Se debe luchar contra el sedentarismo.

Se debe luchar contra el sedentarismo. Archivo

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Los expertos coinciden: "Para perder peso ir una hora al gimnasio no es suficiente, hay que combatir el sedentarismo"

Es importante realizar varias horas de ejercicio a la semana y movernos durante el día para luchar contra el sedentarismo.

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Los expertos advierten que una hora de gimnasio al día no es suficiente para perder peso si el resto del tiempo se mantiene un estilo de vida sedentario.

El sedentarismo activo, es decir, pasar muchas horas sentado aunque se haga ejercicio, reduce el impacto del entrenamiento sobre el gasto calórico total.

Pequeñas acciones como levantarse cada 50 minutos, usar escaleras o trabajar de pie ayudan a combatir el sedentarismo y optimizan la quema de grasa.

Una pérdida de peso sostenible requiere cambios en el estilo de vida y no solo ejercicio estructurado; el movimiento constante durante el día es clave.

Es habitual llegar a un punto de estancamiento en lo que se refiere al peso corporal aunque se esté realizando una rutina diaria de ejercicio. Se trata, según señalan los expertos, del fenómeno del sedentarismo activo.

Los profesionales en medicina deportiva advierten que una hora de gimnasio no es suficiente para contrarrestar los efectos negativos de pasar la gran mayoría de las otras horas restantes del día sentados, ya sea frente al ordenador en la oficina, conduciendo o simplemente descansando en el sofá.

Esa inactividad, por mucho que se haya hecho un poco de deporte, reduce drásticamente el impacto del entrenamiento estructurado sobre el gasto calórico total y puede afectar a los planes de dieta y por supuesto a las rutinas de gimnasio.

La explicación científica detrás de este problema radica en la drástica caída de la NEAT, que representa la energía que el cuerpo quema en las acciones y actividades cotidianas fuera del gimnasio o el deporte.

Al permanecer inmóviles durante horas, la producción de la enzima de la lipoproteína lipasa -la que quema grasas y controla la glucosa- se ralentiza de manera significativa. Eso provoca que el cuerpo entre en una especie de "modo ahorro" metabólico que anula parte del esfuerzo realizado previamente.

Una hora no es suficiente

Para combatir esta situación, la comunidad médica no propone entrenar más tiempo, sino romper los periodos de inactividad mediante pequeñas etapas de movimiento: acciones como levantarse de la silla cada 50 minutos para caminar unos minutos, utilizar las escaleras en lugar del ascensor o trabajar periodos de tiempo de pie son suficientes.

Todos esos gestos pueden hacer que el cuerpo rechace ese sedentarismo activo para acostumbrarse a un tipo de vida con mayor actividad. Incrementar las horas de gimnasio o ejercicio es también fantástico, pero realmente no es necesario.

Las breves interrupciones que proponen los expertos ayudan a mantener estables los niveles de azúcar en sangre y optimizan la movilización de los depósitos de grasa, haciendo que el organismo se active y permanezca en un estado más saludable.

Una pérdida de peso saludable y sostenible requiere un cambio de enfoque integral en el estilo de vida, y el ejercicio debe entenderse como un pilar fundamental para la fuerza muscular y la salud cardiovascular, pero nunca como un sustituto del movimiento constante.

El éxito está en combinar entrenamientos con un día a día dinámico, donde caminar y subir escaleras sea la norma y no simplemente una excepción.