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Pastel de melocotones en almíbar, receta paso a paso

Este pastel de melocotones en almíbar no es lo mejor para la dieta, pero está tan bueno que no nos vamos a resistir a probar un trocito.

16 enero, 2019 21:12

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A la hora de satisfacer nuestra vena más golosa hay infinidad de recetas que podemos preparar para no caer en el horror que supone tirar de repostería y de demás dulces procesados. Que no cunda el pánico, siempre hay recetas caseras muy sencillas que podemos hacer en cualquier rato libre y con ellas disfrutar de un bocado dulce sin necesidad de caer en malas tentaciones. Buena muestra de ello es este delicioso pastel de melocotones en almíbar.

Ingredientes

  • Harina, 120 g
  • Azúcar glass, 120 g
  • Huevos (L), 3
  • Nata (35 % M.G.), 100 ml
  • Leche de coco, 200 ml
  • Levadura en polvo, 6 g
  • Melocotones en almíbar, 500 g
  • Almíbar de la lata de melocotones en almíbar, 300 ml
  • Ron, 30 ml
  • Mantequilla y harina para encamisar el molde
  • Una pizca de sal

Cómo hacer un pastel de melocotones en almíbar

01: Troceamos los melocotones en almíbar

Escurrimos los melocotones en almíbar y los cortamos en trozos grandes. Yo he cortado cada mitad del melocotón en almíbar en cuatro trozos. Reservamos los melocotones en almíbar troceados y guardamos parte del almíbar de la lata para más adelante.

02: Mezclamos los ingredientes del pastel de melocotones en almíbar

Para preparar la masa de este pastel de melocotones en almíbar batimos los huevos en un bol grande junto con el azúcar glass. Una vez integrado el azúcar en el huevo batido, se añade la harina, previamente tamizada, así como la levadura en polvo. Mezclamos bien con vehemencia para que la masa quede homogénea y sin grumos y toda la harina se integre a la mezcla.

A continuación añadimos la nata y volvemos a mezclar hasta integrar por completo con el resto de los ingredientes. Añadimos por último la leche de coco  y el ron y terminamos de mezclar.

Añadimos a la masa la mayor parte de los trozos de melocotones en almíbar, reservando una pequeña cantidad para situar en la parte superior del pastel.

03: Horneamos nuestro pastel de melocotones en almíbar

Antes de hornear nuestro pastel de melocotones en almíbar lo primero que debemos hacer es encamisar el molde para que podamos luego desmoldarlo fácilmente.

Para ello untamos todo el molde con mantequilla derretida o en pomada y espolvoreamos con un poco de harina. Movemos e inclinamos el molde para que la harina se adhiera a la mantequilla por todo el molde y así se forme una capa entre el molde y el pastel de melocotones en almíbar que nos permita desmoldarlo una vez cocinado sin que se pegue al recipiente. Retiramos el exceso de harina sobrante.

Vertemos la mezcla que hemos preparado previamente sobre el molde con la ayuda de una lengua de repostería y colocamos los trozos de melocotones el almíbar restantes sobre la masa, de modo que sobresalgan por la parte superior de nuestro pastel de melocotones el almíbar.

Introducimos nuestro pastel de melocotones en almíbar en un horno previamente precalentado a 180º C (calor arriba y abajo) durante 35-40 minutos. Como siempre, lo mejor será que a los 30 minutos vayáis comprobando a cada poco cómo anda la cocción de vuestro pastel pinchando con un palillo, para así atinar en el punto de cocción exacto en el que el pastel esté cuajado pero todavía permanezca muy jugoso.

Dejamos que el pastel de melocotones en almíbar se enfríe a temperatura ambiente.

04: Reducimos el almíbar hasta que forme una glasa

Mientras el pastel de melocotones en almíbar se enfría cogemos el almíbar de la lata de los melocotones que hemos guardado al principio de la receta y lo ponemos en un cazo o en una cazuela pequeña al fuego hasta que legue a ebullición. Reducimos este almíbar hasta una cuarta parte de su volumen, de modo que resulte un almíbar grueso y con consistencia como de jarabe con el que hidrataremos el pastel para darle el toque final de brillo y de dulzor.

Pincelamos el pastel de melocotones en almíbar generosamente con el almíbar reducido al menos un par de veces, una primera cuando el pastel todavía está tibio y una última con el pastel ya frío, antes de servirlo.

05: Servimos el pastel de melocotones en almíbar

Servimos nuestro espectacular y facilísimo pastel de melocotones en almíbar.

Resultado final

Como os comentaba al principio, uno de los puntos fuertes que tiene esta receta de pastel de melocotones en almíbar que acabamos de preparar es lo sencillo que resulta su preparación y la rapidez del proceso. Y todo ello sin olvidar lo más importante, que además está buenísimo. Este pastel tiene una textura peculiar, para nada abizcochada sino más bien similar a un pudding, una quesada, un pastel de arroz o una historia de esas, y un sabor también particular, gracias al contraste de sabores entre el melocotón en almíbar y la intensidad de la leche de coco.

En esta ocasión he preparado este pastel de melocotones en almíbar en un molde grande tipo plumcake, pero desde luego podéis prepararlo en un molde de tarta redondo o en pequeños moldes individuales de muffins, magdalenas o en lingote para hacer pequeños pastelitos de melocotones en almíbar individuales, ajustando eso sí el tiempo de cocción a las dimensiones del pastel.

Como la consistencia de la masa es lo suficientemente espesa no deberíais tener problema en lograr que los trozos de los melocotones en almíbar queden bien repartidos por todo el pastel. De todas maneras ya sabéis que un buen truco para que los frutos secos, la fruta o los ingredientes que añadamos a las masas de este tipo de pasteles, tartas o bizcochos floten y no se hundan al fondo del molde es enharinar ligeramente dicho ingrediente (en este caso el melocotón en almíbar) para que quede suspendido en la masa.

Probad este fabuloso pastel de melocotones en almíbar porque es una receta muy simple, muy original y asombrosamente rica. ¡Palabra de honor! Además se trata de una receta perfecta para aprovechar la fruta de temporada, ya que podéis sustituir el melocotón en almíbar de esta receta por manzana, plátano, pera o mismamente por melocotones, paraguayos o nectarinas cuando se encuentren de temporada y estén muy sabrosos y muy bien de precio.