Dora García. Foto: Moritz Küng

Dora García. Foto: Moritz Küng

Arte ARCO 2026

Dora García con El Cultural en ARCO: "Vivimos en el futuro incluso cuando pensamos en el pasado"

Es una de nuestras artistas más internacionales. Autora de 'Frases de oro' convertidas en citas de culto, entre el aforismo y el eslogan. A partir de una de ellas, que ilustra nuestra portada y nuestro stand en la feria, conversamos con ella.

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El trabajo de Dora García (Valladolid, 1965) desenfunda los relatos y apunta certeramente a la diana de lo real.

Entre lo historiográfico y lo especulativo, lo metaliterario y lo plástico la artista trabaja quirúrgicamente con las historias, las exprime y disecciona, lo que le ha valido los más importantes reconocimientos, como el Premio Nacional de Artes Plásticas (2021) o la representación de España en la Bienal de Venecia (2011).

Desde la portada de este número tan especial repensamos su proyecto Frases de oro, y profundizamos en su vigencia.

Pregunta. Sus Frases de oro se han convertido en citas de culto. Entre la consigna y el aforismo, el eslogan o el refrán, son afirmaciones ambiguas que provocan un extrañamiento en el espectador. ¿Cómo surgió este proyecto?

Respuesta. En 2002 comienzo una serie de colecciones con la ambición de reunir –en un máximo de cuatro líneas– todas las historias del mundo. Mientras trabajo en este compendio, empiezo a pensar que estaría bien coleccionar frases que me gustan, ese es el criterio.

»Me interesan por su capacidad de tener muchos sentidos a la vez, de ser misteriosas y claras, de poder ser pensadas casi como direcciones vitales. Comienzo entonces a coleccionar frases y, después, para dotarlas de toda la dignidad e importancia que creo que se merecen, las escribo en oro para hacerlas monumentales.

Portada de EL CULTURAL con la 'Frase de oro' de Dora García

Portada de EL CULTURAL con la 'Frase de oro' de Dora García

P. El futuro debe ser peligroso, la Frase de oro que responde al tema central de la feria, "ARCO2045: El futuro, por ahora", ha sido retomada en diversas materializaciones. ¿Qué significaba esa frase entonces y qué significa ahora, en un presente marcado por la retórica de la seguridad y la incertidumbre?

R. Estar vivo significa pensar que hay un futuro. Sin creer en ello no se puede vivir porque tampoco se puede amar. Cuando pensamos, siempre lo hacemos hacia el futuro. Cuando hacemos cosas, las hacemos para lo que vendrá, para los que vendrán.

»Vivimos en el futuro incluso cuando pensamos en el pasado, porque lo proyectamos continuamente. El pasado nunca es pasado (como decía, creo recordar, William Faulkner), pero es muy difícil creer en él cuando se está en medio de un genocidio, cuando ves que tus hijos pueden morir en cualquier momento. Por eso, tanto en 2002 –cuando había otros crímenes, otras muertes – como ahora, la frase es positiva ya que invita a la acción y no al desaliento. Afirma que para creer en él, no tiene por qué ser seguro, que esa seguridad no existe, que siempre es un riesgo, y que debemos creer en él para poder vivir.

P. Cualquier pregunta debe evitar a toda costa una respuesta y El arte es para todos, pero sólo una élite lo sabe; son afirmaciones que desactivan los roles del sistema del arte. ¿Cuánto hay de político en ellos?

R. Al contrario que Wim Wenders en su vergonzosa afirmación en la Berlinale –"nosotros (a los artistas se refiere, imagino) no debemos meternos en política”–, yo creo que todo es política, desde la crianza, al amor, a la comida, a la vejez, al sexo... Y desde luego, el arte es política, el sistema del arte es política, pero también lo que yo hago con mi tiempo, lo que se llama “mi trabajo", es absolutamente político.

P. ¿Cuál de los peligros que nos azotan le preocupa más?

R. El capitalismo y sus derivados. Lo más peligroso del mundo es pensar que el dinero importa más que la vida.

Vista del stand de EL CULTURAL en el pabellón 7 de ARCO (7C38)

Vista del stand de EL CULTURAL en el pabellón 7 de ARCO (7C38)

P. Su trayectoria ha estado vinculada a la literatura, conformando sus piezas como artefactos narrativos desde lo performático hasta lo objetual. ¿Qué hace de las historias de otros un material tan dúctil?

R. Creo que solo podemos conocer y llegar al mundo si lo contamos. Existe porque lo narramos, y por tanto, creo que la narrativa sostiene el mundo.

P. También se asocia su trayectoria a personajes marginales o inadecuados, a la idea de fracaso o de un arte imposible como en 100 obras de arte imposibles (2001) y El artista sin obra (2009). ¿Qué le interesa de la cara B del mundo? ¿Hay algún personaje real o de ficción con el que sienta hoy una afinidad inesperada?

R. "Todas las familias felices se parecen pero las desdichadas lo son a su manera" o "Solo hay dos tipos de artistas: los fracasados y los desconocidos", son algunas frases que me han acompañado toda mi vida. Creo que aquellos a quienes llaman "perdedores" son quienes sostienen el mundo, y me gusta desmontar la idea de éxito, que es tan mentirosa y conveniente para la injusticia. Alguien especial... ¡Cipión y Berganza!

“Me gusta desmontar la idea de éxito, que es tan mentirosa y conveniente para la injusticia”

P. Usted reside en Oslo y su trabajo ha tenido desde el principio de su trayectoria una gran repercusión internacional. ¿Cómo ha influido esa experiencia en la manera en que piensa su práctica?

R. Resido en Oslo no porque sea artista internacional sino porque allí está la única escuela que me dio un trabajo de profesora [Oslo National Academy of the Arts]. Creo que la experiencia internacional no es ahora, y seguramente nunca lo ha sido, algo excepcional: los artistas siempre han tenido que buscarse la vida, como estudiantes, como inmigrantes, como refugiados a veces.

P. Se ha asociado su obra a un desarrollo críptico y complejo que rehúye la explicación rápida. ¿Qué piensa de esa demanda de inmediatez y claridad en el arte contemporáneo?

R. El arte ni se entiende ni se explica, al contrario, creo que cuando una obra de arte te "llega", te "cautiva", es precisamente porque no la entiendes del todo, aunque sientes que te interpela y que tiene que ver contigo. Pero también es el derecho del espectador el que mi trabajo u otros le parezca aburrido, difícil o pedante.

P. En un contexto como ARCO, ¿cree que el mercado ha aprendido a relacionarse con la inmaterialidad de la obra de arte o sigue necesitando "objetos" cuantificables?

R. Pues la verdad es que yo creo que una feria de arte es el peor lugar para ver arte (aunque bueno para comprarlo y venderlo). Creo que el arte necesita de una atención, de una lentitud que no puede tenerse en una feria de arte, sea obra inmaterial o material. Pero también creo que es posible, esforzándose, encontrar maneras de mostrar arte en las ferias de una manera digna.

P. ¿En qué proyectos está trabajando?

R. Estoy muy al principio de un proyecto sobre el fin y la resurrección. Ambicioso, lo sé... voy haciendo capítulos cortos hasta que lo pueda armar.