Un momento del ensayo  de la pieza 'Doncellas (Juerga permanente)', de Rafael Estévez  y Valeriano Paños. Foto: EPCIA

Un momento del ensayo de la pieza 'Doncellas (Juerga permanente)', de Rafael Estévez y Valeriano Paños. Foto: EPCIA

Flamenco

'Doncellas (Juerga permanente)': Estévez y Paños bailan a Lorca y Montoya en el Festival de Jerez

La dupla reconocida con el Premio Nacional de Danza, estrena un espectáculo que hunde sus raíces en el 'Poema del cante jondo'.

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La actividad de Rafael Estévez y Valeriano Paños, galardonados con el Premio Nacional de Danza en 2019, es imparable y se multiplica con estrenos, viajes, proyectos, ensayos, preparación de montajes, en una dinámica a borbotones y con una capacidad creativa torrencial. Siempre con un estilo propio, elaborado, de alta calidad artística y buscando la excelencia a través de una personalidad que los hace distintos y perfectamente identificables, tanto en el ámbito coreográfico como en el escénico, o en el puramente dancístico.

Llegan de Estambul, han pasado por el Festival de Nimes, Francia, y, antes de recalar en el City Center de Nueva York el 27 de febrero, paran en el Festival de Jerez este martes 24 para estrenar Doncellas (Juerga permanente), un título que puede dar lugar a equívocos, ya que en el escenario hay solo hombres, nueve bailaores.

"Las 'doncellas', para Federico García Lorca, son las cuerdas de la guitarra: 'En la redonda/ encrucijada/ seis doncellas/ bailan./ Tres de carne/ y tres de plata./ Los sueños de ayer las buscan,/ pero las tiene abrazadas/ un Polifemo de oro./ ¡La guitarra!'. Eso es del poema 'Adivinanza de la guitarra' del libro Poema del cante jondo. Por otro lado, la música de Ramón Montoya (1879-1949), padre de la guitarra flamenca y especialmente del concertismo guitarrístico flamenco, es la base sonora en la que ahondamos para emprender este nuevo proyecto", afirma Rafael Estévez.

Efectivamente, Ramón Montoya es el fundador de la guitarra flamenca de hoy, un pionero como solista fuera de España, que ofreció conciertos en Francia, Italia, Suiza, Bélgica, Reino Unido o Argentina. En 1936 grabó en París siete discos que desde entonces han constituido el canon para todas las generaciones posteriores. Son célebres, asimismo, las dos actuaciones anunciadas en la Sala Chopin de la capital francesa, ya que ante la afluencia de público fue necesario abrir la gran Sala Pleyel, solo reservada para acontecimientos extraordinarios.

Lorca, Montoya y Chacón

Si la denominación 'Doncellas' se extrae del poema de Lorca, el subtítulo 'Juerga permanente' posee dos referencias fundamentales: la primera, esos momentos en los que Montoya y Antonio Chacón se reunían en espacios privados para cantar y tocar, contratados por aficionados con dinero. "Esa riqueza que le añadió Montoya a la guitarra flamenca tuvo lugar en la juerga, en esos reservados de madrugada, y le sirvió de laboratorio o sala de ensayo para la creación de nuevas formas musicales que han quedado para siempre".

La segunda referencia que argumenta ese subtítulo tiene su origen en la literatura como alimento, en la voracidad en la lectura, en la investigación, en la búsqueda y en el sorprenderse con hallazgos memorables en los que luego, después de un proceso de decantación, aparecen las claves o el impulso para desarrollar una obra.

En este sentido son unos visionarios, ya que debajo de un texto que a simple vista puede parecer anodino, ellos, con una afiladísima percepción, tienen la facultad de descubrir un universo que les inspira. "Por muy abstracto que pueda parecer, por muy vanguardista, raro o extraño, no concebimos crear un espectáculo si no hay una indagación y un profundo estudio previo".

¿Y en Juerga permanente existe otra explicación, además de esas noches de Montoya y Chacón con los señoritos adinerados? "Acudiendo a las hemerotecas, vemos que no todas las juergas son divertidas, y algunas terminan en tragedia. Leyendo Luces de Bohemia, de Valle-Inclán, encontré una frase que me encantó, 'Esos hombres mustios de juerga permanente', que se refiere a los bohemios que están en la decadencia. En el caso de los flamencos, podemos pensar en profesionales de la alegría que, sin embargo, están tristes por dentro. Esto nos llevó a pensar en los distintos tipos de juergas, y ahí encontramos la llave, junto a la música de Montoya, para poder encuadrarlas todas. Ha sido una serie de estímulos lo que nos ha llevado a crear el espectáculo, con este título y con ese subtítulo".

De todas formas, la mirada de estos dos bailaores y coreógrafos ha revitalizado la música de Montoya, "que en su época fue muy moderno y rompedor y hoy es un clásico".

La pareja formada por Rafael Estévez y Valeriano Paños, reconocidos con el Premio Revelación en el Festival de Jerez y Giraldillo a la Mejor Coreografía en la Bienal de Sevilla, han firmado, dirigido, coreografiado y protagonizado espectáculos que han recorrido los más prestigiosos teatros, tanto dentro como fuera de nuestro país, como Aquel Silverio, Flamencolorquiano, Tiempo, A piano, Sonata, Preflamenco, Romance, Consagración, Bailables, El sombrero, Danza para guitarra y La confluencia, además de dirigir obras para Rocío Molina, Marco Flores, Manuel Liñán, Olga Pericet, The American Flamenco Repertory Company, Carlos Saura o para el Ballet Flamenco de Andalucía, del que estuvieron al frente de 2016 a 2018.

Y ahora, el estreno de Doncellas (Juerga permanente), que va desde la reconstrucción histórica a la fantasía coreográfica, "que en este espectáculo también es un canto a la diversión, desde lo clásico a lo contemporáneo, utilizando nuestro lenguaje, siempre desde el rigor, desde el respeto más absoluto a la música, tal y como es, imprimiéndole el carácter a cada composición, y asimismo intentando hacer distintos tipos de 'juerga', cada una con su estructura coreográfica, con esas catorce o quince piezas de Ramón Montoya que se hacen en el espectáculo, y que salen de las maravillosas manos del guitarrista Alejandro Hurtado".

Jerez, cima del baile flamenco

El Festival de Jerez despierta grandes expectativas al ser la cita más importante de baile dentro de la programación flamenca. Tiene, además, proyección internacional, sobre todo a través de los cursos, que constituyen uno de sus pilares, impartidos por grandes figuras de la danza flamenca: Javier Latorre, Olga Pericet, Marco Flores, Concha Jareño o Ana Morales. Asisten más de 1.100 alumnos venidos de numerosos países, que llenan luego los teatros.

Repartidos por varios escenarios de la ciudad, entre este viernes y el 7 de marzo se anuncian 48 espectáculos y conciertos, con 11 estrenos absolutos, entre ellos Gala Jerez, con nombre de mujer, de Mercedes Ruiz, Leonor Leal y Salomé Ramírez; Babel, de David Coria; Patrón, de El Oruco; o Cuestión de tiempo, de Hugo y Diego Aguilar. Su director, Carlos Granados, señala: "En esta edición quiero hablar de la capacidad de permear que tiene el flamenco con otras disciplinas y culturas, que enriquece todo lo que toca, y cuando lo toca se abre un mundo de posibilidades y de libertad creativa".