La primera vez que un Cocinillas tiene que enfrentarse a la tarea de tener que separar la clara y la yema de algunos huevos suele ser motivo de desasosiego. Nos suelen asaltar dudas del tipo ¿seré capaz de conseguir 3 yemas enteras con las dos docenas de huevos que tengo en la nevera? Y es comprensible, que nadie nace sabiendo.

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Hace unos años, el método usado era el que siempre habías visto a la abuela, abrir el huevo e ir pasando la yema de una mitad a otra de la cáscara, hasta que solo quedaba la yema en una mitad y toda la clara había caído en el bol de las claras no sin resbalar antes por toda la superficie exterior de la cáscara limpiando toda la porquería que tuviese pegada. ¡Menuda guarrada! Y pensar que luego la abuela hacía merengue con esas claras ¡crudas!

Ahora que somos más modernos, antes de ponernos manos a la obra, buscamos en internet y nos sale el famoso vídeo de Youtube en el que alguien explica lo fácil que es separar las claras de las yemas usando una botella de plástico. Parece sencillo,  y lo es. En su momento fue noticia y todo. Ahora, la higiene del método es cuestionable, porque el botellín de agua está vacío -no creo que hayan desprecintado la botella y vaciado el agua, más bien está vacía porque alguien se la ha bebido- y, a no ser que hayamos limpiado la botella de agua a conciencia, tendremos claras y yemas aliñadas con saliva – que ya sabemos todos cómo nos bebemos el agua de una botella pequeña de plástico- y la saliva, por si no lo sabéis, es una jungla de bacterias.

También hay algunos vídeos en los que nos enseñan que con las manos bien limpias podemos pescar las yemas de en medio de las claras. Yo no lo he intentado nunca, pero sí otros métodos que os voy a contar a continuación.

Cómo separar la clara y la yema de huevo

Os vamos a enseñar 4 métodos sencillos, empezando por el más engorroso y acabando por el más sencillo.

Separar las claras de las yemas

Sean unos cuantos huevos que tienen que acabar claras y yemas separadas. Y lo primero que debemos hacer, sea cual sea el método elegido es cascar cada uno de los huevos en un bol aparte, así si alguno estuviese malo, no nos arruinará al resto.

Método 1: Intentando hacer negocio con la botella de plástico.

Como en su día el vídeo de la botella de plástico para separar las claras de las yemas fue un boom, hubo algún empresario avispado que intentó sacar tajada del invento y empezaron a aparecer en todos los bazares -desde los baratos de los chinos a otros más caros en otras tiendas- unas perillas de goma para solventar la tarea que nos ocupa de una forma fácil.

Separar las claras de las yemas

Tengo unos cuantos trastos inútiles en la cocina, pero este del método 1 no está entre ellos, o eso pensaba yo hasta que caí en la cuenta de que la perilla de goma de la pipeta para medir líquidos es exactamente lo mismo que la que se vende para separar las claras de las yemas, así que ahí la tenéis en acción. Tan sencillo como apretar la perilla, acercarla a la yema, soltar y por succión la yema sube.

  • Ventajas: Ninguna
  • Desventajas: Todas. Un cacharro más por los cajones. Como no controles bien la succión coges la yema y la mitad de la clara con ella. Y fregarla después es incómodo.

Método 2: El separador de claras de toda la vida.

Suelen ser de metal o de plástico y se encuentran fácilmente en casi todos los bazares.

Separar las claras de las yemas

Es parecido a un colador que tiene el fondo cerrado para sujetar la yema mientras la clara se escurre por los agujeros.

  • Ventajas: Funciona y se friega en un momento.
  • Desventajas: Otro cacharro más dando vueltas por los cajones y un par de euros menos en el bolsillo.

Método 3: Una espumadera para fritos o un colador de malla gruesa

Es echarle imaginación y usar la técnica del método anterior pero apañándonos con algo que sirve para más cosas.

Separar las claras de las yemas

Da igual que el fondo no esté cerrado. Siempre que no tenga agujeros de 2 cm, cualquier colador de malla gruesa sirve para que las claras se escurran y ya yema se quede arriba.

  • Ventajas: Funciona, es fácil de limpiar y sirve para otras cosas, por lo que ahorramos cacharros en los cajones y algún eurito.
  • Desventajas: Necesitamos un colador de agujeros grandecitos.

Método 4: Una cuchara sopera

Si se pueden separar las claras de las yemas pescándolas con las manos limpias, vamos a ser más finos y las vamos a pescar con una cuchara de sopa.

Separar las claras de las yemas

Más fácil imposible y siempre que me habéis visto separar las claras de las yemas para una receta, habréis podido comprobar que es lo que hago yo.

  • Ventajas: Todas
  • Desventajas: Ninguna

Ahora, decidid vosotros cómo vais a separar la clara y la yema de huevo a partir de ahora.