Image: Fernández Mallo

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Letras

Fernández Mallo

“Proust es un maestro pero su magdalena hoy nos viene envuelta en plástico y envasada al vacío”

Publicada

Foto: Jaime Villanueva.

A finales de 2006 un autor desconocido, Agustín Fernández Mallo (La Coruña, 1967), científico de profesión, y poeta y narrador por voluntad y por destino, publicó Nocilla Dream (Candaya), su primera novela. Y sin campañas publicitarias, ni agentes, ni conspiraciones, dinamitó muchas de las convenciones sobre la nueva narrativa española con una prosa casi poética que bebe en la ciencia y la filosofía y los blogs, y la música pop. A punto de publicar Nocilla Experience (Alfaguara) y el libro de poemas Carne de píxel (DVD), sigue ajeno a las envidias que despierta, y confiesa, feliz, que "lo mejor para mí es vivir como si no fuera escritor".

Fernández Mallo sigue viviendo en Palma de Mallorca, donde trabaja como físico en la aplicación práctica de las radiaciones con fines médicos desde hace años, y combina su profesión con la escritura "como buenamente puedo. No me organizo nada pero al final termino sacando el tiempo de algún lado. Siempre he funcionado así, y de momento la cosa va bien".

Tan bien que no tiene rutinas de escritura, ni horas mágicas para comenzar a escribir, ni disciplina alguna. Más aún, insiste en que "lo mejor para mí es vivir como si no fuera escritor, ir al trabajo, a la compra, hacer la comida, ver mucha tele, y en todo ese proceso van surgiendo cosas, manchas desdibujadas de proyectos, y llega un momento en que compulsivamente los vuelco directamente al papel, en poco tiempo. Siempre que me he sentado ante el ordenador a ver qué pasaba nunca ha pasado nada".

-No negará que sí ha pasado en su vida, y mucho, tras la publicación de Nocilla Dream, elegida por los críticos de El Cultural una de las 10 novelas de 2006, y por "Quimera" Libro del año. ¿Cuáles han sido las claves de su éxito?
-Supongo que la combinación de varios factores: la buena suerte, el buen hacer y la ilusión que pusimos los editores de Candaya y yo, la ayuda de amigos que pusieron tanta ilusión como nosotros, el buen ojo y falta de prejuicios de algunos medios de comunicación (como El Cultural entre otros muchos), y que la novela algo bueno tendría que tener. Pero hay una razón más que se ha puesto en evidencia, y que funciona de envolvente de las demás: la necesidad que tienen los lectores al encontrar algo distinto. Volviendo a las editoriales, lo cierto es en Alfaguara y en DVD he encontrado con el mismo entusiasmo, así como en mis otras editoriales, La Poesía Señor Hidalgo y La Bolsa de Pipas, (que creo que va a reeditar Creta Lateral Travelling en el otoño). He tenido siempre suerte con mis editores y editoras.

Los secretos del Proyecto Nocilla
-Tiene escritos desde hace al menos tres años los otros dos libros de la trilogía Proyecto Nocilla. ¿Nada de lo vivido o leído hasta ahora le ha hecho alterar la idea inicial?
-No, casi nada. Sólo en Nocilla Experience, añadí una breve historia a raíz de un artículo de Ana Pareja Serrano sobre Henry Darger, un indigente que vivió en Chicago y que a su muerte se descubrió que había escrito una de las novelas más grandes y extrañas que se conocen. Pero por lo demás, no he variado nada. Yo creo en el primer impulso, todo de lo que estoy orgulloso lo he hecho siguiendo mi primera intuición, como cuando escribo poesía.

-Sí, pero, ¿qué es Nocilla Experience, y qué será Nocilla Lab?
-Nocilla Experience es la exploración de la soledad a través de determinados paisajes y personajes, la investigación de lo extraño, pero no tan extraño como para producir rechazo, una extrañeza que está en una zona de frontera. Me interesa mucho la monstruosidad, pero no como la concebimos habitualmente. Monstruoso sólo significa "aquello que no está en su propia naturaleza", es decir, lo que comparte fronteras. Por ejemplo, una chabola es una monstruosidad porque está hecha con el ensamblaje de materiales que en principio no deberían ir juntos. O que en mitad de la estepa soviética haya un palacio dedicado al juego del parchís, y que para colmo nunca haya sido estrenado y permanezca vacío, también es algo monstruoso. Nocilla Lab es otra cosa, va de cómo escribí las otras dos novelas y termina siendo una aventura también bastante monstruosa.

Tonterías sobre el éxito

-Hablando de monstruos y aventuras, ¿ha notado recelo o envidias entre sus amigos escritores y blogueros por el éxito de Nocilla Dream?
-Lo cierto es que no, no te digo que no haya alguien que recele porque aún existe mucho el mito romántico de que el que tiene cierto éxito ya no produce un buen material. A mí todo eso me parecen tonterías. Después, he oído fuera de mi entorno cada barrabasada que te partes de risa, como que el éxito de Nocilla Dream se debía a una secreta tarma urdida entre los críticos y la prensa. Para soñarlo. Me parto de risa cuando oigo algo así. Todo fue trabajo de tres personas, días y noche currando por un libro en el que creíamos y creemos, sin más medios que la ilusión. Nos hemos acostado muchas veces a las 6 de la mañana enviando e-mails, preparando paquetes para envíos, etc. Fue el triunfo del trabajo y la imaginación.

-Un trabajo que no le ha hecho abandonar la poesía, ya que está a punto de publicar Carne de Píxel (DVD), premio Ciudad de Burgos. ¿Las ciencias son -o pueden ser- la poética de nuestro tiempo? O mejor, ¿cómo explica a un lector poco avezado su propuesta de poesía postpoética?
-Simplemente creo que en muchos conceptos o expresiones que usan los científicos hay una gran cantidad de material poético, en el sentido de perturbable, es decir, frases, asuntos, que fracturan la mirada coloquial con la que entendemos el mundo, aparecen como errores o meteoros en el lenguaje y la simbología común, la rompen, y por lo tanto pueden dar otro sentido a las palabras, es decir generar una poética. Mi propuesta postpoética es que no sólo las ciencias, sino cualquier material (arquitectura, cocina, teleseries, publicidad, etc), puede entrar en el poema si el autor lo considera pertinente. Por lo menos yo así lo hago, y sin pensarlo, con tal de que un sexto sentido me diga que eso cuaja, que hay una metáfora conductora. Algunos dirán que es "por la cara", yo, que es "pulso poético".

-Y los blogs, ¿en qué sentido están transformando la narrativa y la poesía más audaces?
-Creo que están siendo fundamentales para dar voz a nuevas cosas. Por ejemplo, el blog de Vicente Luis Mora, que sin duda es de los más comprometidos con la nueva narrativa y poesía, recibe al mes una media de doce mil visitas, que para ser sólo de literatura, es una pasada. Con el aliciente de que puedes opinar y todo se retroalimenta. En general, en la red hay páginas de crítica muy interesantes. Eso sí, como todo el mundo tiene una opinión al alcance de los dedos, siempre hay trolls que dicen chorradas, o gente que pone que su página es de crítica literaria, cuando en realidad sólo es de opiniones, muy legítimas, sí, pero simples opiniones. Por eso yo no hago crítica, porque sólo tengo opiniones más o menos vagas.

-Pues vamos con esas opiniones: ¿cómo carga de sentido conceptos clave en su obra como docuficción?
-Una hibridación entre material propio y documental, presentado como si fuera real. Me interesa mucho porque se acerca a cosas de arte conceptual que me gustan.

-Cortázar:
-Junto con Kafka, Borges y Ballard, uno de los maestros de lo monstruoso.

-Fragmentariedad:
-La manera en que se emite información y, a su vez, la manera en que nuestro cuerpo la capta, es decir, la suma de dos fragmentaciones. Antes sólo existía la segunda, porque la información emitida era más bien analógica. Está muy bien a veces no perder esa fragmentariedad y pasarla directamente al papel.

-Pop:
-La toma de poder de la mal llamada "baja cultura". Después, en el pop hay grados de refinamiento, quizá el más alto sea el Afterpop del que habla Fernández Porta. No es concebible hoy por hoy una sociedad sin ese pop. Proust es un maestro, pero su magdalena nos viene hoy envuelta en plástico y envasada al vacío, con colorantes y conservantes. Lo siento por los ecologistas, pero lo natural no existe, en tanto somos cultura somos artificiales.

-Wittgenstein:
-Personalmente, el personaje de ficción (en la vida real no lo traté) que más me ha influido en cuanto a temperamento y cosmovisión. Me interesan mucho los creadores solitarios. Creo que ninguna obra de arte o pensamiento se ha hecho en democracia. Hasta en los grupos musicales hay un líder. Pero esto es un pensamiento claramente del romanticismo. Me parece que me contradigo.

-Punto ciego-punto poético:
-Un punto del ojo en el que no vemos nada, pero el cerebro lo rellena con una imagen ficticia en base a las zonas en que sí vemos. Quizá en la vida pasa igual, hay un punto del que nada sabemos y lo inventamos con metáforas, es decir, poesía.

-¿Sigue siendo verdad, a su juicio, que el 99% de la novela que se publica en España son copias ?
-Bueno, no recuerdo haber dicho eso exactamente. Sí creo que es verdad que hay mucha repetición; no tengo nada en contra de ella, pero debería haber espacio para otra gente que queremos hacer algo diferente. Yo he tenido suerte, pero podría haberla no tenido. Sin embargo en los últimos dos años ha salido a la superficie gente muy interesante; parece que las editoriales se están dando cuenta de que hay vida más allá de nuestros grandes clásicos. A veces tengo la impresión de que hay gente que cree que por escribir como los clásicos, esos, los clásicos, serán más clásicos. Y no. Los clásicos son lo que son, y eso nadie lo va cambiar ni cuestionar, así que hagamos otras cosas, arriesguemos como hicieron ellos; hay que ser más punki.

"Descreo de todo líder o santón"
-Estamos en plena campaña, pero no le he visto en los manifiestos en apoyo de ZP, ni de Rajoy. ¿Se equivocan quienes se involucran? ¿Qué haría falta para movilizarle?
-Soy individualista. La experiencia me dice que sólo tenemos la capacidad de cambiar lo que tenemos justo al lado, es decir, a nosotros mismos; el resto son fantasías, manifiestos, pura espectroscopia. La única manera que conozco para cambiar la sociedad es transformándose uno mismo. Descreo de todo líder o santón. Por ejemplo ¿cómo alguien puede ser tan soberbio como para creer que su ética es la correcta? No lo entiendo. Las mayores barbaridades de la Historia se han hecho "por amor al prójimo", tanto en su versión cristiana como marxista. En términos absolutos creo en muy pocas cosas: en la estética, en no meterme en la vida de los demás, y en el sentido del humor, mejor si es absurdo.

-Para terminar, ¿mantiene su militancia chinarrista (por Sr. Chinarro)?
-Claro, Antonio Luque es un poeta extraordinario. Por lo que he podido escuchar de su próximo disco, quizá sea el mejor de su carrera.

Las galaxias crecen

por procesos de fusión con otras

galaxias, dice Gönter Hasinguer del

Instituto Max Planck, Alemania.

Las galaxias espirales,

que muestran mucha

formación estelar,

se unen y dan lugar a una elíptica.

Pero sus agujeros negros también

se acaban fusionando, y se convierten

en agujeros negros supermasivos

que expulsan el gas

de la recién formada galaxia elíptica.

ése parece ser el panorama.

[...]

Sin embargo, no se sabe aún

si las fusiones de galaxias y agujeros negros

son propias de una etapa concreta

de la evolución del universo.

Puede que fueran más abundantes

en el pasado, pero la propia Vía Láctea se unirá

a la de Andrómeda dentro de unos pocos

miles de años.

Y será un proceso desigual.

[...]

Circunvalamos la ciudad en silencio, aunque era mayo llovía. O frío. Es difícil entender qué valor se adensa en un beso cuando es todos los besos y al mismo tiempo la única cifra, qué peso específico comprime pero revalida cierta fe [por decir algo] en tu línea de universo cuando un hombre y una mujer toman la decisión de circunvalar una ciudad en silencio. Hay algo en el silencio que llama al frío; no así al calor, que agita sin romper la barrera del sonido y amplifica las palabras, sobre todo cuando se unen los cuerpos de quienes se aman. Después te quedabas muda todas las noches durante horas mirándome. Qué clase de muerto o frío era yo ya entonces, te digo. Quiero pensar que no veías en mí este final de zapatos helados, de barcos detenidos que vimos al llegar a la línea de costa, de bobinas interminables de fibra óptica ciega aún o durmiendo. Pero tampoco veías ese Big Bang que [lo dicen los cosmólogos] era espuma cuántica, caos de masas solitarias cegadas por la utopía de un futuro Universo perfecto [después se desvió para dar lugar a la Tierra, al cero cósmico, al hombre y su residuo de amor]. Quiero pensar que era tu piel tan suave que yo no la sentía. Sólo eso.