Image: El libro de los libros
En oposición a este modelo, se viene consolidando en los últimos tiempos un tipo de obra que alienta al niño a buscar sus propios caminos: más que enseñarle técnicas diversas, le ofrece herramientas; más que darle preceptos le descubre estructuras; más que marcar metas fomenta procesos de experimentación artística y expresión personal.
El libro de los libros, de Sophie Benini no tiene como finalidad articular distintos conocimientos que van de la historia del libro o rudimentos de la teoría del color hasta cómo superar el tan literario abismo de la página en blanco sino más bien sugiere una concepción amplia, asentada e inagotable del libro y de su creación. Además nos familiariza con las posibilidades que brindan, para ésta u otra actividad, tanto los consabidos materiales habituales (bolígrafo, tempera, acuarela, óleo…) y otros que resultan menos tradicionales (especias, tipp-ex, frijoles), como el lenguaje y la imaginación. En definitiva, una extraordinaria puerta que abre puertas.