Portadas de las ediciones más recientes de las mejores 20 novelas breves escogidas por El Cultural

Portadas de las ediciones más recientes de las mejores 20 novelas breves escogidas por El Cultural

Letras

20 obras maestras de la novela breve, desde Jane Austen a Patrick Modiano

Algunos de estos libros no alcanzan las 180 páginas, pero encierran poderosos personajes y una visión del mundo inquietante y seductora. Elegimos una veintena de joyas literarias cortas.

9 octubre, 2023 01:34

Acostumbrados a los novelones de cientos de páginas, libros de peso en más de un sentido, a menudo olvidamos el placer que garantizan algunas obras que no alcanzan las 180 páginas pero que encierran una visión del mundo inquietante y seductora y poderosos personajes que cuestionan nuestras certezas. Novelas espléndidas como las veinte breves obras maestras que El Cultural elige hoy.

Cuentan que cuando le preguntaron a Aristóteles cómo debía juzgarse la calidad de un libro contestó: “Hay que mirar si el autor ha dicho todo lo que tenía que decir, si ha dicho solo lo que tenía que decir y si lo ha dicho como lo tenía que decir”. Las novelas aquí seleccionadas cumplen con creces estos requisitos. Así, por ejemplo, sucede con Lady Susan, de Jane Austen (Montesinos, 2023).

Publicada póstumamente en 1871, es una obra de juventud, probablemente escrita en 1794, en la que la autora inglesa retrata a una viuda ambiciosa, muy bella, inteligente y audaz (nada habitual en su época), capaz de todo por lograr para ella y para su hija Frederica matrimonios ventajosos. Obra epistolar, consta de 41 cartas en las que los personajes se retratan en sus alegrías e imposturas, mientras revientan las convenciones de la novela romántica.

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Muy distintos son el fondo y la forma de Noches blancas, de Fiodor Dostoievski (Nórdica, 2015), también obra primeriza (la escribió en 1848) sobre un joven solitario y soñador que, mientras da un paseo por San Petersburgo en la época en la que los días se prologan tanto que la noche no parece existir, conoce a Nástenka y cae enamorado. Su final es una apuesta por el único amor eterno, el no correspondido, pues, como decía Woody Allen, no te abandona nunca, aunque, como subraya el autor ruso, “¿acaso eso es poco para toda una vida?”.

Si las obras anteriores hablaban del amor, El extraño caso del doctor Jekyll y Mr. Hyde (Alianza, 2011), publicada en 1986 por Robert Louis Stevenson, es ante todo una indagación en la dualidad del ser humano al enfrentar al lector al drama de un científico que prueba una pócima que le transforma en todo lo horrendo que oculta su alma. Por eso, el bondadoso Jekyll se convierte en un monstruo capaz de cualquier crimen, enfrentando al lector ante el espejo en una apasionante reflexión sobre el mal que todos (nos) procuramos ocultar.

Lev Tolstói cuestiona el sentido de la vida y el miedo a la muerte cuando es imposible negar el absurdo de tanta lucha inútil

Sin embargo, no siempre es posible esconder el horror de una vida. Al menos, eso es lo que le ocurre al protagonista de la siguiente obra maestra, editada también en 1886, de Lev Tolstói: La muerte de Ivan Ilich (Letra Minúscula, 2023). En ella un pequeño funcionario lucha por ascender en el laberinto de la burocracia del país, pero tras alcanzar sus objetivos, el terror a la muerte le empuja a cuestionarse sobre su vida, su sentido último y el absurdo de tanta lucha inútil.

Cancelado por nazi a pesar de haber conquistado el premio Nobel, Knut Hamsun fue un extraordinario narrador noruego del que es preciso reivindicar la extraordinaria novela psicológica que sigue siendo Hambre (Ediciones de la Torre, 2016), retrato de un hombre sin edad ni pasado ni afectos, destruido por la miseria extrema que él mismo ha elegido. Escrita en 1890, es, en palabras del propio Hamsun, una invitación a aventurarse en “esos devaneos sin rumbo que emprenden el pensamiento y el sentimiento”.

De izquierda a derecha y de arriba abajo, Jane Austen, Fiodor Dostoievski, Robert Louis Stevenson, Lev Tolstói, Knut Hamsun, Joseph Conrad, Thomas Mann, Franz Kafka, Colette y Adolfo Bioy Casares

De izquierda a derecha y de arriba abajo, Jane Austen, Fiodor Dostoievski, Robert Louis Stevenson, Lev Tolstói, Knut Hamsun, Joseph Conrad, Thomas Mann, Franz Kafka, Colette y Adolfo Bioy Casares

También de finales del XIX, 1899, es El corazón de las tinieblas (Cátedra, 2023), en el que Joseph Conrad vierte su experiencia en el Congo belga, colonia personal de un Leopoldo II que instauró allí un territorio de barbarie. Conrad narra en esta descomunal novela de aventuras el descenso a los infiernos de Charles Marlow, quien parte de Londres hasta el río Congo en busca del jefe de una explotación de marfil llamado Kurtz. Brutal denuncia de los excesos del colonialismo, el racismo, la codicia y la violencia, es imposible separar el libro de Apocalipse Now, versión cinematográfica rodada por Francis Ford Coppola en 1979.

Como en el caso de la novela anterior, también La muerte en Venecia (DeBolsillo, 2020) evoca la película rodada por Visconti en 1971, con el sobrecogedor Dirk Bogarde en la piel de Gustav von Aschenbach. Publicada en 1912, en esta novela de desolada tristeza Thomas Mann narra el amor prohibido que un escritor maduro, Gustav, siente por el adolescente Tadzio, al tiempo que en Venecia sufre una epidemia de cólera. Mientras los turistas huyen de la ciudad, Gustav decide quedarse, pero...

Inabarcable a pesar de sus 70 páginas, 'La metamorfosis' de Kafka es una alegoría del enfrentamiento del hombre con el mundo moderno

En 1915, Franz Kafka publicó otro de los libros clave de nuestro tiempo: La metamorfosis (Alianza, 2011), también traducida como La transformación. Una mañana su protagonista, Gregorio Samsa, se despierta convertido en un insecto monstruoso. Antecedente de la literatura del absurdo, es una novela inabarcable a pesar de sus 70 páginas, que se ha interpretado como una alegoría del enfrentamiento del hombre y el mundo moderno, del de Kafka con su padre, e incluso como una muestra de literatura feminista, puesto que el personaje que más evoluciona es el de la hermana, Greta.

Un espíritu mucho más provocativo y burlón anima las páginas de Chéri, de Colette (Acantilado, 2018). Publicada en 1920, descubrimos en ella a Léa de Lonval, una atractiva cortesana madura que ha dedicado seis años a adiestrar a su joven amante, Fred Peloux, más conocido como Chéri, hasta que él le anuncia que va a casarse con una jovencita. Sin embargo, el galán sabrá pronto lo que ha perdido y le invadirá la nostalgia. A vueltas con la seducción, el amor y el placer, esta novela describe la alta sociedad francesa de su tiempo a la que tanto escandalizó.

Joseph Roth remató en sus últimos días la leyenda del santo bebedor, una sobrecogedora novela sobre la gracia y la redención

Si la protagonista de Chéri está ebria de amor, el de La leyenda del Santo Bebedor, de Joseph Roth (Nórdica, 2018) lo está de derrota y alcohol. Mientras el mundo que amaba desaparecía arrasado por el nazismo, Roth remató en sus últimos días esta sobrecogedora novela sobre la gracia. Editada póstumamente en 1939, narra la historia de Andreas, un dipsómano austriaco que vive en París bajo un puente, y al que un desconocido presta 200 francos que él se compromete a devolver. Pero cada intento acaba en fracaso, hasta su final.

Escrita en 1940 y estimada por Borges como la novela de anticipación “perfecta”, La invención de Morel (DeBolsiullo, 2022) es la historia de un fugitivo que llega a una isla aparentemente desierta tras una plaga de enfermedades. En la isla, sin embargo, encuentra a un grupo de personas que lleva una vida de constante repetición causada por una máquina creada por Morel. Con componentes filosóficos, la influencia de esta obra maestra de Adolfo Bioy Casares llega a nuestros días.

Extranjero en el mundo y de sí mismo, el protagonista de la primera novela de Camus se enfrenta indeferente a la muerte

“Hoy, mamá ha muerto”. Así comienza otra de las obras capitales del siglo XX, El extranjero, de Albert Camus (Alianza, 2004). Escrita en 1942, se trata de la primera novela del Nobel francés y narra la historia de Meursault, un francés de origen argelino que comete un crimen sin sentido y es condenado a muerte sin que ni su inminente ejecución ni la muerte de su madre ni la odiosa realidad dejen de resultarle absurdas o indiferentes, lo que le convierte en un extranjero en el mundo y de sí mismo.

Excepcional obra de culto, En Grand Central Station me senté y lloré, de Elizabeth Smart (Periférica, 2009), es una novela autobiográfica de 1945 en la que la escritora narra su tortuosa historia de amor con el poeta inglés George Barker. Smart siguió a su amante casado a Inglaterra, se quedó embarazada en 1941, y fruto de todo lo vivido y sufrido en aquellos años de guerra y de prejuicios sociales ante su comportamiento escandaloso, escribió esta abrumadora obra.

De izquierda a derecha y de arriba abajo, Adolfo Bioy Casares, Albert Camus, Elizabeth Smart, Juan Rulfo, Truman Capote, Gabriel García Márquez, Miguel Delibes, Marguerite Duras, Adelaida García Morales y Patrick Modiano

De izquierda a derecha y de arriba abajo, Adolfo Bioy Casares, Albert Camus, Elizabeth Smart, Juan Rulfo, Truman Capote, Gabriel García Márquez, Miguel Delibes, Marguerite Duras, Adelaida García Morales y Patrick Modiano

Novela fundacional del realismo mágico, Pedro Páramo (RM, 2005) de Juan Rulfo se publicó en 1955 y relata la historia de Juan Preciado, que llega a Comala en busca de su padre, Pedro Páramo, para cumplir la promesa hecha a su madre en su lecho de muerte: la de ir a reclamarle lo que no les dio. De este libro en el que se mezclan vivos y muertos, sueños y certezas, decía Borges que era uno de los más grandes de la literatura universal.

Sin pasado ni futuro, Holly Golightly, la protagonista de Desayuno en Tiffany’s, de Truman Capote (Anagrama, 1990), es uno de los iconos del siglo gracias al talento descarnado de su autor y a la interpretación cinematográfica de una Audrey Hepburn en estado de gracia que supo ser la perfecta Holly. Con su frivolidad y su ansia de vivir, en 1958, cuando la novela vio la luz, la amistad entre Holly y un incipiente escritor anónimo, amigo y vecino de la joven, no podía tener otro final.

Considerada por García Márquez como su mejor obra, 'El coronel no tiene quien le escriba' trata temas como la vejez y el olvido

Tampoco anda sobrado de futuro el héroe de El coronel no tiene quien le escriba, de Gabriel García Márquez (DeBolsillo, 2003), siempre en espera de una pensión demorada quince años, mientras él y su esposa viven en la miseria. Escrita en 1961, el Nobel colombiano la consideraba su mejor obra, quizá porque trata, con un lenguaje contenido y sobrio, alguno de sus temas más queridos como la soledad, la vejez, el olvido y la muerte.

Desolado retrato de la mísera España rural de los latifundios y los señoritos, Los santos inocentes (Austral, 2018) de Miguel Delibes narra desde 1981 la historia de sumisión y abandono de una familia de campesinos formada por Paco, Régula, sus cuatro hijos y Azarías, siempre al servicio de los señores del cortijo, trabajando, obedeciendo y soportando humillaciones. Popularísima desde su primera edición, la versión cinematográfica de Mario Camus empujó a cientos de miles de espectadores a redescubrir este clásico del siglo XX español.

Marguerite Duras evoca en 'El amante' los amores prohibidos que con quince años mantuvo con un millonario chino en Indochina

Galardonada con el premio Goncourt en 1984, El amante de Marguerite Duras (Tusquets, 1985) es una novela autobiográfica ambientada en Indochina que narra los amores prohibidos de una joven de quince años, de origen francés, cuya familia se ha arruinado estrepitosamente, y un millonario chino de veintiséis. A lo largo de año y medio los amantes se encuentran, seducen, odian y conquistan para volver a detestarse y a amar, mientras el mundo y su propia familia se desmoronan a su alrededor.

Como El amante, también tiene un velado carácter autobiográfico esa novela prodigiosa que es El Sur, de Adelaida García Morales (Anagrama, 1985), un relato sobre la ausencia y la muerte en el que se cuenta la relación entre un padre y su hija adolescente y que comienza así: “Mañana, en cuanto amanezca, iré a visitar tu tumba, papá”. A partir de una situación tan terrible como el suicidio del padre, la autora atrapa al lector mientras teje el retrato de un hombre abrumado por la huida de un amor y pòr el fracaso de todos sus sueños.

Finaliza este viaje literario obligadamente breve En el café de la juventud perdida, de Patrick Modiano (Anagrama, 2007), novela de misterio en la que el Nobel francés derrama su prosa breve y su melancólica mirada para regresar al París de los años 60. Allí, en el café en el que un grupo de amigos descubrió el amor y el deseo encarnados en la enigmática Louki, hija de una empleada del Moulin Rouge, sin que falten agudas reflexiones de los personajes sobre el paso del tiempo y la pérdida de la inocencia.