Y como quien no quiere la cosa, en pocas semanas volverá a ser Halloween, y cada vez son más los que lo celebran y decoran sus fiestas con las míticas calabazas talladas en forma de terroríficas calaveras. Y como otra cosa no tendrá el otoño, pero de calabazas está servido aquí y ahora os voy a contar cómo vaciar calabazas para Halloween sin que se rompan y cómo conservarlas sin que se pudran para que podamos aprovechar las que nos vayamos a comer durante el mes de octubre y nos aguanten hasta el día de la fiesta.

Así podremos guardar la calabaza con la que nos hagamos un risotto, una tarta de queso y calabaza o un curry y tallarla para el día de Halloween sin tener que hacerlo todo en el último momento y pensar a toda prisa en cómo aprovechar el interior.

Cómo vaciar calabazas para Halloween

Si queremos aprovechar alguna calabaza que vayamos a consumir con antelación para guardarla vacía y que nos aguante varios días debemos asegurarnos de que escogemos calabazas que estén completamente naranjas, sin zonas de color verdoso, ni grietas, ni arañazos. Tampoco nos servirán las que estén o tengan zonas blandas al tacto.

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Una vez tengamos nuestras calabazas, estando enteras aún, debemos lavarlas muy bien y secarlas. Así eliminaremos gran parte de las bacterias que causan la descomposición.

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Para vaciar la calabaza, cortaremos un círculo en la parte superior con ayuda de un cuchillo bien afilado, luego con las manos retiraremos todas las hebras y pepitas del interior y, con ayuda de una cuchara o un cuchillo retiraremos la mayor cantidad de carne que sea posible y que será la que utilicemos para nuestra receta en ese momento.

Una vez vacía la calabaza podemos proceder ya a su tallado con la forma más terrorífica que se os ocurra -al final os dejo un vídeo con unas cuantas ideas por si no estáis demasiado inspirados-.

Para que las calabazas vacías se conserven durante mucho más tiempo, lo que haremos es sumergirlas en agua con lejía (aproximadamente una cucharada de lejía por cada litro de agua) durante un par de horas, así eliminaremos aún más bacterias.

Después del baño de agua con lejía, las dejaremos secar al aire y procederemos a sellarlas. Esto podemos hacerlo untando todo el interior con vaselina que impedirá que los posibles restos de carne que hayan podido quedar tengan contacto con el aire o bien podemos rociar el interior con pegamento en spray y dejarlo secar.

Luego conservaremos nuestras calabazas talladas en un sitio fresco y seco.

Y ahora ya, solo falta esperar a que llegue Halloween para lucir nuestros terroríficos Jack O’Lantern.

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