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Actualidad gastronómica

El Palentino vuelve a abrir un año después

Justo un año después de haber echado el cierre tras el fallecimiento de Casto, El Palentino abre de nuevo sus puertas de la mano de Narciso Bermejo.

Hace justo un año que El Palentino, el mítico bar situado en la calle Pez del madrileño barrio de Malasaña anunciaba el cierre. Su entonces propietaria, Lola López, tomaba la decisión de bajar la persiana para siempre tras el fallecimiento de su cuñado y socio Casto Herrezuelo.

Con este cierre se ponía fin a una etapa de más de ocho décadas durante las que este bar ha alimentado a los madrileños con sus bocatas y botellines a precios imbatibles. Un local frecuentado por escritores como Sánchez Drago o Manuel Rivas y artistas como Manu Chao y Andrés Calamaro y conocido por todos como el sitio donde coger fuerzas antes de las largas noches de fiesta en la capital.

El Palentino abre de nuevo

Hoy, un año y un día después de que se materializase el cierre, El Palentino celebra su fiesta de reinauguración. Los herederos de Casto decidieron que no les compensaba ayudar a Lola a continuar con el negocio familiar, así que decidieron venderlo a un grupo de inversión.

Fue entonces cuando el hostelero gallego Martín Presumido, propietario de la cadena de restaurantes Mamá Chicó, decidió alquilar el bar y propuso a Narciso Bermejo, director gastronómico de 7 Craft Bar que se hiciera cargo de la remodelación y de la nueva apertura.

Bermejo no dudó en aceptar, siendo vecino del barrio y habiendo conocido a Casto era una oferta imposible de rechazar.

La remodelación ha obligado a hacer algunos cambios, aunque se ha intentado mantener la esencia del local conservando los enseres originales siempre que ha sido posible.

Aunque son conscientes de que será difícil de convencer a la clientela de que El Palentino seguirá siendo como antes, su intención es seguir manteniendo la atmósfera del bar original, en la que el cliente se sentía como en casa. "Ese es mi propósito, mantener la transversalidad de un bar en el que se daba de comer al mendigo que lo pedía"

En esta nueva etapa, teniendo que pagar un alquiler que asciende a 10 300 euros mensuales, lo que sí van a tener que cambiar son algunos precios, aún así, los martes y los jueves habrá "horas felices" en las que se podrán seguir consumiendo copas a tres euros.