Natalia Huarte interpreta a Carrington en 'Leonora'. Foto: Susana Martín

Natalia Huarte interpreta a Carrington en 'Leonora'. Foto: Susana Martín

Teatro

Leonora Carrington, el arte del naufragio: Alberto Conejero lleva al teatro la juventud de la pintora surrealista

El autor y director explora los años fundacionales de la artista y escritora con una propuesta protagonizada por Natalia Huarte que evita la romantización de sus heridas.

Más información: Leonora Carrington, surrealista

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A los 24 años, los principales acontecimientos europeos del siglo XX se habían librado también en el cuerpo de Leonora Carrington. Nacida en Londres en 1917, la pintora y escritora surrealista viajó por el continente en los años de la I y II Guerra Mundial.

En París vivió un complejo romance con Max Ernst antes de huir de la ocupación nazi de Francia a la España gris de la posguerra. Su paso por nuestro país estuvo salpicado por la hostilidad de aquella época.

“Era un país lleno de fantasmas y de ausencias, en el que vivió los episodios más terribles de su biografía”, cuenta Alberto Conejero (Vilches, 1978) que con la Leonora que presenta en Condeduque, vuelve a asumir la dirección escénica de una de sus obras.

Violada por un grupo de requetés en Madrid, fue internada, por mandato de su padre, en el psiquiátrico del doctor Morales en Santander, donde fue sometida a distintas formas de violencia psiquiátrica, antes de lograr escapar a Lisboa y cruzar el Atlántico.

“A pesar de todo, ella nunca habló con resentimiento de nuestro país. La mirada de Carrington iluminó nuestra propia oscuridad y nuestras sombras”. Fue en aquella España, precisamente, donde se fraguó una vocación imbatible.

"Con Leonora es difícil separar la biografía del arte, porque cada una de sus decisiones es también un gesto artístico". Alberto Conejero

Fueron años que, paradójicamente, resultaron fundacionales en su imaginario y en su poética, y que la acompañarían para siempre. Ella haría alquimia de todas esas experiencias y las convertiría en pigmento, en materia”.

Centrado en aquel periodo de su vida, Conejero se inspira en Memorias de abajo (Alpha Decay), donde la propia Carrington evocaba sus días en España, para escribir esta obra que se representa desde este viernes hasta el domingo 12.

“Esto no es un intento de llevar su biografía a escena, porque es inabarcable. Me interesaba, más bien, la aparición de la vocación, cuándo se fragua ese mundo creativo que luego desplegará ya en México y cómo Leonora, que estaba destinada a convertirse en esposa y madre de algún noble, logró emanciparse de la tutela de los creadores varones y de su propio continente para convertirse en pintora".

"Con ella -continúa- es difícil separar la biografía del arte, porque cada una de sus decisiones es también un gesto artístico".

El cuerpo, dice su Leonora, es siempre la primera pincelada. Y ahí está Natalia Huarte para llenar el espacio vacío, ese lienzo en blanco que en este caso es un escenario de teatro.

“Es un montaje muy despojado porque cualquier presencia de la obra de Carrington hubiera opacado la experiencia teatral”, adelanta el director.

Toda la presencia la carga su única intérprete que “pinta la obra con su cuerpo” y pone en escena este texto con un alto peso poético. Esa es la apuesta.

Un viaje por los años difíciles de la artista que “evita caer en la romantización del daño y de la herida y que tiene la voluntad de mostrar a esa Leonora que, como dice al final, ha sobrevivido a tantos naufragios que ahora el mar le pertenece”.