El Cultural

10: PURA MÚSICA

Abel Hernández
Publicada
Actualizada

Tras un primer cuestionario obligado pero un tanto amargo (sobre todo en parte de los comentarios) sobre SGAE, me interesaba especialmente pulsar las ideas sobre la música en un sentido más puro. He preguntado a algunos de los amigos músicos más vocacionales que conozco, de los que a menudo no aparecen demasiado adelante en la foto, pese a la entrega y la calidad de su trabajo. Estas han sido las respuestas a unas preguntas tan sencillas de plantear como complicadas de contestar. Me parece curioso que personas que no creo que se conozcan demasiado entre sí y que hacen música en estilos tan diferentes, coincidan tanto.

Los encuestados fueron: Javier Díez Ena, Jorge Pérez, Carlos Toronado, Olivier Arson y Maite Arroitajauregi. (Pinchando en sus nombres puedes acceder directamente a las respuestas de cada uno).

Javier Díez Ena

"Mi primer recuerdo musical es el Canto a la libertad de Labordeta"



Javier Díez Ena (Zaragoza, 1974) es multiinstrumentista (contrabajo, bajo, theremin) y también hace música electrónica con cacharrería variada. Toca en Dead Capo y Ginferno y ha formado parte de las bandas de Ainara LeGardon y Aaron Thomas, amén de numerosas colaboraciones con otros músicos.

1. ¿Cuál es tu primer recuerdo musical?
- Probablemente mi primer recuerdo musical es El canto a la libertad de Labordeta, lo solían poner a menudo mis padres en casa, debía tener yo 4 o 5 años. Y si te refieres a algo más propio....con 10 años me quedé hipnotizado con la banda sonora de American Graffitti, y muy especialmente con el Green Onions de Booker T & The MG's.

2. ¿Qué dirías que es la música? ¿Puedes definirla?
- La música, la buena música, o la que a mí me llega de verdad, es aquella que te revuelve, que te activa un resorte emocional interno completamente indomable, puede provocar furia, melancolía, alegría o hipnosis, cualquier cosa menos nauseas.

3. ¿Desde cuándo haces tu propia música?
- Pues practicamente desde que empecé a tocar malamente mi primera guitarra eléctrica. El ejemplo del punk y el hardcore te impulsa a esa inconsciencia de no saber todavía tocar bien pero ya querer hacer algo propio, al revés que en otras disciplinas. En la música no académica el verdadero aprendizaje casi siempre es posterior, algo así como una carrera de fondo que para mí todavía no se ha acabado por supuesto, y que con un poco de suerte no se acabará nunca. La curiosidad y las ganas de seguir aprendiendo es el mejor anti-arrugas espiritual que conozco.

4. ¿Cuáles crees que fueron los motivos que te impulsaron a ello?
- En la adolescencia, la escucha de la música cada vez se iba convirtiendo en una experiencia más y más física, hasta el punto de que necesité tomar partido en ello y pasar a la acción: era inevitable. Tiene que ver con el típico conflicto de esa edad, el rechazo a un mundo y la identificación con otro, que en mi caso era la música, entre otras cosas claro.

  5. ¿Por qué crees que sigues haciéndolo?
- Porque sigue aportándome un punto de encuentro, de expresión y de equilibrio conmigo mismo. En la música encuentro la dosis extra de libertad, caos, locura y autenticidad que necesito para sobrevivir equilibradamente en esta vida llena de reglas. Tiene un efecto terapéutico. De alguna manera extraña te limpia el alma, ya sea tocando en directo, improvisando con más gente, a solas componiendo o simplemente zascandileando con el instrumento que sea en casa, sin ningún fin concreto.

6. ¿Lo has dejado alguna vez? ¿Por qué? si es posible saberlo...
- Nunca lo he dejado, he tenido la suerte de hilvanar proyectos y grupos sin parar. He tenido crisis por supuesto, pero estilísticas, no de relación con la música en sí. Con el tiempo he aprendido a que congenien muchos gustos y estilos, por antagónicos que parezcan, como músico y como oyente. Para mí el ejemplo de John Zorn ha sido determinante.

  7. ¿Podrías explicar qué sientes cuando compones algo nuevo? ¿En qué se diferencia de otras cosas que te gustan?
- Es una sensación intensa, es un pequeño trance, como un rapto rápido en el que ese algo aparece y llega a tu oído o a tu instrumento, saltando muchas veces por encima de la lógica. Puede ser una idea muy válida o completamente desechable, pero la sensación es siempre placentera, luego a la hora de organizar la idea y darle forma sí que aparece el intelecto, pero al menos en mi caso lo ideal es que no transcurra mucho tiempo entre la idea y el trabajo más cerebral porque en ese interim se contamina demasiado la idea original. Se diferencia de otras cosas que me gustan en que éstas son más facilmente programables y organizables. Las ideas musicales aparecen de manera impredecible e intempestiva, ¿quién no se ha levantado alguna vez de la cama para anotar o grabar ese gusano musical que te está taladrando el sueño? Ahora me viene a la cabeza: ¡Space is the Place!. El mantra del gran Sun Ra refleja para mí el poder misterioso de la música.

 

Jorge Pérez

"Nunca me he planteado dejar de hacer canciones"



Jorge Pérez (Valencia, 1977) vive en su ciudad natal. Durante años formó parte de Ciudadano, grupo con el que editó tres discos. El año pasado publicó con el grupo Maderita Vivir para creer y en 2009, hizo lo propio con Lugar nuevo, su primer disco en solitario con el pseudónimo de Tórtel. En estos días ultima la segunda entrega.

1. ¿Cuál es tu primer recuerdo musical?
- En casa de mis padres, mi hermano mayor escuchando sin parar a King Crimson y Jethro Tull.

2. ¿Qué dirías que es la música? ¿Puedes definirla?
- La verdad es que no sé lo que es la música como para poder definirla, si sé que hay canciones, que todos conocemos, y que estuvieron cerca; ahora mismo pienso en God only Knows de los Beach Boys, For no One de los Beatles, Like a Rolling Stone de Bob Dylan, por supuesto están Paul Simon, Leonard Cohen, gente que tensó el arco como nadie... Y también otras muchas canciones que no son tan conocidas y que podrían definir la música mucho mejor de lo que yo pueda decir.

3. ¿Desde cuándo haces tu propia música?
- Con once o doce años no sabía tocar ningún instrumento pero sí hacía melodías y letras que grababa en un radiocasete para que no se me olvidaran.

4. ¿Cuáles crees que fueron los motivos que te impulsaron a ello?
- Me gustaba mucho oír canciones, desde muy pequeño eran para mí algo fascinante, como mágico, y supongo que sentí la necesidad de ir más allá, intentando hacer las mías propias. Era como intentar desentrañar el misterio.

  5. ¿Por qué crees que sigues haciéndolo?
- Seguro que por la misma razón, vas viendo que es todo mucho más mágico y complicado de lo que pensabas, pero de alguna forma mantienes intacta esa misma ingenuidad del principio

6. ¿Lo has dejado alguna vez? ¿Por qué? si es posible saberlo...
- Nunca me he planteado dejar de hacer canciones. Sí me he planteado dejar de intentar editar, de que me publiquen, de ir detrás de los sellos... Pero seguiré haciendo canciones, aunque sea para grabarlas en un radiocasete, no se me vayan a olvidar después.

  7. ¿Podrías explicar qué sientes cuando compones algo nuevo? ¿En qué se diferencia de otras cosas que te gustan?
- Siento alivio, a veces mucha satisfacción y durante el proceso, a pesar de los pesares, me lo paso muy muy bien. No creo que pueda compararse a otras cosas que me gustan. Quizás sea tan divertido como jugar al baloncesto, estar con mis amigos, ver una buena película... Pero no, definitivamente, el entusiasmo de las canciones es otra cosa.

 

Carlos Toronado

"Las canciones tienen que ser como píldoras emocionales"



Carlos Toronado es guitarrista y canta en el grupo PAL con el que ha publicado varios discos impactantes. También toca varios instrumentos con Remate y está produciendo los discos de La débil en su estudio, la Zona Temporalmente Autónoma.

1. ¿Cuál es tu primer recuerdo musical?
- Lo que recuerdo como primeros recuerdos importantes, me refiero a sentir, esto mola. Son recuerdos del Seat Málaga, con mi tío y mis primas. Nos ponía canciones de rock clásico en cintas de gasolinera: los Beach Boys, Chuck Berry, Johnny Cash, los Rolling... Teníamos 8 o 10 años. Nos preguntaba que era lo que sonaba y respondíamos por ejemplo de forma redundante: el pequeño ricardito. Era pura pedagogía rock. Lo tengo muy presente y luego me copié todas sus cassettes que aún conservo.

2. ¿Qué dirías que es la música? ¿Puedes definirla?
- Pues complicado. Será algo así como la combinación de sonidos en el tiempo, ¿no? (Risas) Pero lo importante es que esa combinación tiene que tener la capacidad de estimularte profundamente. Por qué pasa es un misterio. Es lo que le da ese carácter mágico. Las canciones tienen que ser algo así como píldoras emocionales. Personalmente busco el arrebato. Intensidad que me desborde y me excite de forma completa. También que me calme y me haga llorar.

3. ¿Desde cuándo haces tu propia música?
- Desde los 14 años. Le quitaba la guitarra a mi hermano David y empecé a hacer ruido, porque me fascinaba la distorsión de su fender de 15 watt. Todavia me parece especial ese sonido cutre de transistores. Era la época del noise y descubrir el psicocandy a esa edad hace que no te interesen las acústicas hasta los 25.

4. ¿Cuáles crees que fueron los motivos que te impulsaron a ello?
- La atracción injustificada y supongo que la insatisfacción general que sentía.

  5. ¿Por qué crees que sigues haciéndolo?
- Porque aún la siento, la insatisfacción quiero decir, y porque si la abandono estoy muy perdido. Me siento vacío. No hay otra cosa que pueda darte esa recompensa misteriosa y adictiva.

6. ¿Lo has dejado alguna vez? ¿Por qué? si es posible saberlo...
- De forma total, no. Justamente este año he estado un poco alejado por desgaste entre la banda, PAL. Nos dimos un respiro por pérdida de ilusión. Cuando empiezas a sentir que hagas lo que hagas dará igual, te empequeñeces y te sientes gratuito. Luego te das cuenta de que es cansancio y que necesitas aire y nuevos estímulos. Todos hemos estado muy perdidos y nuestras vidas han cambiado este año. De todas formas, he grabado bandas en el estudio, aunque no es lo mismo que hacer tu propio proyecto. Ahora estoy componiendo nuevas canciones y vuelvo a estar ilusionado. Espero que tengan buena salida y que haya gente que se emocione y se sienta acompañada con ellas.

  7. ¿Podrías explicar qué sientes cuando compones algo nuevo? ¿En qué se diferencia de otras cosas que te gustan?
- Pues junto con tener a la persona a la quieres a tu lado es lo mas grande que puede pasarte. Sobre todo en el momento en que conectas una buena melodía con unos acordes que te estimulan y unas frases que te dicen que eso tienes que compartirlo porque dices cosas bien dichas. Cuando tienes eso empiezas a oír todos los demás instrumentos en tu cabeza y te sientes Napoleón, crees que vas a pasar a la Historia. El proceso de combinar todo para que exista algo que ni existía es muy absorbente. Luego lo materializas y te sientes Napoleón Dynamite (risas). Pero mientras dura es tan excitante que te convierte en adicto. En realidad lo que ocurre es que, cuando grabas, haces tantos esfuerzos que las canciones terminan por aburrirte. Todavía le damos vueltas a cómo hacer el proceso de materialización lo más fresco posible para que se conserve lo más posible de esa emoción primera. De todas formas, una vez hecha, te das cuenta de que es el momento en que la canción ya no es tuya. En fin, las demás cosas creo que no me hacen perder tanto la cabeza, salvo una persona.

 

Olivier Arson

"Me siento muy fracasado cuando me quedo atascado"



Olivier Arson (París, 1979) vive en Madrid y es el musico/artista sonoro que está detrás del proyecto The Folding and the Point, cuyo primer disco publicará en su propio sello, Envelope Collective. Prepara ahora su próximo proyecto Territoire donde se desprende del ambient marca de la casa para pasar a colaborar con instrumentistas y cantantes. También toca en la banda getxotarra McEnroe.

1. ¿Cuál es tu primer recuerdo musical?
- A los 8 años o así: grabar a mi hermana cantando sobre "música" que había hecho con un caja de zapatos y gomas. Afortunadamente no tengo la cinta de aquello (sonrisa).

2. ¿Qué dirías que es la música? ¿Puedes definirla?
- Artaud decía que las cosas se vuelven cosas y misteriosas en cuanto profundizamos; el cómo, el porqué y el ser no son una ley.

3. ¿Desde cuándo haces tu propia música?
- Empezé a los 15 años o así haciendo remezclas de Sonic Youth, Cure y Pixies. Música propia vino más tarde a los 17.

4. ¿Cuáles crees que fueron los motivos que te impulsaron a ello?
- No sabría decirte pero posiblemente vaya más allá de unos simples impulsos, sino más bien algo así como una fuerza vital.

  5. ¿Por qué crees que sigues haciéndolo?
- Veo mil razones: personales, políticas, etc. pero el impulso sigue siendo un misterio. Creo que es como los alpinistas que suben y bajan montañas. Lo hacen porque tienen que hacerlo.

6. ¿Lo has dejado alguna vez? ¿Por qué? si es posible saberlo...
- Nunca lo dejé.

  7. ¿Podrías explicar qué sientes cuando compones algo nuevo? ¿En qué se diferencia de otras cosas que te gustan?
- Nunca me he parado a pensar. Eso sí, me siento muy fracasado cuando me quedo atascado en algo.

 

Maite Arroitajauregi

"Todo sonido o ruido es música, aunque no esté ordenada"



Maite Arroitajauregi (Eibar, 1977) es violonchelista e indagadora de nuevas músicas en su proyecto personal Mursego y ha tocado con numerosos artistas del País Vasco como Anari, Lisabö, Napoka Iria o Gora Japon. A finales de 2010 Mursego publicó su segundo LP, Bi (2) dónde vuelve a recurrir a temas de inspiración cinematográfica en canciones que hablan de Finlandia, de glóbulos rojos, de la playa en verano, de una guerra de vampiros en la vieja Europa y de un paseo por la nieve.

1. ¿Cuál es tu primer recuerdo musical?
- El sonido del vinilo que ponían mis padres por las noches, se oía por toda la casa... Normalmente era música clásica.

2. ¿Qué dirías que es la música? ¿Puedes definirla?
- Para mí todo sonido o ruido es música, aunque no esté ordenada. Cualquier cosa que se filtre por el sentido del oído y llegue al cerebro provocando un cambio, aunque sea inconsciente.

3. ¿Desde cuándo haces tu propia música?
- De pequeña me encantaba experimentar con el sonido del piano que había en casa. De manera más consciente o seria, desde que empecé a grabarme en el ordenador y sobre todo cuando descubrí el pedal de loops, que me permite componer de forma horizontal, creando armonías.

4. ¿Cuáles crees que fueron los motivos que te impulsaron a ello?
- Siempre estaba acompañando y tocando para otros grupos, pero llegó un momento en que necesitaba crear mi propia música.

  5. ¿Por qué crees que sigues haciéndolo?
- Es un vehículo para exorcizar cosas de dentro. Me resulta terapéutico. En realidad, es una necesidad que esta ahí y que todavía no he cubierto.

6. ¿Lo has dejado alguna vez? ¿Por qué? si es posible saberlo...
- No, ha habido temporadas que por limitaciones laborales o de tiempo he tocado menos, pero sin dejarlo del todo.

  7. ¿Podrías explicar qué sientes cuando compones algo nuevo? ¿En qué se diferencia de otras cosas que te gustan?
- Una liberación, una satisfacción plena, como que algo (aunque sea muy pequeño) cambia dentro de mí. En realidad, siento algo muy parecido cuando pinto o hago manualidades, que también me fascina. Siempre que creo algo la sensación es muy similar.