Por fin os puedo traer éste artículo sobre una de las bebidas más reconocidas mundialmente desde tiempos ancestrales: la cerveza.

Los datos más antiguos sobre la existencia de la cerveza se remontan a la antigua Sumeria, donde se describía como una bebida que “cociendo pan y deshaciéndolo en migas, se prepara una mezcla en agua y se consigue un líquido que transforma la gente en alegre, extrovertida y feliz.”

En Egipto también se desarrolló intensamente la fabricación de la cerveza, llamada “Zythum” –vino de cebada- e incluso era parte del prestigioso salario para soldados y autoridades. Deberían de volver a instaurar ese tipo de medidas, pero para todo el mundo, seguro que trabajaríamos con una sonrisa de oreja a oreja:

Salario mínimo: 1300 euros+50 litros de cerveza al gusto del trabajador.

Mientras que los griegos y los romanos creían que era una bebida vulgar para la clase baja y bárbara de la sociedad, en el norte de Europa era considerada un excelente y divino “pan líquido”, gracias a su fabricación a partir de la nutritiva cebada, además de ser una bebida muy valorada en épocas de hambruna por su alto nivel en vitaminas, y, digamos, su capacidad “mágica” de hacer desaparecer los problemas.

Una de las anécdotas más interesantes sobre la elaboración de la cerveza que se han conservado hasta el presente es la “Ley de Pureza” alemana, instaurada por el duque de Baviera Guillermo IV en 1516, proscribiendo que la cerveza se debía producir exclusivamente a partir de malta de cebada, agua y lúpulo, una fórmula sana, estrictamente medida, aunque hoy en día sea más bien un concepto de marketing que pocas compañías respetan.

Hay todo tipo de catalogaciones sobre la cerveza, desde su fermentación –alta, baja, espontánea- hasta su graduación alcohólica –desde 6º, 8º o 12º hasta barbaridades de 20º y 30º-, pasando por el color -roja, rubia, negra, tostada- , por el tipo de ingredientes, por el país de orígen o por el proceso de fabricación. Existen todo tipo de matices, sabores, texturas, cuerpos y elaboraciones. Así que os voy a hacer una clasificación sencilla y universal por tipos de fermentación, con los nombres más famosos:

Baja fermentación:

  • Bock. Cerveza fuerte de fermentación baja. Tiene mas de 6º de alcohol y puede ser dorada, marrón u oscura. Variedades como Maibock, Doppelbock.
  • Export. Cerveza con mayor cuerpo que la Pilsner y con un sabor más seco, fuerte y algo dulce.
  • Pilsener/Pils. Las más famosas en el mercado, y las que menos me gustan. Son las cervezas doradas, de fermentación baja y sabor convencional. Nativas de la República Checa, contienen entre 4’5º-5’5º de alcohol. Amargas, aroma fresco y sabor seco. Para tapeo clásico.
  • Lager. Estándar para cualquier cerveza de fermentación baja. Si decimos “Pale Lager” nos referimos desde las cervezas más pálidas hasta las más doradas.
  • Helles Bier. Una clara de toda la vida, tipo pale lager, alemana. Entre 4,5º hasta 6º de alcohol.
  • Schwarzbier. La cerveza negra de Alemania. Color muy oscuro y sabor tostado fuerte que recuerda al chocolate o al café.

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Alta fermentación:

  • Alemanas
    • Altbier. Color oscuro, casi negro, sabor amargo y fuerte aroma.
    • Kölsch. Cerveza que proviene de Colonia, dorada, brillante y destacado sabor a lúpulo.
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  • Belgas
    • Cerveza de abadía. Antiguamente eran cervezas que se gestaban dentro de monasterios y abadías. Hoy en día se fabrican en industrias, usando centenarias recetas, salvo algunas abadías que aún conservan la tradición familiar.
    • Cerveza afrutada . Para mí, una guarrada herética. Es cerveza con sabores a frutas del bosque, plátano y demás barbaridades.
    • Cerveza blonde y brune. La rubia de toda la vida, bajo las propiedades típicas belgas, junto con la análoga cerveza negra.
    • Cerveza doble o triple. Como propiamente dice, cervezas fuertes con doble o triple fermentación, muchas veces refermentadas en botella.
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  • Británicas
    • Barley Wine (Vino de cebada) Cerveza extrafuerte. Color oscuro y alto contenido en alcohol.
    • Bitter. Con mucho lúpulo, muy amarga. Colores variados y el contenido en alcohol cambia según los tipos suave o fuerte.
    • Brown Ale. Oscura, dulce al paladar y con contenido bajo en alcohol.
    • Irish Ale. Original de Irlanda. Su suave matiz rojo es debido al tostado de la cebada además de la malta. Suelen ser bajas en alcohol, pero se elaboran versiones más potentes para su exportación.
    • Indian Pale Ale. Receta de los días en que la India formaba parte del Imperio Británico. Alto contenido en extracto primitivo, sabor amargo.
    • Old Ale. Depende del lugar, es una simple cerveza oscura o una Ale fuerte oscura.
    • Pale Ale. Cerveza pálida, amarga y normalmente envasada en botella.
    • Scottish Ale. Tipo escocesa con marcado sabor a malta. Fuertes, oscuras.
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Fermentación espontánea:

  • Lambic. Cerveza hecha con levaduras silvestres obtenidas por fermentación espontánea. Fuerte sabor ácido.
  • Kriek. Se obtiene mediante la fermentación de cerezas agrias. Tradicionalmente, se hace con la cerveza Lambic, a la que se agregan las cervezas.
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Conclusión:

Como véis, existen muchísimos tipos únicamente catalogados por fermentación. Y las que me he dejado, que no son pocas. Os aconsejo que dejéis de lado el clásico prejuicio de que todas las cervezas son insoportables y tan desagradables y amargas como una Xibeca caliente en un día de verano tropical. Yo siempre digo que hay una cerveza para cada momento de la vida. De nada sirve viajar a Múnich, entrar en una tasca tradicional y pedirte una cerveza de triple fermentación Belga, ¡pide una buena Weissbier local y disfruta de la cultura y tradición!

De la misma forma que tomarte una cerveza La Trappe Quadrupel, con 10º de graduación, mientras te comes una paella mixta con la familia, a 40º en la playa, pues como que es un poco bestia. Os comento cómo alcanzar el nirvana:

Cortad una rebanada de pan artesano tostado, añadid un trozo de queso curado de pueblo y un poco de aceite de oliva virgen extra. Apagad las luces, abrid una cerveza de monasterio Rochefort 10, servid lentamente ese aromático y espeso pan líquido en una copa ancha y disfrutad de los dulces placeres que ofrece la vida cervecera.

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