Ensaladas

Ensalada de boniato asado y queso de cabra, fácil, vistosa y deliciosa

No es momento de tristes ensaladas que no apetece comer. Resolver una comida saludable y natural es tan fácil como preparar esta ensalada de boniato asado con un dulzor natural increíble y todo el contraste del queso de cabra y la vinagreta de mostaza.

28 junio, 2020 18:09

Completamente vegetariana y altamente saludable, esta ensalada de boniato obtiene lo mejor de este tubérculo, su textura y su dulzor, potenciándolos gracias a haberlo asado en el horno que es realmente lo único más complicado de hacer y que se podría dejar hecho con antelación. Luego, el secreto sólo reside en mezclar bien los ingredientes y preparar una sabrosa vinagreta que contraste con todos ellos.

Ingredientes

  • Rúcula, 120 g
  • Espinacas frescas, 120 g
  • Boniato, 1
  • Queso rulo de cabra, 200 g
  • Tomate cherry, 16 u
  • Tomate seco, 8 u
  • Semillas de sésamo, 4 cucharaditas
  • Aceite de oliva virgen extra, 80 ml
  • Zumo de limón, 2 cucharadas
  • Mostaza de Dijon, 1 cucharadita
  • Sal
  • Pimienta negra molida

Paso 1

Calentar el horno a 220ºC, envolver el boniato en papel aluminio con un poco de sal y aceite de oliva y asar durante 50 minutos o hasta cuando al pinchar esté tierno. Una vez asado, dejar enfriar completamente y trocear. Otra opción es trocearlo previamente, pelándolo, disponerlo en una bandeja con aceite de oliva, sal y pimienta negra y asarlo ya cortado en trozos durante 30 minutos.

Paso 2

Cortar el queso de cabra en lonchas finas. Cortar también los tomates - de los dos tipos - a la mitad.

Paso 3

Preparar la vinagreta de la ensalada de boniato mezclando la mostaza con el zumo de limón, sal y pimienta negra molida. Añadir por último el aceite de oliva virgen extra.

Paso 4

Disponer en los platos la mezcla de rúcula y espinacas, los tomates cherry y los tomates secos cortados, el boniato troceado y el queso de cabra. Regar con abundante vinagreta, mezclar bien y terminar con unas semillas de sésamo.

Trucos y sugerencias

Podríamos sustituir perfectamente el boniato por calabaza o incluso zanahoria y el queso de cabra por requesón o cualquier queso fresco o incluso rallado si es curado. Un aporte de frutos secos como nueces pecanas o avellanas le iría de maravilla igual que un poco de cebolla en juliana, pasada previamente por agua con hielo para eliminar su potencia.