Panes y otras masas

Panecillos de Hamburguesa

Me encantan las hamburguesas caseras; elegir una carne de primera calidad, picarla, mezclarla con los ingredientes que más me gustan y hacerla en la parrilla punto perfecto para mi. Como dicen en el anuncio; no tiene precio…

Ingredientes

  • 250 gr. de leche entera
  • 50 gr. de aceite de oliva (suave)
  • 1 cucharadita rasa de azúcar
  • 25 gr. de levadura fresca
  • 2 huevos (uno entero para la masa y uno batido para pintar los panecillos)
  • 500 gr. de harina de fuerza
  • 1 cucharadita de sal
  • Semillas de sésamo o de amapola para decorar

Hasta que vinieron los de Hamburguesa Nostra a fastidiarme con sus hamburguesas ya perfectas y listas para cocinar. Desde entonces ninguna de mis hamburguesas me está tan buena y ya prácticamente no las hago, ¿para qué? si ya me las dan hechas y perfectas en todo y hasta con un montón de variedades y sabores para elegir… Desde luego… se habrán quedado a gusto arruinando mi momento burger… menos mal que el cabreo se me pasa pronto en cuanto le pego un muerdo a una Raza Nostra…

Pero soy una cocinillas y como tal, tengo que tener algo hecho por mi en mis platos o perdería mi esencia. Así que si me quitais la hamburguesa, me meto con el pan y ya puede venir el Sr. Bimbo en persona que me va a dar igual. Defenderé mi pan hasta las últimas consecuencias.

Así que hoy os presento estos panecillos de hamburguesa, que no es porque yo lo diga, pero están buenísimos para comer con cualquier cosa pero sobretodo perfectos para acompañar a la hamburguesa perfecta y para poder seguir diciendo “lo he hecho yo”.

Preparación

Empezaremos templando la leche, para ello la echamos en una taza y la calentamos medio minuto al microondas (recuerda que la queremos sólo templada, no caliente como para mojar bizcochos y merendar).

A continuación en un bol grande echamos el aceite, el azúcar y la leche templada. Mezclamos bien.

Añadimos el cubito de levadura fresca prensada desmigajándolo con los dedos según lo echamos. Seguidamente incorporamos uno de los huevos y batimos bien todo.

Para finalizar, agregamos la harina poco a poco, junto con la sal (que no se te olvide!!) y vamos amasando ya con las manos muy bien, hasta obtener una bola de masa que no sea muy pegajosa. Para conseguir este estado de la masa, la harina que os he puesto en los ingredientes es orientativa, dependerá mucho del calor y la humedad de la habitación, la época del año, etc. En estos casos se suele decir “harina: la que admita” pero siempre me han dado rabia esas recetas tan ambiguas; no obstante, la realidad es que los 500 gramos son aproximados, podeis necesitar algo más o quizá algo menos, eso vedlo vosotros mismos.

La preparación de la masa no lleva ni 10 minutos, pero una vez que tengas la masa lista tendremos que dejarla levar hasta que doble su volumen, lo que ocurrirá en más o menos una hora. Déja la masa reposar tapada con un paño de cocina, lejos de corrientes de aire.

Cuando la masa haya levado, volveremos a amasar un poco nuevamente para quitarle el exceso de aire.

Ahora ya podemos empezar a dar forma a los panecillos, pero antes haz los preparativos: coloca papel de hornear sobre la bandeja del horno y reservala fuera para ir depositando los panecillos en ella. Seguidamente pon el el horno a precalentar a 180º.

Vamos a dar forma a los panecillos y atentos porque tiene truco. La masa no es excesivamente pegajosa pero un poquito sí y para evitar pelearnos con ella, lo primero que haremos será mojarnos ligeramente las manos. Así, con las manos húmedas, dividiremos la bola en 6 porciones y les daremos forma de pelota. Si la masa comienza a pegarse, vuelve a mojarte las manos y volverá a ser manejable fácilmente.

Ve dejando las bolas formadas sobre la bandeja de horno forrada con papel de hornear y continúa hasta terminarlas todas. Si alguna de las bolas se ha quedado un poco fea, mójate de nuevo la mano y pasa suavemente tu palma humedecida para alisar la masa.

La masa crecerá un poquito en el horno, así que es conveniente que dejes espacio entre panecillo y panecillo para que no se peguen al hornearse.

Con las bolitas de masa ya sobre la bandeja, deja reposar la masa nuevamente 5 minutos. Una vez pasado este tiempo, ayúdate de una brocha de cocina para pintar los panecillos con huevo batido. Finalmente, decora espolvoreaando sobre los panecillos las semillas de sésamo (o semillas de amapola, o frutos secos, o avena…).

Ahora que ya está todo, sólo nos queda hornear. Los dejaremos en el horno durante unos 15 minutos, hasta que estén hechos y doraditos.

Hornealos todos y los que no vayas a usar puedes congelarlos. Cuando los quieras comer, los descongelas con un par de horas de antelación y le das un toque de horno de 5 minutos. Estarán como recién hechos.

Después de eso sólo nos queda rellenarlos y ¡darnos un buen festín!

Resultado

La mejor manera de darle tu toque a tus hamburguesas favoritas