Felipe Isidro, catedrático de ejercicio:

Felipe Isidro, catedrático de ejercicio: E.E.

Ciencia

Felipe Isidro, catedrático de Educación Física: "Hay que hacer ejercicio sí o sí, empieza por 2 días a la semana"

La actividad física debe adaptarse a cada persona y aumentar poco a poco para convertirla en un hábito sostenible.

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J. Rodríguez
Publicada
Las claves

Las claves

Felipe Isidro destaca la importancia de diferenciar entre ejercicio físico y deporte, ya que el primero busca mejorar la condición física sin necesidad de competir.

El catedrático recomienda empezar haciendo ejercicio al menos dos días por semana para crear el hábito y progresar gradualmente.

Considera que el ejercicio debe ser una práctica regular y necesaria para cuidar la salud y mantener las capacidades físicas con el paso de los años.

Isidro subraya que no es necesario practicar deportes competitivos para estar en forma; basta con incorporar ejercicio adaptado a cada persona.

Felipe Isidro, catedrático de Educación Física, insiste en una idea que puede cambiar la forma de entender la actividad física: no es necesario practicar deporte para mantenerse en forma, pero sí hacer ejercicio.

El experto diferencia ambos conceptos porque, aunque suelen utilizarse como sinónimos, implican realidades distintas. Mientras el ejercicio físico busca mejorar la condición física, el deporte incorpora además un componente competitivo.

Jugar al pádel, por ejemplo, supone practicar un deporte y exige que la persona tenga una preparación física adecuada para afrontar las demandas de esa actividad concreta sin dificultades.

Lo mismo sucede con disciplinas como el fútbol o el baloncesto, que requieren unas determinadas capacidades físicas para poder desarrollarlas. Por eso, Isidro considera problemático utilizar directamente el deporte como herramienta para ponerse en forma.

Su recomendación pasa por poner el foco en el ejercicio físico, entendido como una actividad planificada, estructurada y adaptada a las características de cada persona y sus necesidades concretas.

Ejercicio obligatorio

Para el catedrático de Educación Física, hacer ejercicio no debería considerarse una opción secundaria, sino una práctica necesaria para cuidar la salud y conservar las capacidades físicas durante los años.

La frecuencia también resulta importante. Isidro señala que el ejercicio físico debería realizarse, como mínimo, un par de días por semana para establecer una base que permita comenzar a progresar posteriormente.

Ese punto de partida puede resultar especialmente útil para quienes todavía no tienen incorporada la actividad física a su rutina. La clave, según explica, consiste en comenzar con una frecuencia asumible.

A partir de ahí, la propuesta consiste en aumentar progresivamente los días de ejercicio. Quien empieza realizando dos sesiones semanales puede pasar posteriormente a tres y, después, continuar aumentando la frecuencia.

Isidro compara este proceso con una costumbre cotidiana como lavarse los dientes. Lo ideal sería realizar ejercicio todos los días, pero alcanzar esa frecuencia requiere construir previamente el hábito de manera gradual.

Por eso, considera importante no tener prisa durante la progresión. Empezar con dos días permite que la persona perciba el ejercicio como algo necesario y pueda consolidarlo dentro de su rutina.

Cuando esa práctica ya está integrada, aumentar hasta tres o cuatro días resulta más sencillo. La progresión, por tanto, debe producirse conforme la persona reconoce su importancia para la salud.

El mensaje de Isidro se centra así en una diferencia fundamental: no hace falta competir ni practicar un deporte concreto para mantenerse activo. El objetivo inicial debe ser incorporar ejercicio físico progresivamente.