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Samantha Vallejo-Nágera, chef: "Las mejores torrijas no llevan nata; usa vino blanco y déjalas reposar 4 horas en la nevera"
Una receta tradicional de la familia de la cocinera.
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Las torrijas son, quizá, el bocado más humilde y a la vez más simbólico de nuestra repostería de Semana Santa, y nacen de la necesidad de aprovechar el pan duro, pero también de una tradición ligada a la Cuaresma, la austeridad y, antes incluso, a las mesas romanas.
La receta tradicional parte de una rebanada de pan, a ser posible del día anterior, que se empapa en leche aromatizada con canela y limón o en vino dulce, se pasa por huevo batido y se fríe en abundante aceite caliente hasta que se dora. Después se espolvorea con azúcar y canela, o se baña en miel o almíbar, logrando ese contraste entre corteza ligeramente crujiente y miga casi cremosa que se deshace en la boca.
No obstante, actualmente conviven versiones al horno, más ligeras; torrijas caramelizadas con azúcar quemado al soplete, e incluso propuestas veganas que sustituyen la leche de vaca por bebidas vegetales y el huevo por harinas o mezclas gelificantes.
Por su parte, la alta cocina las ha reinterpretado en formato de bocado, con pan brioche, cremas, helados y presentaciones casi de joyería, pero el imaginario colectivo sigue volviendo, una y otra vez, a la bandeja casera tibia sobre la encimera.
Torrijas de Samantha Vallejo-Nágera
Cada cocinero tiene sus trucos y sus preferencias a la hora de cocinar torrijas. Así pues, la conocida chef Samantha Vallejo-Nágera, exjurado de MasterChef, ha compartido su propia receta de este delicioso dulce que podemos replicar en cada con facilidad. Todos los detalles, a continuación.
Ingredientes
- Pan de torrija, 1 barra
- Leche entera, 2 litros
- Huevos, 6
- Canela, 2 ramas
- Cáscara de 1 naranja y de 1 limón
- Azúcar, 1 kg (500 g para la leche y 500 g para el almíbar)
- Vino blanco,1 litro
- Agua, 1 litro
- Aceite de girasol
- Canela en polvo, al gusto
Paso 1
Pon la leche a hervir con cáscara de naranja, cáscara de limón, canela y 500 g de azúcar.
Paso 2
Corta el pan de torrija con 1cm y medio de grosor y ponlo en plano en varios recipientes.
Paso 3
Moja el pan con la leche que hemos hervido previamente utilizando un cazo y dejar reposar unas 4 horas.
Paso 4
Prepara otro almíbar con agua, vino blanco, canela, cáscara de naranja, cáscara de limón y los otros 500 g de azúcar. Pon a cocer durante 30 minutos para que se evapore el alcohol.
Paso 5
Pasa las torrijas por huevo batido, una a una, y fríelas en aceite de girasol.
Paso 6
Escúrrelas bien y prepara una fuente con azúcar y canela para rebozar las torrijas.
Paso 7
Ponlas en la fuente y luego mójalas con el almíbar que hemos hecho. Listo.
Acompañamientos
Las torrijas se llevan bien con casi todo, pero agradecen especialmente aquello que alivie su dulzor y su grasa. Funcionan muy bien con bebidas calientes como café, té o infusiones, cuyo punto amargo o herbal equilibra el bocado y limpia el paladar. Si se busca algo más festivo, un vino dulce, un generoso o incluso un espumoso semiseco son aliados naturales, porque dialogan con el azúcar de la torrija, pero las burbujas o el alcohol aportan frescor y ligereza.
En el plato, los mejores acompañamientos suelen aportar acidez, jugo o contraste de textura: fruta fresca (especialmente cítricos y frutos rojos), pequeñas ensaladas de naranja con aceite y canela, o un helado poco dulce de vainilla, yogur o cítricos que haga de contrapunto frío y cremoso. También encajan bien elementos crujientes como frutos secos tostados o migas crujientes, que evitan que todo sea blando y empapado.