Pan, jamón cocido y queso son los ingredientes que necesitamos para hacer un delicioso sándwich mixto, un bocado aparentemente sencillo que puede llegar a estar estratosféricamente bueno si se tienen en cuenta unos pequeños consejos.

El más importante, es que no valen las prisas, queremos que el pan se tueste sin quemarse y que el queso se funda hasta convertirse en una crema sedosa que nos acaricie el paladar. Por eso, un buen sándwich se hace con la plancha a fuego bajo y durante mucho tiempo.

No menos importante es la elección de los ingredientes, si una receta lleva pocos, éstos tienen que ser de la mejor calidad posible y, si hablamos de un sándwich mixto, podemos empezar por un buen pan. Un brioche de mantequilla o unas rebanadas de una hogaza de masa madre serán perfectas.

A la hora de elegir el queso, uno que funda bien y que sea realmente queso, no un preparado lácteo. Cortado en lonchas será lo más cómodo, pero si está rallado nos podríamos apañar también.

En cuanto al jamón, intentaremos que sea lo más natural posible y que contenga el mayor porcentaje de jamón posible. Sí, suena raro, pero en el jamón cocido que compramos en el supermercado no todo es jamón. Pueden encontrarse distintas calidades con distintos porcentajes. Ahora es cuando muchos os estáis preguntando, y entonces qué es lo que no es jamón. Pues ¡depende!

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¿Qué tiene el jamón que no es jamón?

En todos los jamones cocidos y similares vamos a encontrar aproximadamente un 2 % de sal, azúcares en porcentajes variables, normalmente, si hay menos grasa, hay más azúcar para compensar la pérdida de sabor. También hay agua, en muchos de los jamones cocidos comerciales, el agua es el segundo ingrediente por detrás del jamón y la cantidad suele ser mayor cuando el producto viene etiquetado como "jugoso". Además, encontraremos otra serie de aditivos que se añaden para conservar mejor el producto.

Muy cerca del jamón cocido encontramos el York, puede ser jamón York, aunque es común encontrarlo como fiambre de York. Cuando es este último, el producto ni siquiera lleva jamón, sino que se elabora con paleta de cerdo. En ambos casos, el contenido de carne es mucho menor que en los jamones cocidos o braseados, ronda el 55 %, esto es, casi la mitad del producto no es carne, sino féculas, azúcares, grasa. Son mucho más baratos, pero la calidad también es inferior.

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El mejor jamón de Mercadona para hacer un sándwich mixto

Como no se trata de hacer una peregrinación hasta una tienda delicatessen a 200 kilómetros de nuestra casa porque elaboran un jamón artesano, que es algo que podría estar muy bien, pero que resulta poco operativo, vamos a ver cómo podemos encontrar un jamón decente en el supermercado que nos quede más a mano.

Y, a modo de ejemplo, veremos los jamones que podemos adquirir en Mercadona. Tener muchas opciones donde elegir nos puede dar sensación de libertad, pero también puede resultar abrumador. Cuántas veces habremos echado al carro un producto sólo porque ese día estaba en oferta y no teníamos tiempo de ponernos a mirar etiquetas para comparar si era realmente la opción que más nos conviene.

Yo he hecho el ejercicio de comparar el etiquetado de 11 productos de Mercadona y sus precios con el fin de poder tomar una decisión informada acerca de cuál es el que más me convendría comprar.

Jamones cocidos y fiambres de sándwich de Mercadona Mer Bonilla El Español

Lo primero que observamos es que los productos de la marca Hacendado los elabora Casa Tarradellas y que la única marca de fabricante que podemos encontrar en la web de Mercadona es Noel. En cuanto a las características de cada marca, vemos que en la marca Hacendado nos encontramos el mismo producto, el jamón cocido extra, en distintos formatos: lonchas finas, sándwich, pack de 2 blísters... que hacen que, siendo el mismo producto, el precio por kg varíe. A mayor cantidad en el envase, más barato es el precio.

El producto con mayor porcentaje de jamón de cerdo contiene un 92 % y una cantidad de proteína ligeramente superior motivada por esta mayor cantidad de carne. El precio es también el más elevado, 12,05 €/kg de producto, esto equivale a 13,1 €/kg de auténtica carne. Hacer esta cuenta resulta interesante porque nos demuestra, una vez más, que lo barato sale caro.

Si nos vamos a los productos con un 85 % de jamón, vemos que la cantidad de proteínas es algo inferior, pero muy poco y el resto de valores de grasas, sal, hidratos de carbono son idénticos, aunque el precio es notablemente más bajo. En el caso del pack de 2 blísters de lonchas finas, el precio es de 7,67 €/kg (9,02 €/kg de carne real); el jamón cocido extra en formato sándwich, es decir, lonchas cuadradas y cortadas algo más gruesas, tiene un precio de 8,44 €/kg (9,93 €/kg de carne real) por lo que ambas son las mejores opciones. Las lonchas finas no suponen un problema para preparar sándwiches, pues se pueden superponer varias o incluso se pueden alternar con lonchas finas de queso y conseguir un acabado muy interesante.

En el otro extremo, estarían los fiambres que, en este caso están elaborados con carne de paleta de cerdo y porcentajes del 55 y 56 %. Estos productos tienen más sal, más grasa y más carbohidratos, aunque su precio es, aparentemente, menor y recalco lo de aparentemente, porque si calculamos el precio por kilo de carne real, tal y como hemos hecho con los productos anteriores, nos encontramos una sorpresa.

En el caso del Maxi York, con un 55 % de paleta, el precio del producto es de 4,76 €/kg, que equivale a 8,65 € por kg de carne real, que ni siquiera es jamón. En el caso del fiambre para sándwich, el precio del producto asciende a 6,17 €/kg y esto equivale a 11,02 €/kg de carne real. Por lo que, pese a ser las opciones que a simple vista se perciben como baratas, en realidad, tienen precios similares o incluso superiores.

Cómo hacer un sándwich mixto perfecto

Lo primero que os voy a contar son los truquitos que uso yo para que todos quieran que sea yo quien prepare los sándwiches. Y me encanta, porque no supone ningún esfuerzo y el resultado es increíble.

  • Para engrasar se puede usar aceite, mantequilla o mayonesa y os adelanto que con mayonesa quedan increíbles. El truco está en no engrasar la sartén o la plancha, sino en untar el pan por fuera, así no tendremos grasa quemándose en la sartén en las zonas en las que no hay pan.
  • Hacer el sándwich a fuego lento con la inducción en la posición 4 o 5 (la mía llega hasta 9), así el calor llegará hasta el queso y lo fundirá sin quemar el pan.
  • Tapar la sartén mientras se está dorando la primera de las rebanadas.
  • No aplastarlo con espátula.
  • No estar dando vueltas cada poco, cuando esté dorada la primera cara, se da la vuelta y se deja hasta que se dore la otra.

Ingredientes

  • Rebanadas de pan de molde o de hogaza
  • Queso
  • Jamón cocido
  • Aceite, mantequilla o mayonesa

El camino para llegar al sándwich mixto perfecto

Paso 1

Untamos una rebanada de pan de molde ligeramente con mayonesa.

Paso 2

Colocamos la rebanada en una sartén con la mayonesa hacia abajo y la ponemos a calentar a fuego bajo (4/9). Colocamos sobre ella las lonchas de queso y, sobre estas, el jamón cocido. Si las lonchas son finas, se pueden alternar lonchas de queso y de jamón.

Paso 3

Colocamos la otra rebanada de pan y tapamos la sartén. Dejamos que se haga durante 8 ó 10 minutos hasta que se haya dorado la base. El tiempo depende de la sartén que se use y de lo bien que transmita el calor.

Paso 4

Separamos la sartén del fuego, untamos un poco de mayonesa sobre la rebanada superior, le damos la vuelta al sándwich y lo ponemos otra vez sobre el fuego, ahora sin tapar, durante 3 o 4 minutos más para que se dore por el otro lado (que tardará menos porque ahora la sartén y el sándwich ya están calientes). Los tiempos que os pongo son los que tardan en las sartenes que yo uso y son de referencia, por eso la primera vez hay que controlar de no pasarse.