Recientemente, el famoso presentador de 'El Hormiguero', ha mostrado en su perfil de Instagram la que viene siendo su cena desde hace más de 13 años. Según Pablo Motos, todas las noches, antes de entrar en directo en su programa, consume un plato repleto de pechuga de pollo y una cerveza. El presentador insiste en su vídeo en que se trata de una cena sana, y que la cerveza le da "un toque" para salir a presentar.

Aunque el presentador ha hecho una buena elección en cuanto a carne se refiere, en comparación a otros productos proteicos que podrían elegirse para comer o cenar, la realidad es que ni dicho plato podría tomarse como un ejemplo de "cena saludable", ni añadir cerveza le da un "toque" constructivo. El asunto empeora cuando esto lo enseña un personaje público, y el pequeño vídeo lleva más de 600.000 visualizaciones en menos de una semana. Veamos en que se equivoca el presentador y cómo podría mejorarse.

Por qué cenar pollo y cerveza no es una buena opción

Cabe destacar que, a pesar de que la pirámide alimentaria continúe recomendando consumir carbohidratos prácticamente en cada comida, no siempre tiene que ser obligado ni por supuesto necesario.

En el caso de Pablo Motos, su cena se basa en dos macronutrientes: proteínas y grasas. La pechuga de pollo, a pesar de ser una de las carnes más magras y saludables que existen, contiene unos pocos gramos de grasa. En el caso del plato que deja ver Motor, podríamos calcular que existirán alrededor de 200-300 g de este tipo de carne, lo cual significaría que consume entre 46 y 69 gramos de proteína y entre 1 y 3 gramos de grasas de media.

Sin embargo, este plato deja mucho que desear a nivel nutricional, dado que escasea en multitud de micronutrientes, minerales y fibra. A ello debemos añadir la cerveza, que aunque se suele vender como "bebida rica en vitaminas del grupo B", como es el caso de la vitamina B3, B6 y B12. Sin embargo, habría que consumir demasiada cerveza para llegar a una cantidad significativa de estas vitaminas, incluyendo por supuesto el alcohol de las mismas. A pesar de que la típica frase de "beber con moderación" ha calado hondo durante décadas como mensaje gubernamental por parte de todo el mundo, hoy sabemos que una sola dosis de alcohol al día ya es perjudicial.

Por tanto, vanagloriarse de comer solo pollo y cerveza para cenar no es la mejor opción, sobre todo siendo un personaje público con su consecuente alto impacto en redes sociales. Por suerte, hay multitud de alternativas a tener en cuenta.

Cómo hacer una verdadera cena saludable

Como ya confirmó un estudio recientemente publicado en The British Journal of Nutrition, cenar poco no es la mejor forma de adelgazar. Una cena saludable no debería ser diferente a cualquier otra comida, siempre y cuando se mantenga el equilibrio durante el resto del día.

Hamburguesas de pollo y espinacas con tomates aliñados

Si nos basamos en el conocido Plato de Harvard, una comida saludable debería dividirse en cuatro cuadrantes: vegetales, fruta, proteínas y carbohidratos; sin olvidar las grasas saludables (como el aceite de oliva). Evidentemente, este concepto puede reajustarse y modificarse a gusto del consumidor, como por ejemplo evitar los carbohidratos en la cena si se han ido consumiendo suficientes durante el resto del día, o incluso si se quieren evitar en su totalidad, como sería el caso de una Dieta Cetogénica.

De hecho, la crononutrición aconseja consumir pocos o incluso ningún carbohidrato en la cena, dado que la tolerancia a la insulina disminuye por la noche, aunque este concepto aún debe estudiarse más a fondo en individuos sanos.

Merluza rellena en papillote

Lo que sí sería recomendable incluir siempre sería una gran parte de vegetales en cada plato principal, sin olvidar las grasas saludables acompañantes y las proteínas de elección. Un plato de ejemplo podría ser una ensalada, o bien diversos vegetales al gusto (o "al fallo" como suelen aconsejar algunos nutricionistas), junto a una ración de carne, pescado o proteínas de origen vegetal (como tofu, seitán o soja texturizada por ejemplo), junto a una ración de grasas saludables, que podrían provenir del aceite de oliva. En su caso, si se elige pescado, además de las proteínas también se incluirían grasas poliinsaturadas procedentes de los mismos, por lo que tendríamos un "dos por uno".

Por su parte, la ración de fruta podría incluirse o bien en el plato principal (junto a la ensalada al gusto), o bien como el típico postre, añadiendo la fibra necesaria a la ecuación.

Esto tan solo sería un ejemplo estándar, que puede modificarse y adaptarse según el gusto de cada individuo, pero es una buena base de lo que debería ser un plato saludable típico. El "error" de Pablo Motos es basar su cena en casi un único macronutriente (proteínas), obviando no solo las grasas saludables, sino multitud de micronutrientes, minerales y fibra, aconsejables en todas las comidas si es posible. Así mismo, la cerveza o cualquier bebida alcohólica debería evitarse, dados los perjuicios demostrados para la salud.

Contenido patrocinado

Outbrain