Un bol de arroz blanco

Un bol de arroz blanco M.B.

Aprende a cocinar

Japón da una lección a España: el arroz blanco perfecto, suelto y en su punto, no lleva caldo, sino 1,25 partes de agua

Hacer en casa un bol de arroz blanco como el de los restaurantes chinos y japoneses es tan fácil como pulsar un botón.

Más información: Jordi Cruz, chef: "El mejor arroz blanco no se hace con arroz bomba, usa siempre basmati o de grano largo"

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Al arroz no le faltan razones para ser uno de los alimentos más importantes del planeta.

Es económico, se adapta a infinidad de recetas y tiene un gran valor nutricional. No es casualidad que forme parte de la dieta diaria de media humanidad.

En Asia, donde este cereal se cultiva desde hace más de ocho mil años, ocupa un puesto de honor en sus cocinas. Allí desempeña un papel parecido al que tiene el pan en España, porque no es un acompañamiento más, sino que es el hilo que conecta todo lo que se sirve en la mesa.

Sin embargo, el arroz blanco que hacemos en casa, a menudo, está muy lejos de ese arroz perfecto, con el grano suelto y brillante, que nos sirven hasta en el restaurante asiático más modesto del barrio.

Y el secreto para conseguirlo no está ni en usar polvos mágicos como el glutamato ni en complicarse la vida, solo es cuestión de calcular el agua justa y en una herramienta que en Asia es tan popular como la batidora: la arrocera.

Arroz blanco perfecto pulsando un botón

Entrad en la cocina de cualquier restaurante japonés y encontraréis, casi sin excepción, una o varias ollas arroceras eléctricas funcionando a pleno rendimiento.

Este aparato, inventado en Japón en los años cincuenta, resolvió de un plumazo el problema de calcular tiempos y temperaturas.

Su funcionamiento no puede ser más simple: un sensor interno detecta cuándo el agua se ha absorbido por completo y cambia automáticamente al modo "mantener caliente".

El resultado es un arroz que siempre sale en su punto, sin tener que vigilar ni estar pendiente del reloj.

Esa es la verdadera ventaja de los restaurantes asiáticos: no es que sus cocineros tengan un don especial -alguno habrá que sí-, es que la tecnología trabaja por ellos con una precisión que, al resto de los humanos, sobre el fuego de cocina, nos cuesta replicar.

Para elaborar el arroz en arrocera, se utilizan 2 tazas de arroz y 2,5 tazas de agua. No se le pone sal, porque en Asia el arroz se condimenta después.

Comenzamos poniendo el arroz en un bol amplio y cubriéndolo con agua fría. Removemos con la mano durante unos segundos y escurrimos. Repetimos el proceso tres o cuatro veces, hasta que el agua salga prácticamente transparente.

Dejamos el arroz en un colador fino durante un par de minutos para que suelte el agua sobrante. A continuación, ponemos el arroz lavado y escurrido en la cubeta de la olla y añadimos el agua en la proporción indicada.

Cerramos la tapa y pulsamos el botón de cocción. La olla se encargará de todo y, según el modelo, tardará entre 15 y 20 minutos.

Cuando la olla cambie al modo de mantenimiento, no abriremos la tapa, sino que dejaremos reposar el arroz durante 10 minutos.

Por último, abrimos la tapa y removemos el arroz con suavidad, utilizando una pala de arroz -muchas arroceras traen una- o un tenedor, para separar los granos sin aplastarlos y servimos en el momento.

Cómo elegir una arrocera

Hoy se consiguen modelos muy asequibles a partir de veinte euros que cumplen de sobra para uso doméstico. Quien prueba una, rara vez vuelve al cazo.

Aunque como no es un electrodoméstico demasiado popular en España, es posible que, a la hora de elegir una, surjan ciertas dudas. A continuación, te cuento lo básico, que puede serte muy útil como punto de partida:

  • Marcas premium , como Zojirushi o la gama alta de Cuckoo . Son lo más en cocción de arroz. Incorporan tecnologías como inducción, presión y lógica difusa avanzada, que son capaces de ajustar temperatura y tiempos con enorme precisión.
    Están diseñadas para obtener una textura perfecta con cualquier tipo de arroz. La desventaja es que son caras y algo difíciles de conseguir en España.
  • Marcas de gama media "nivel restaurante en casa", como Yum Asia o Reishunger. Aquí encontramos el equilibrio entre tecnología inteligente basada en lógica difusa, buenos materiales y múltiples programas sin la complejidad extrema de la gama premium.
    Permiten obtener en casa resultados muy cercanos a los profesionales, por lo que el segmento más recomendable para quienes buscan mucha calidad sin entrar en el nicho ultra especializado ni gastarse una fortuna.
  • Marcas económicas, como Tefal, Cecotec, Orbegozo o Russell Hobbs. Este segmento prioriza la simplicidad y la fiabilidad básica, con sistemas de cocción mucho más simples (termostato y cambio automático a "mantener caliente" cuando el arroz está listo).
    Aunque no ofrecen el mismo control ni precisión de las gamas superiores, son una opción magnífica para quienes no desean hacer una gran inversión porque permiten cocinar arroz correctamente sin complicaciones y sin tener que navegar entre menús con muchas opciones.

Otros arroces que se pueden cocinar en arrocera

Es posible que ahora te estés preguntando si una olla arrocera solo sirve para algo más que hacer arroz blanco, porque entiendo que, si solo fuera así, daría mucha pereza tener un cacharro más en la cocina.

Pero la respuesta es que sí, una olla arrocera sirve para que cualquier arroz quede maravilloso y así lo ha demostrado en su último vídeo el chef Alfredo Vozmediano.

El chef madrileño utiliza uno de estos aparatos para cocinar un suculento arroz con pollo y conseguir que quede en su punto, pues en la arrocera, el calor se distribuye de manera más eficiente que en una paella o en una sartén.