Interior de un ordenador cuántico de IBM.

Interior de un ordenador cuántico de IBM. IBM

Ciencia

EEUU está listo para liderar la carrera por el ordenador cuántico: multiplicará por 20.000 la capacidad actual

La batalla por la supremacía útil marca 2029 como el año definitivo en el que se espera que los ordenadores cuánticos dejarán de cometer errores.

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Las claves

Estados Unidos acelera su liderazgo en computación cuántica con el sistema Quantum Starling de IBM, capaz de corregirse solo y previsto para 2029.

La nueva arquitectura basada en códigos qLDPC permitirá multiplicar por 20.000 la capacidad actual, ejecutando simulaciones científicas imposibles para los superordenadores tradicionales.

España participa en el ecosistema cuántico europeo con infraestructuras clave como el Barcelona Supercomputing Center y el centro de San Sebastián, reforzando su papel en la investigación avanzada.

El mercado global de tecnologías cuánticas superará los 23.500 millones de euros este año, impulsando sectores como banca, energía limpia e industria de defensa.

Estados Unidos acelera para consolidar su hegemonía tecnológica frente a China. IBM cree haber encontrado la clave con Quantum Starling, un sistema capaz de corregirse solo y previsto para el año 2029.

La computación cuántica se enfrenta a su obstáculo histórico: el ruido que altera los cúbits y provoca errores constantes. Este nuevo avance propone superarlo con una arquitectura diseñada para tolerar fallos en entornos de computación masiva.

El núcleo del avance reside en los códigos qLDPC, una técnica matemática que reduce de forma drástica el número de cúbits físicos necesarios. Con este sistema estable, la compañía espera ejecutar cálculos 20.000 veces más complejos que hoy.

Hasta ahora, la extrema fragilidad de los cúbits ha limitado las aplicaciones reales de esta tecnología. Su sensibilidad al entorno provoca fallos continuos, un desafío que la industria estadounidense busca resolver definitivamente para liderar el mercado global.

Quantum Starling se apoyará en una arquitectura de 200 cúbits lógicos capaces de ejecutar hasta 100 millones de operaciones cuánticas. Esa potencia permitiría realizar simulaciones químicas imposibles para los superordenadores clásicos que utilizamos en la actualidad.

Hacia los 200 cúbits lógicos

La hoja de ruta contempla varios pasos intermedios antes de alcanzar ese objetivo final. Procesadores experimentales como Quantum Loon sirven para probar la interconexión modular entre chips, una tecnología que ya empieza a instalarse en centros estratégicos.

La magnitud del sistema ilustra el salto tecnológico. Representar su estado requeriría una memoria equivalente a un quindecillón de superordenadores clásicos trabajando de forma coordinada, una escala simplemente inalcanzable para la computación tradicional que conocemos hoy.

En Europa, varios centros de investigación siguen con atención esta evolución. España participa en ese ecosistema a través del programa Quantum Spain, que impulsa el desarrollo de algoritmos y aplicaciones cuánticas dentro de la red científica europea.

Uno de los nodos clave se encuentra en el Barcelona Supercomputing Center. Sus infraestructuras híbridas permiten combinar supercomputación clásica con experimentación cuántica, facilitando la prueba de algoritmos de corrección de errores en condiciones científicas reales.

El mapa de infraestructuras se completa con el centro de computación de San Sebastián. La instalación de un computador de IBM en esta ciudad posiciona a la región como un referente internacional en el despliegue de hardware avanzado.

La coordinación de estos centros estratégicos refuerza el papel puntero de España en el continente. También abre oportunidades para que nuestra industria lidere proyectos sobre nuevos materiales, criptografía avanzada y la computación del futuro cercano.

Supremacía cuántica útil

IBM no compite sola en esta carrera tecnológica mundial. Google también progresa con su procesador Willow, enfocado en mejorar la calidad de los códigos topológicos para alcanzar la tolerancia a fallos en el mismo horizonte temporal.

Otras firmas estadounidenses utilizan iones atrapados para lograr fidelidades récord en sus operaciones lógicas. Esta diversidad de enfoques garantiza que Estados Unidos mantenga su ventaja competitiva frente a los desarrollos estatales impulsados por el gobierno chino.

El interés económico también crece con rapidez. El mercado global de tecnologías cuánticas superará este año los 23.500 millones de euros, impulsado por sectores críticos como la banca, la energía limpia y la industria de defensa.

Si los planes se cumplen, 2029 marcará el momento en que los ordenadores cuánticos operen sin errores críticos. Para España, formar parte de esta infraestructura científica será clave en la próxima revolución tecnológica que transformará la sociedad.

La consolidación de sistemas como Starling promete ampliar la capacidad de simulación científica hasta niveles inéditos. La computación podría reproducir con precisión procesos de la naturaleza que hasta ahora escapaban al alcance de cualquier máquina fabricada.