Ilia Topuria invierte en la granada pacífica

Ilia Topuria invierte en la granada pacífica Imagen cedida

Otros Deportes

Ilia Topuria invierte en la granada pacífica, el invento de seguridad de una startup con alarma de 110 dB y aviso GPS

El doble campeón mundial de la UFC se alía como inversor con FlamAid, la startup que ha puesto en el mercado la llamada "granada pacífica".

Más información: Ilia Topuria, en la Casa Blanca: el regalo de cumpleaños para Donald Trump que le costará 60 millones de dólares a la UFC

Publicada
Actualizada

Ilia Topuria nunca ha necesitado armas para ganar. Pero acaba de invertir en una. Una que no mata, no hiere y no deja rastro más allá de un pitido ensordecedor y una ubicación en tiempo real enviada al móvil de quien más quieres.

El doble campeón mundial de la UFC se incorpora como inversor a FlamAid, la startup que ha puesto en el mercado la llamada "granada pacífica", un dispositivo de seguridad personal que en su primer año ya ha facturado 200.000 euros y tiene usuarios en once países.

FlamAid nació de una experiencia traumática. Julieta Rueff, una joven emprendedora portuguesa afincada en Barcelona, tenía 21 años cuando, mientras estudiaba en la universidad, un hombre la seguía a casa casi cada día.

De esa sensación de vulnerabilidad e impotencia surgió en noviembre de 2022 la idea de crear un mecanismo de defensa que no implicara violencia. Dos años después, en 2024, lanzó el producto al mercado.

El reconocimiento llegó pronto: Rueff fue incluida en la lista Forbes 30 Under 30 por su impacto en la seguridad del espacio público.

Ilia Topuria invierte en la "granada pacífica"

El dispositivo tiene forma de granada de mano, cabe en cualquier bolsillo, pesa 300 gramos y se integra en bolsos, mochilas o llaveros gracias a su mosquetón. Su lógica es deliberadamente simple: en un momento de pánico, tirar de una anilla es más instintivo que desbloquear el móvil y abrir una aplicación.

Al hacerlo, se activa una alarma de 110 decibelios -audible a dos manzanas de distancia en una ciudad-, se envía la ubicación GPS en tiempo real a los contactos de emergencia previamente configurados y se inicia automáticamente la grabación de audio y vídeo. Todo en menos de un segundo.

Un campeón como inversor

Desde su lanzamiento, FlamAid ha superado las 4.000 unidades vendidas, con pedidos llegados desde España, Latinoamérica, Portugal, Turquía y otros ocho países. La startup, que facturó 200.000 euros en 2025, espera cerrar el presente ejercicio rozando el millón.

Ahora da un paso más en su crecimiento con la entrada de Topuria como inversor, una alianza que une dos narrativas paralelas: la del campeón que construyó su carrera sobre la disciplina y la confianza, y la de la startup que defiende la libertad personal como valor fundacional.

"Mi carrera se ha construido sobre la disciplina y el respeto. Creo que el deporte es una herramienta poderosa para fortalecer la confianza y la seguridad personal. Por eso he decidido formar parte de FlamAid como inversor, porque comparto su visión de ayudar a las personas a sentirse más libres y seguras en su día a día", afirma Topuria.

Ilia Topuria, en la esquina de su hermano Aleksandre en el UFC Qatar

Ilia Topuria, en la esquina de su hermano Aleksandre en el UFC Qatar UFC

No es su única apuesta empresarial fuera del octógono: el luchador georgiano-español también forma parte de la bebida MUCHO junto a Hijos de Rivera, y es accionista de WOW, la mayor empresa española de artes marciales mixtas.

Por su parte, Rueff lo enmarca en la misión original con la que arrancó: "La incorporación de Ilia como inversor refuerza nuestra visión y nos permite amplificar el mensaje desde un lugar coherente con nuestros valores: la seguridad no es miedo, es libertad".

El timing no es casual. Según datos internacionales recogidos por la compañía, el 31% de las personas reconoce sentir miedo al salir solas por la noche, una cifra que impacta directamente en cómo millones de personas deciden moverse, o dejar de moverse, por las ciudades.

Con Topuria como altavoz, FlamAid aspira a convertir ese miedo en un mercado. Y la "granada pacífica", en el dispositivo de bolsillo más conocido de España.