José Mourinho hablando en el campo de entrenamiento con Mbappé, Diomande, Cucurella y Konaté.

José Mourinho hablando en el campo de entrenamiento con Mbappé, Diomande, Cucurella y Konaté. Real Madrid

Fútbol

Valdebebas bajo el código Mourinho: nuevas normas, 'team building', silencio ante la prensa y el carácter de siempre

Este martes se cumplen dos meses justos del anuncio de su regreso al Real Madrid y se estrena su documental en 'Netflix'.

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Este martes se cumplen dos meses exactos del anuncio del fichaje de José Mourinho por el Real Madrid. La fecha coincide, además, con el estreno en Netflix de la serie documental sobre el técnico portugués, de tres episodios y dos años de grabación.

Mourinho es el hombre de moda. En Valdebebas ha vuelto a ser el rey. José ha vuelto a hacer suya la ciudad deportiva del Real Madrid, adonde llega cada día antes de las 8:00 de la mañana y es quien más horas pasa allí.

Ya han transcurrido cuatro semanas de pretemporada con el primer equipo, y la mayoría de los jugadores conoce ya cómo se las gasta su nuevo entrenador.

Este lunes se unieron a los entrenamientos Mbappé y dos de los fichajes, Cucurella y Konaté. Diomande pudo coincidir por primera vez con Mourinho, tras entrenarse en solitario en las instalaciones mientras el resto del equipo jugaba un amistoso en Budapest ante el Ferencvaros.

También ha regresado Tchouaméni, aunque unas molestias físicas retrasarán su incorporación al grupo. El último en volver, el miércoles, será Bellingham. Con él, la plantilla estará completa.

Estas semanas han servido para recordar cómo es Mourinho. El carácter sigue siendo el de siempre, aunque a sus 63 años aparenta más tranquilidad que en su primera etapa, entre 2010 y 2013, especialmente con los medios.

Mourinho todavía no ha comparecido ante la prensa, más allá del canal oficial del club. Tampoco ha sido presentado oficialmente en el cargo, algo que tampoco ha ocurrido con ninguno de los fichajes del verano, uno de los grandes interrogantes en la agenda blanca.

José Mourinho, apoyado en el banquillo durante un partidillo de pretemporada.

José Mourinho, apoyado en el banquillo durante un partidillo de pretemporada. Europa Press

Su único gesto hacia los periodistas llegó en uno de los primeros partidillos en Valdebebas. Pidió a los empleados del club que repartieran botellas de agua entre los allí presentes para soportar mejor el calor. Mou está atento a todos.

Así ven a Mourinho

El retrato más completo del nuevo Mourinho lo hizo este fin de semana Fede Valverde, ya en su papel de primer capitán, tras el amistoso ante el Ferencvaros:

"[Mourinho] es muy cercano. Al final es una persona que está ahí con su carácter, a veces duro, pero creo que esa es la forma con la que puede llegarle mejor a uno. Me gusta cómo nos trata, cómo me trata a mí. Estoy contento y, como soy capitán, intento plasmar lo mejor de mí para que los compañeros y el cuerpo técnico estén a gusto con nosotros y nosotros con él", dijo el uruguayo.

Otro que habló del entrenador portugués fue Arda Güler -uno de los jugadores que mejor impresión están dejando a Mourinho-. "Es una gran oportunidad para mí trabajar con una leyenda como Mourinho. Él y su equipo explican todo muy claramente. También son muy sinceros fuera del campo", explicó.

Güler añadió que la prioridad en esta fase es física, pero también "escuchar y aprender lo que nos pide Mourinho para poder hacerlo bien en el campo".

También ha hablado Vinicius. Para el brasileño, por su parte, fue clave en su propia renovación.

Mourinho mantuvo conversaciones con el jugador y con el club para acercar posturas de cara a la extensión de contrato hasta 2032, y el brasileño se lo agradeció públicamente en su primer mensaje tras sellar el acuerdo: "Os quiero. Gracias afición, presi (Florentino), Mourinho, Juni (Calafat), José Ángel (Sánchez), jugadores y todo el club".

El 'team building' de Mou

En Valdebebas se rigen ya por el código Mourinho. Incluye esa parte del 'team building' tan de moda actualmente. Es habitual ver estos días de verano imágenes de toda la plantilla desayunando y comiendo juntos en el comedor, la manera en la que el portugués quiere, como bien dice la expresión anglosajona, "construir equipo".

Pero también sigue ahí la parte estricta del Special One. Ha implantado la obligatoriedad de seguir las órdenes del nutricionista del club, de forma que los jugadores gozan de menos libertad gastronómica.

Ha establecido castigos por llegar tarde, no monetarios sino de esfuerzo físico, con sesiones de gimnasio en solitario, también en Valdebebas. Y ha decidido que las lesiones se traten en la ciudad deportiva y no por libre con especialistas independientes.

La plantilla del Real Madrid, reunida, en la hora de la comida en Valdebebas.

La plantilla del Real Madrid, reunida, en la hora de la comida en Valdebebas. Real Madrid

Ese trabajo diario no lo hace solo. Mourinho ha reconstruido en Valdebebas un cuerpo técnico de absoluta confianza, formado en su mayoría por colaboradores que le siguen desde el Fenerbahçe y el Benfica.

João Tralhão ejerce como segundo entrenador y principal responsable del trabajo táctico, mientras que Pedro Machado, también asistente, combina el análisis con la preparación física.

Sami Khedira, exjugador del propio Real Madrid, actúa como el tercer asistente y como nexo entre el vestuario y el banquillo, un rol similar al que ocupó Aitor Karanka en la primera etapa del portugués en el club.

António Dias lidera la preparación física del equipo, con Antonio Pintus todavía vinculado a esa área, y Nuno Santos se encarga del trabajo específico con los porteros.

Roberto Merella, el único miembro no portugués junto a Khedira, dirige el departamento de análisis de rivales y estrategia, y a este grupo se ha sumado además el fisiólogo Sandro Carriço, procedente también del Benfica.

Claridad con cada jugador

Son ya más de 60 días con Mourinho al frente, en los que el portugués ha sido claro, para bien y para mal, con cada uno de sus futbolistas.

Tras el amistoso ante el Ferencvaros, el propio técnico reconoció que prefiere que "aparezcan errores" para poder "analizar y corregir", antes que buscar la perfección en los partidos de pretemporada.

Dos ejemplos de los más recientes. Su expresión del sábado sobre la forma física de Bernardo Silva, que no sentó mal al jugador: "Al chico que le hace bien a la cabeza no hacer nada durante el periodo de vacaciones. Y se ha presentado en un estado de forma físico bastante inferior; tiene que crecer".

O las charlas que han convencido a Endrick para seguir, paralizando así una cesión que apuntaba a la Roma, el mensaje es el mismo. Mourinho manda, con mano dura y cercanía a la vez, de nuevo en Valdebebas.