Larbi Tadlaoui, el promotor inmobiliario que Marruecos persigue.

Larbi Tadlaoui, el promotor inmobiliario que Marruecos persigue. Diseño: Arte EE

Tribunales

España se niega a extraditar al empresario al que Rabat quiere usar como cabeza de turco en una estafa a inversores ingleses

La decisión de la Audiencia Nacional es de junio, dos meses antes de que el ministro de Justicia marroquí haya planteado romper el tratado de extradición.

El empresario asegura haber usado una inteligencia artificial para preparar su defensa.

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Las claves

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La Audiencia Nacional ha denegado la extradición a Marruecos del empresario Larbi Tadlaoui, acusado de estafa por un proyecto inmobiliario fallido de 200 millones de euros.

Los jueces españoles consideran que los hechos no constituyen estafa, sino un incumplimiento de contrato de obra, lo que se enmarca en el ámbito civil y no penal.

El caso ha provocado tensiones diplomáticas entre España, Marruecos y Reino Unido, ya que la mayoría de los afectados por la inversión frustrada son ciudadanos británicos.

Tadlaoui utilizó inteligencia artificial para preparar su defensa, resaltando la dimensión política y diplomática de su caso.

La Justicia española ha denegado la entrega a Marruecos de Larbi Tadlaoui.

Se trata de un promotor inmobiliario al que el Gobierno marroquí acusa de haber cometido una estafa en la construcción de un resort de lujo, un proyecto fallido y valorado en casi 200 millones de euros en el que participó la propia Administración.

EL ESPAÑOL ha tenido acceso a una resolución de la Audiencia Nacional, fechada el pasado 3 de junio, que rechaza la petición de extraditar a Tadlaoui.

A ojos de los magistrados de la Sección Primera de la Sala de lo Penal, los hechos por los que Marruecos reclama al promotor inmobiliario no pueden ser calificados como una estafa, sino como un "incumplimiento de contrato de ejecución de obra", lo cual no es un delito.

Es decir, a juicio (unánime) de la Audiencia Nacional, este conflicto tiene "naturaleza civil".

El propio Tadloui, además, se siente un chivo expiatorio, la cabeza de turco de esta disputa. Y acusa al Gobierno de Marruecos de querer, mediante una persecución judicial en su contra, eludir sus responsabilidades en el proyecto inmobiliario fallido.

Este mismo miércoles, el ministro de Justicia de Marruecos, Abdellatif Ouahbi, planteó la posibilidad de que el reino alauí rompiese su tratado de extradición con España.

Aunque no aportó nombres ni apellidos, Ouahbi sí mencionó que existen varios casos recientes en los que ha habido problemas en la entrega de personas reclamadas por los tribunales marroquíes.

El ministro de Justicia realizó estas declaraciones en el marco del conflicto abierto por la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta del pasado 30 de julio.

Aunque Ouahbi no citó ejemplos concretos, la extradición de Tadlaoui fue denegada apenas dos meses antes del inicio de esta crisis migratoria y de los reproches del ministro.

Enfrentamiento diplomático

Además, lejos de constituir únicamente un mero conflicto judicial, el proyecto inmobiliario fallido, del que Marruecos responsabiliza al promotor, ha supuesto un grave enfrentamiento diplomático con Reino Unido al más alto nivel.

Gran parte de los inversores que adquirieron viviendas en el Paradise Golf & Beach Resort, ubicado cerca de Tánger, eran británicos, por lo que las autoridades de ambos países se reunieron en varias ocasiones para abordar posibles soluciones. Entre ellas, que un banco del país financiase la finalización de las obras.

De hecho, el 18 de junio de 2025, hace sólo un año, se produjo un debate en el Auditorio de Westminster en el que los parlamentarios británicos abordaron cómo compensar a los inversores que adquirieron propiedades en el fallido Paradise Golf & Beach Resort.

El diputado laborista Blair McDougall señaló que "unos 800 inversores; en su gran mayoría, ciudadanos británicos", perdieron sus ahorros.

Asimismo, destacó que el proyecto inmobiliario "se promocionó ampliamente como parte de la política de Marruecos para atraer inversiones británicas" y que "el complejo se construyó en terrenos de propiedad estatal y fue supervisado de cerca por el Gobierno marroquí antes de que la construcción se detuviera abruptamente en 2016".

Así figura todo ello en las actas de dicho debate parlamentario, consultadas por este periódico.

EL ESPAÑOL también ha tenido acceso al contrato firmado entre Tadlaoui y miembros del Gobierno marroquí —tres ministros, nada menos— para la construcción del complejo, que iba a incluir 400 viviendas y un campo de golf.

En efecto, el acuerdo reconoce que el terreno pertenecía al Estado marroquí, que lo cedía para la construcción de este complejo turístico, como parte de su programa de inversiones en este sector.

No hay estafa

Ahora bien, en su resolución, la Audiencia Nacional concluye que, tras la lectura de la petición de Marruecos, fueron "problemas posteriores en la ejecución del proyecto" los que "determinaron que [el resort] no pudiera terminarse en su totalidad".

Así las cosas, la Justicia española descarta que existiera un "engaño previo y bastante" destinado a estafar a los compradores de las viviendas.

Además, Larbi Tadlaoui ya fue condenado en Marruecos, en 2017, por los mismos hechos por los que ahora le reclama el Gobierno marroquí.

Fue considerado culpable, únicamente, del "delito de no ejecución de contrato", ilícito que sí contempla el Código Penal de ese país. Se le impuso una pena de seis meses de prisión.

No fue, por tanto, considerado culpable de estafa, pese a la pretensión del fiscal general del Rey —figura similar al fiscal general del Estado en España—, quien recurrió dicha sentencia para tratar de que fuese condenado por ambos delitos y que tuviese que asumir las indemnizaciones.

Por todo ello, la Audiencia Nacional concluyó que "no concurre el principio de doble incriminación", requisito necesario para acceder a la extradición.

"Los hechos que sustentan la petición [de Marruecos] no tienen encaje en el delito de estafa, (...) al no apreciarse en el relato de los hechos los elementos de ese tipo penal, limitándose a la descripción de lo que en el ordenamiento jurídico español sería un incumplimiento de contrato de ejecución de obra por parte de uno de los contratantes, cuyo cumplimiento debería exigirse ante la jurisdicción civil", concluyó el pasado 3 de junio la Sala de lo Penal.

Larbi Tadlaoui estaba reclamado, desde mayo de 2023, por el Tribunal de Primera Instancia de Tánger.

Interpol, la agencia de coordinación policial internacional, emitió una alerta, lo que conllevó a la detención del promotor inmobiliario, el 11 de septiembre de 2025, en Algeciras (Cádiz).

Usó la IA en su defensa

EL ESPAÑOL ha logrado recabar, vía e-mail, una valoración de Tadlaoui acerca de su caso.

Además de subrayar la dimensión política y diplomática de este conflicto judicial, el promotor desvela que, para la preparación de su defensa, utilizó una "inteligencia artificial (IA) cognitiva con patente en trámite en Estados Unidos".

Asegura haberla desarrollado junto a un investigador experto en este ámbito.

"Esta tecnología se utilizó para preparar y estructurar la defensa antes de contratar al despacho de abogados. Posteriormente, los letrados revisaron de forma independiente todo el trabajo, ejercieron su propio criterio profesional y asumieron íntegramente la defensa ante la Audiencia Nacional", relata Tadlaoui.

"A diferencia de otros recientes casos de IA en el ámbito civil, aquí no estaban en juego intereses económicos, sino la propia libertad personal", enfatiza.

Antes de dedicarse exclusivamente al sector inmobiliario, Larbi Tadlaoui formó parte del trío de pilotos oficiales de la selección marroquí (junto a Ismaïl Sbaï y Youssef El Marnissi) en el año 2010, según recoge la prensa marroquí de la época.