Pablo Ojeda, nutricionista.

Pablo Ojeda, nutricionista. E.E.

Ciencia

Pablo Ojeda, nutricionista: "Los plátanos no engordan, puedes comerte hasta tres al día porque tiene un 74% de agua"

El experto advierte que el consumo diario de frutas y verduras en España es inferior al mínimo establecido por la Organización Mundial de la Salud.

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P. G. Santos
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Las claves
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El nutricionista Pablo Ojeda defiende que el plátano no engorda y puede consumirse hasta tres piezas al día debido a su alto contenido de agua (74%).

Ojeda critica el temor infundado al azúcar natural de la fruta, señalando que la fibra del plátano ralentiza la absorción de energía y promueve la saciedad.

La OMS recomienda consumir al menos 400 gramos diarios de frutas y verduras, pero en España la media apenas llega a 300 gramos.

El experto subraya que no es necesario eliminar frutas dulces para adelgazar, sino cuidar el conjunto y la calidad de la alimentación diaria.

El plátano arrastra desde hace años una fama difícil de justificar: demasiado dulce, calórico y poco recomendable cuando se busca perder peso. Sin embargo, el nutricionista Pablo Ojeda cuestiona este temor y reivindica esta fruta dentro de una alimentación.

Durante una entrevista en Las Mañanas de Kiss, de KISS FM, Ojeda puso el foco en una paradoja: muchas personas vigilan obsesivamente el azúcar natural de una pieza de fruta, mientras consumen sin reparos galletas, bollería y otros productos.

Para el especialista sevillano, experto en el tratamiento de la obesidad, el problema está en confundir el azúcar añadido con el presente naturalmente en los alimentos. La fruta contiene fructosa, pero también agua, vitaminas y, especialmente, fibra alimentaria natural.

Esa combinación cambia la manera en que el organismo recibe sus nutrientes. La fibra ralentiza la absorción de energía, favorece una sensación de saciedad y evita que el consumo de una pieza entera se comporte como un producto azucarado.

No son sólo calorías

En este contexto, Ojeda pide recuperar el consumo habitual de alimentos frescos. La recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) establece un mínimo de 400 gramos diarios de frutas y verduras, aunque cantidades mayores pueden aportar beneficios adicionales.

El problema es que España sigue lejos de esa referencia. Según la información difundida en la entrevista, el consumo medio apenas alcanza unos 300 gramos diarios. Para Ojeda, esta carencia resulta en un país con una producción hortofrutícola amplia.

Y entre todas las frutas, el plátano ocupa un lugar injusto en esta batalla contra los alimentos que engordan. Su contenido en hidratos de carbono ha alimentado durante años la idea de que debe limitarse cuando se pretende adelgazar.

Pero Ojeda recuerda un dato que suele pasar desapercibido: aproximadamente el 74% del plátano es agua. Por tanto, no puede entenderse como un alimento formado únicamente por calorías. Además, aporta fibra y puede contribuir a controlar el apetito entre comidas.

De ahí que el nutricionista no considere necesario demonizarlo. Durante la conversación, Xavi Rodríguez le preguntó si una persona podía tomar tres plátanos al día. Ojeda respondió con rotundidad: "Tres plátanos al día a tu cuerpo le da alegría".

Más allá de esa frase, el mensaje pretende combatir una creencia: adelgazar no exige eliminar frutas concretas por su sabor dulce. La clave está en el conjunto de la alimentación, las cantidades consumidas y la calidad general de consumo.

El especialista también señala que el temor al plátano resulta contradictorio cuando se compara con otros alimentos. Una pieza de fruta aporta nutrientes y fibra, mientras determinados productos industriales pueden concentrar azúcares añadidos y grasas de menor calidad nutricional.

Por eso, la recomendación de fondo no consiste en elegir una fruta supuestamente ligera frente a otra más energética. Fresas, melón, naranjas, manzanas o plátanos pueden formar parte de una dieta equilibrada, adaptando las cantidades a las necesidades individuales.

El mensaje de Ojeda, en definitiva, es sencillo: no hay que mirar la fruta con miedo. Desayuno, merienda, postre o incluso antes de acostarse pueden ser momentos para tomarla, dentro de una alimentación variada y basada en alimentos frescos.