Arda Güler, con el Real Madrid

Arda Güler, con el Real Madrid Europa Press

Fútbol

Arda Güler, sobre su infancia en Turquía: "Mi obsesión con 12 años era la Play. Me regaló una falsa mi padre, pero yo era feliz"

El futbolista turco del Real Madrid tuvo una infancia humilde: su padre tenía una pequeña tienda de barrio y su madre era ama de casa.

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J. P.
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Arda Güler decidió contar su vida en primera persona, sin adornos, en una emotiva carta publicada en The Players' Tribune en 2025, titulada "Carta a los niños de mi país".

En ese texto, el actual futbolista del Real Madrid viaja a su niñez en Ankara y se detiene en un episodio que resume a la vez la falta de recursos de su familia y la forma en que aprendió a valorar lo que tenía: una PlayStation falsa que le regaló su padre.

En la carta, el turco confiesa que "a los 12 años, mi obsesión era tener una PlayStation. No os podéis imaginar lo mucho que quería tener una. Cada día le suplicaba a mi padre que me comprase una. Mi único objetivo era jugar al FIFA 17".

Criado en una familia trabajadora y sin lujos, Arda explica que apenas jugaba a videojuegos porque se pasaba el día en la calle con el balón. Su gran sueño tecnológico llegó cuando a un amigo le regalaron una PS4 con el FIFA 17 y descubrieron el modo historia con Alex Hunter, ese personaje virtual que empezaba desde abajo hasta llegar a compartir vestuario con Cristiano.

"Para nosotros era más que un juego. Era como ver nuestro verdadero sueño en la pantalla del televisor. Estábamos totalmente 'enganchados'", recuerda Güler, que volvía a casa de su amigo con una única idea en la cabeza: seguir insistiendo a su padre.

"Cada vez que volvía de casa de mis amigos, le rogaba a mi padre que me comprase una PS4. '¡Me portaré muy bien!' '¡Estudiaré a tope!'", cuenta el turco en ese texto.

El momento clave llega el día en que encuentra un paquete sobre la mesa de su habitación. Al abrirlo, descubre la consola que tanto había pedido, repleta de juegos instalados y aparentemente perfecta.

Arda Güler celebrando uno de sus goles en Múnich con el Real Madrid

Arda Güler celebrando uno de sus goles en Múnich con el Real Madrid

Sin embargo, pronto empieza a notar que algo no encaja: el FIFA no tiene Modo Carrera, no aparece Alex Hunter y los nombres de los equipos y jugadores son extraños, hasta el punto de que, para jugar como Cristiano Ronaldo, debía elegir a un equipo llamado "MD Blanco".

Sus amigos no tardan en desvelar la verdad: "Este no es el FIFA. Es falso. A tu padre le han estafado". La escena termina entre risas de los demás y un niño que intenta sonreír, pero se traga el golpe en silencio.

Lejos de recrearse en la decepción, Güler utiliza esa anécdota para explicar qué le enseñó aquella etapa. En la carta, deja una de las frases que mejor definen su manera de entender la vida desde entonces: "No me importaba tener un FIFA falso. No necesito un campo de verdad, ni una portería de verdad, ni una PlayStation nueva. Aunque mi portería sean dos piedras, soy feliz igualmente".

Ese mensaje, lanzado desde la plataforma The Players' Tribune a los niños de Turquía, conecta la Play pirata con todo lo que vino después: la ruina de la tienda familiar, los sacrificios de sus padres, el viaje a Estambul y la presión de "llenar la nevera" con su talento.

La consola falsa que le compró su padre en un mercado se convierte así en el símbolo perfecto de una infancia sin caprichos, pero con un sueño que acabó llevándole hasta el Real Madrid.