Usar el móvil en los paseos tiene efectos negativos.

Usar el móvil en los paseos tiene efectos negativos. Cedida

Ciencia

La psicología dice que las personas que usan el móvil mientras pasean a su mascota reducen el vínculo afectivo

Utilizar el móvil durante los paseos con nuestra mascota es totalmente contraproducente: es mejor evitarlo.

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Las claves
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El uso del móvil durante los paseos con mascotas reduce el vínculo afectivo entre dueño y animal, según estudios de psicología canina.

La distracción digital provoca estrés, ansiedad y comportamientos asociados a los celos en los perros, al sentir falta de atención y muestras de afecto.

El contacto visual durante el paseo estimula la liberación de oxitocina, esencial para reforzar la relación entre humano y mascota.

Expertos recomiendan evitar el uso del teléfono y practicar la atención plena para prevenir accidentes y fortalecer el lazo con el animal.

El uso del teléfono móvil durante los paseos diarios está deteriorando el vínculo afectivo entre los dueños y sus mascotas. Diversos estudios en psicología canina y comportamiento animal advierten que la distracción digital transforma un momento clave de conexión en una rutina solitaria para el animal.

Al centrar la atención en la pantalla, las personas cortan los canales de comunicación y reducen drásticamente las muestras de afecto necesarias para el bienestar emocional de sus perros, lo cual es fatal para su relación.

Los expertos explican que esta falta de atención provoca niveles medibles de estrés y frustración en los caninos. Cuando un dueño ignora a su mascota para mirar el teléfono, el animal experimenta un aumento de cortisol y muestra un lenguaje corporal asociado a los celos y la ansiedad por separación.

Al no comprender la naturaleza del dispositivo, el perro interpreta el aislamiento como un rechazo deliberado, lo que debilita la confianza depositada en su cuidador y eso, por consiguiente, rompe con el afecto entre ambos.

Hay que evitar los móviles en los paseos

La ciencia respalda que el contacto visual mutuo es el motor químico que refuerza esta relación. Durante las caminatas, los perros buscan constantemente la mirada de sus dueños para recibir validación, seguridad y estímulo.

Este cruce de miradas activa de forma natural la liberación de oxitocina, conocida como la hormona del apego, tanto en el humano como en el animal. La interrupción de este circuito neurohormonal por culpa de las pantallas impide que se consolide el lazo biológico en cuestión.

Y por supuesto, más allá del impacto emocional, este tipo de paseos acarrea serios problemas de seguridad y convivencia. La falta de atención del paseador multiplica los tirones bruscos de correa y el riesgo de que las mascotas puedan comer sustancias tóxicas de la calle o se involucre en peleas con otros perros.

Por ese motivo, los educadores y profesionales del sector recomiendan practicar la atención plena durante las salidas realizando un cambio de hábito sencillo y que puede prevenir todo tipo de accidentes.

Lo sencillo sería dejar el móvil en casa para evitar distracciones, pero al mismo tiempo llevarlo encima también puede ser útil por si ocurre alguna emergencia y necesitamos contactar con las autoridades o familiares rápidamente.

Por lo que hay que practicar ese autocontrol para no estar sacando el móvil cada dos por tres. Hay que prestar atención a nuestros perros durante los paseos para que ese vínculo no se pierda.