Lo que más me gusta cuando llega el otoño, aunque me apetecen en todas las épocas del año, son los gofres de Lieja. No, no son unos gofres cualesquiera, son los gofres, gofres. Puedes pensar a priori que es laborioso, que hay que montar un gran arsenal de cacharros y demás, para disfrutarlos. Sólo necesitas una gofrera eléctrica, y poco más. La opción que te propongo, es ideal para congelar en porciones y después poder usar según tus necesidades. Para ello tan sólo tendrás que conectar tu gofrera y en unos minutos disfrutaras de unos gofres recién hechos y ¡ sin ensuciar nada!

Ingredientes para hacer los gofres de Lieja

  • Harina de trigo de todo uso, 500 g
  • Mantequilla sin sal, 250 g
  • Leche entera, 250 ml
  • Azúcar glass, 40 g
  • Huevo M, 1 ud
  • Miel, 15 g
  • Bicarbonato sódico, 1 cucharadita
  • Levadura fresca, 25 g
  • Extracto de vainilla, 1 cucharada
  • Azúcar perlado, 300 g

No te preocupes si no tienes robot de cocina o amasadora, puedes hacerlos a mano ya que gran parte del proceso se realiza solo, porque la fermentación de la masa juega un papel importantísimo y requiere de pocos amasados.

Elaboración de los gofres de Lieja

01: Elaboración de la masa

Disolvemos la levadura fresca en la leche que debe estar templada. Mientras, en el bol de nuestra amasadora disponemos la harina, el bicarbonato y el azúcar glass. Mezclamos un poco para que se mezclen bien los ingredientes. A continuación, echamos el huevo ligeramente batido y mezclamos con el gancho de ésta.  Añadimos la vainilla en pasa y seguimos mezclando mientras agregamos poco a poco la mezcla de leche y levadura que teníamos reservada.

02: Primer reposo

Una vez que la masa adquiera una consistencia compacta y veamos que todos los ingredientes están integrados, dejamos reposar 20 minutos. A continuación, agregaremos la mantequilla en dados que debe estar a temperatura ambiente mientras amasamos con el gancho. Debemos ser pacientes y no echarla toda de una sola vez. Poco a poco hasta que se vaya integrando con la masa.

03: Segundo reposo

Una vez esté integrada dejamos reposar tapada con un film durante 1 hora aproximadamente o hasta que doble su volumen en un lugar cálido. Una vez haya leudado la masa, agregamos el azúcar perlado y amasamos de nuevo hasta que se integre bien.

04: Tercer reposo y cocción

Hacemos pequeñas porciones de unos 80 g y dejamos reposar unos 15 minutos antes de introducir en la gofrera. Si queréis congelar la masa debéis esperar a que leude de nuevo estos 15 minutos y ya podéis congelar las porciones. Calentamos la gofrera, yo lo hice a nivel medio. Cuando esté caliente echamos la masa y cerramos. Los míos tardaron unos 4-6 minutos aproximadamente. Id vigilando el grado de tueste. Si os gustan más doraditos o menos, pero deben estar hechos por dentro.

05: Servir

Dejamos enfriar sobre una rejilla para que la humedad no los reblandezca unos 2 minutos y servimos con nuestro sirope o crema de cacao favorita.Es importante  que el gofre no debe enfriarse demasiado ya que su punto óptimo es pasado esos dos minutos, ya que fríos pierden bastante.

Resultado

El resultado es espectacular  y delicioso. El olor al cocerse ya alimenta prácticamente. Es cierto que no es un dulce para desayunar o tomar a menudo por su alto contenido en grasa y azucares, pero un capricho es un capricho. Me parece genial para degustar un día de fiesta donde el desayuno se vuelve más divertido y distendido.

Yo los tomo con miel, aunque dependiendo del día, en ocasiones con sirope de arce,  en otras, crema de cacao y un poco de nata montada, etc.  Pero les va genial cualquier tipo de mermelada, queso fresco, o frutas del bosque entre otros.