Image: Honoré Daumier contra los franceses

Image: Honoré Daumier contra los franceses

Exposiciones

Honoré Daumier contra los franceses

Honoré Daumier

30 octubre, 2008 01:00

'Deux acteurs...', 1870-1873

Comisaria: Gloria Moure. Sala de Arte de la Ciudad Financiera. Fundación Banco Santander. Boadilla del Monte. Hasta el 11 de enero de 2009.

Galería de imágenes

Los artistas y escritores admiradores de Daumier que promovieron en la galería Durand-Ruel poco antes de su muerte, en 1878, la primera exposición a él dedicada quisieron destacar su valor como pintor y dibujante, más que como caricaturista. Tenían razón. Las pinturas de Daumier tienen una intensidad y un dramatismo esenciales, basados en el balance de masas y en las sombras, que sitúan esta faceta de su obra muy por encima de cualquier otra. Uno de los nueve cuadritos -solía utilizar pequeños formatos, tal vez porque siempre anduvo mal de dinero- traídos aquí constituye un excelente ejemplo de ello: el friso de medias figuras Los abogados (1860), que muestra cómo, con una libertad de pincelada reseñable, captaba los caracteres más allá de la caricatura. Esta exposición, no obstante, está mayoritariamente integrada por caricaturas (98 de un total de 121); proporción que se corresponde con la producción total de Daumier, que hizo alrededor de 4.000 litografías y sólo 230 pinturas. Pintó tardíamente, y sólo cuando la interrupción de su frenética actividad como dibujante satírico se lo permitió: hacia 1848 y entre 1860 y 1863.

Las obras expuestas, con las que la Fundación Banco Santander celebra el bicentenario del nacimiento del artista, proceden todas del Museo Armand Hammer de Los ángeles, poseedor de la práctica totalidad de la gráfica del artista. Hammer fue un magnate del petróleo de raíces rusas muy metido en política -se sospecha que fue espía para los soviéticos-, polémico y mediático, y llegó a tener una colección de arte grande pero irregular. La mayor parte de las obras de Daumier las compró en lotes: en 1976, más de 4.000 grabados a George Longstreet y, a principios de los 80, unos 3.000 a Hans Rothe. Unas copias son más valiosas que otras: de las páginas de los periódicos en los que se imprimían sus caricaturas a las estampas coloreadas a mano, sobre papel de mayor calidad. El montaje es elegante, pero se echan de menos más aclaraciones sobre el sentido de las caricaturas. Hay básicamente dos tipos de escena: las que hacen crítica social y las que hacen referencia a acontecimientos muy concretos de la vida política francesa. Sin las claves, se nos escapa en gran medida el significado. No bastan los pequeños textos que acompañan a los dibujos, casi siempre redactados por Charles Philipon, personaje clave en la trayectoria de Daumier: republicano como él, dirigió La Silhouette y La Caricature, en los que se inició la carrera del artista, y después Le Charivari, periódico en el que éste colaboró desde 1833 a 1872 y en el que publicó cerca de 3.900 litografías. Con sólo cuatro páginas, sus ataques a la monarquía de Luis Felipe fueron tan salvajes que tuvo que acudir a veinte procesos judiciales; en uno de ellos, Daumier fue condenado a seis meses de cárcel por representar al rey como Gargantúa. Junto a él, publicaron caricaturas en el periódico Nadar, Grandville, Gustave Doré y muchos otros.

La visita es más complicada de la cuenta: los laborables sólo se puede acceder con el autobús que parte a las 10 de Castellana 24, previa reserva. Los sábados y domingos se puede ir por libre, pero hay que cumplir con unas estrictas condiciones de acceso.