La escritora Kiran Desai. Foto: M. Sharkey

La escritora Kiran Desai. Foto: M. Sharkey

Letras

'La soledad de Sonia y Sunny', de Kiran Desai: una obra maestra sobre la fama, el amor tóxico y la pasión

Esta novela es mejor compañía que la gente de la vida real y confirma la idea de que crear algo realmente trascendente requiere su tiempo.

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© The New York Times Book Review
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Tras casi veinte años de trabajo, La soledad de Sonia y Sunny de Kiran Desai (Nueva Delhi, 1971) no es tanto una novela como una obra maestra. En una época de opiniones superficiales y productividad frenética, este libro confirma la idea de que crear algo realmente trascendente requiere su tiempo.

La soledad de Sonia y Sunny

Kiran Desai

Traducción de Aurora Echevarría
Salamandra, 2026
736 páginas. 26 €

¿Por dónde empezar a analizar estas más de 700 páginas, ninguna de ellas superflua o aburrida? Quizás con la idea de la fama, que alcanzó su punto álgido a finales de los 90, época en la que se ambienta gran parte del libro y que preocupa a algunos de sus personajes. ¿Es la fama un antídoto contra la alienación moderna o su máxima expresión? Desai podría haberse planteado esta pregunta al ganar el Premio Booker de 2006 con El legado de la pérdida (La soledad de Sonia y Sunny quedó finalista en 2025).

“En este mundo, o eres famoso o no eres nadie”, declara Ilan de Toorjen Foss, el arrogante y aristocrático pintor que seduce a Sonia Shah, 32 años menor que él, originaria de Delhi y propensa a la melancolía. “La felicidad”, le repite una voz interior, “es para los demás”. Sonia es una estudiante de último año que trabaja en la biblioteca del ficticio Hewitt College en Vermont (inspirado en Bennington quizás, donde estudió Desai).

Tras experimentar la sensación de “un cosquilleo sublime, casi insoportable” al leer Anna Karenina, aspira a convertirse en una autora de ese calibre. “¡Ah! No escribas tonterías orientalistas”, se burla Ilan. Y añade: “No escribas sobre matrimonios concertados”.

Con Sonia se comporta como Pigmalión: la despierta sexualmente, le consigue un trabajo con un galerista de arte glamuroso pero racista en Nueva York, donde él tiene un apartamento, le compra ropa preciosa, la deja mudarse con él y la pone a cargo de la compra y de su frágil ego. La relación está plagada de señales de alarma: cáscaras de pistacho y sopa de lentejas arrojadas por la ventana, superstición, germofobia, ataques de ira humillantes.

Uno de los muchos milagros de la escritura de Desai es la atención que presta a los personajes secundarios, incluso a los más insignificantes

Pero Sonia, cautivada, sigue siendo la musa de Ilan durante su primer gran éxito, incluso cuando él demuestra ser un maltratador narcisista. Cuando su relación a tres bandas llega a un final abrupto, ella deja accidentalmente un amuleto que perteneció a su difunto abuelo alemán, también pintor.

Ajeno a todo esto, sus padres en Delhi se han ido distanciando y su otro abuelo ha estado tramando comprometer a Sonia con el nieto de su compañero de ajedrez, en parte para saldar una deuda. Tiempo después, Sonia conocerá en un tren nocturno a Sunny Bhatia, el joven con el que pretendía casarla su abuelo, y de inmediato se sentirán atraídos.

Sunny es un corrector de estilo del turno de noche de Associated Press fascinado por Estados Unidos. Vive en el barrio gentrificado de Fort Greene y, sin que lo sepa su madre, viuda y obsesionada con las clases sociales, comparte apartamento con Ulla, la hija de republicanos de Prairie Hill, Kansas, que tienen armas en el sótano. Con una posición precaria como persona de color en una nación obsesionada con la raza, él también sopesa el precio de la fama.

Uno de los muchos milagros de la escritura de Desai es la atención que presta a los personajes secundarios, incluso a los más insignificantes. Una tía divorciada y con la nariz llena de verrugas se frota las piernas peludas en la cama buscando consuelo. Un chófer retrasa la primera cita importante de Sonia y Sunny porque está recogiendo bolsas de plástico tiradas por la calle...

Repleta de gente, pero nunca claustrofóbica, La soledad de Sonia y Sunny es uno de esos libros excepcionales que ofrecen mejor compañía que la gente de la vida real. Disfrútenlo.