser, en lo que cada uno puede aportar; en definitiva, se ha movilizado a la ciudad, que es justo lo que necesitaba.
He dicho en muchas ocasiones que las ciudades son como las bicicletas, que si no se mueven se caen. Carlos Velázquez nos ha puesto a todos a dar pedales, y los toledanos, cuando nos ponemos, somos los mejores en eso. Que se lo digan a Bahamontes.
Lo de hoy ha sido un revolcón, pero lo que toca ahora es levantarse, sacudirse el polvo y seguir adelante. Vamos por el buen camino. Toledo despierta de nuevo.
PS: Y diga lo que diga el Ministerio de Cultura, Toledo es una de las ciudades más importantes de Europa desde el punto de vista cultural.
Agustín Conde Bajén, exalcalde de Toledo.