Image: El misterio de la niebla
El libro-álbum se constituye como un género único. Su doble carácter narrativo, literario y visual, exige una estructuración equilibrada y armónica entre un nivel y otro para que ambos discursos se acoplen. No es suficiente un buen texto, tampoco las buenas imágenes bastan por sí mismas. Lo que se espera es una relación recíproca entre uno y otras.
Javier Sobrino escribe una prosa sutil, cargada de estímulos sensoriales y con un ambiente marcado por la fantasía, el lirismo y un tono optimista. Claudia Ranucci experimenta en el estilo, recorre los colores de la paleta, juega con el espacio y explicita las referencias sugeridas por el texto. Cada uno aporta libremente para construir un libro-álbum donde la imagen y el texto valen por sí mismas, se complementan mutuamente y consiguen integrarse como un todo. De este modo se obtiene una obra de buen nivel, atractiva y que deja al lector con muy buen sabor, pese a algunos fallos menores, como un empleo desacertado y gratuito de las tipografías.
Javier Sobrino escribe una prosa sutil, cargada de estímulos sensoriales y con un ambiente marcado por la fantasía, el lirismo y un tono optimista. Claudia Ranucci experimenta en el estilo, recorre los colores de la paleta, juega con el espacio y explicita las referencias sugeridas por el texto. Cada uno aporta libremente para construir un libro-álbum donde la imagen y el texto valen por sí mismas, se complementan mutuamente y consiguen integrarse como un todo. De este modo se obtiene una obra de buen nivel, atractiva y que deja al lector con muy buen sabor, pese a algunos fallos menores, como un empleo desacertado y gratuito de las tipografías.