Hipatia de Alejandría

Hipatia de Alejandría

Ensayo

Hipatia de Alejandría

8 abril, 2004 02:00

María Dzielska

Traducción de J. L. López Muñoz. Siruela. Madrid, 2004. 159 páginas. 18,50 €

Filósofa neoplatónica, asesinada por los cristianos de Alejandría en el año 415 de nuestra era, Hipatia se convirtió en la virgen asesinada que diría Barrès, y en el mito más visible de los llamados mártires paganos.

El neohelenismo estético de fines del XIX la hizo joven y bella, víctima de la cerril intolerancia cristiana y del obispo Cirilo, más tarde santo. Como dijo en un bello poema Leconte de Lisle: “El vil Galileo te ha golpeado y maldecido”. La belleza del paganismo se oponía a la brutal intransigencia cristiana. E Hipatia-ya personaje novelesco- era la encarnación de ese drama.

Partiendo del recuerdo de tal leyenda, la profesora polaca María Dzielska se interna en una amena búsqueda erudita (meticulosa pero parcial) para saber de verdad quién fue Hipatia de Alejandría, hija de Teón, también profesor y astrólogo. El propósito de Dzielska parece decirnos que la leyenda de Hipatia no es muy verdadera. Sin embargo lo que consigue es que certifiquemos que Hipatia fue asesinada brutalmente y sus restos quemados después, por una horda de cristianos extremistas e incultos, dentro de la polémica entre el obispo Cirilo y el prefecto Orestes. Lucha entre lo civil y lo religioso, en la que triunfó el obispo.

Hipatia no era cristiana, enseñaba la más refinada filosofía neoplatónica -que habla también de Luz- y tenía amigos cristianos, pero helenizados, esto es, cultos. Fue acusada de bruja, quizá porque una parte de los estudios neoplatónicos conectaba con el saber hermético. Si uno ha leído a autores de la época sabe que en la Alejandría de fines de la Antigüedad los cristianos cultivados (helenizados), los paganos y los judíos, convivían. Sería después, tras la muerte de Hipatia, cuando esa convivencia se va dificultando por el rigor antipagano de los cristianos no helenistas...

Hipatia no fue una mártir pagana joven y bella, vivía en un clima espiritual muy elitista, al que no eran ajenos algunos cristianos nobles. Tuvo amigos y discípulos cristianos y algunos lamentaron su trágica muerte. Cierto. Las matizaciones de Dzielska, en un libro culto y ameno, son importantes. Pero no cambian el fondo, como parecía pretenderse: Hipatia fue asesinada por los cristianos (aunque fuese una fracción rigorista) y era pagana, aunque perteneciera al grupo -neoplatónico- de los paganos que podían verse como más próximos al espíritu cristiano cultivado. Pero -perdónesenos la reiteración- Hipatia era pagana y fue asesinada por los cristianos. ¿Por qué ese empeño en quitarle al paganismo sus víctimas, que las tuvo? Ahí está el poeta Paladas, por ejemplo, que defendió el Serapeo y fue por ello privado de su paga como profesor de literatura griega. No fue de los peor parados... Un mundo interesantísimo.