El laberinto de Julia, la joven de 28 años con el raro síndrome de la costilla deslizante: El dolor no para ni cuando descanso

El laberinto de Julia, la joven de 28 años con el raro síndrome de la costilla deslizante: "El dolor no para ni cuando descanso" Toni Galán

Ciencia

Julia Cinca padece el síndrome de la costilla deslizante: "Llevo dos años sin poder hacer la compra"

La ecografía dinámica fue la prueba decisiva para detectar una enfermedad que llevaba años oculta en radiografías y resonancias.

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J. Rodríguez
Publicada
Las claves

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Julia Cinca, una joven zaragozana de 29 años, sufre el síndrome de costilla deslizante, una rara enfermedad que le provoca dolor constante e incapacidad para realizar tareas cotidianas.

La patología afecta a las costillas falsas, causando movimientos anómalos, irritación nerviosa y dolor que se extiende por abdomen, espalda y costillas.

El diagnóstico fue difícil debido al desconocimiento de la enfermedad, y solo se logró mediante una ecografía dinámica tras múltiples pruebas infructuosas.

Julia busca someterse a una innovadora cirugía reconstructiva con un especialista danés, con el objetivo de introducir la técnica en España y formar a médicos locales.

Lo que comenzó como un dolor abdominal difícil de explicar terminó convirtiéndose en una enfermedad incapacitante para Julia Cinca, una joven zaragozana de 29 años que lleva años buscando respuestas médicas al síndrome de costilla deslizante.

Esta patología poco frecuente afecta a las costillas falsas, concretamente la octava, novena y décima, que se separan del cartílago unido al esternón. Esa alteración provoca movimientos anómalos, dislocaciones parciales y una intensa irritación nerviosa en la zona torácica.

En el caso de Julia, hay tres costillas afectadas y el dolor aparece de manera constante desde 2023. La sensación, según describe, es similar a una quemazón continua que atraviesa abdomen, espalda y costillas durante todo el día.

El cirujano cardiotorácico Benjamin Wei, especialista estadounidense en esta enfermedad rara, explica que suele aparecer tras un traumatismo o por trastornos del tejido conectivo que generan hipermovilidad. Sin embargo, Julia nunca sufrió un golpe previo relacionado con su diagnóstico.

Las consecuencias en su vida diaria han sido devastadoras. Desde hace dos años no puede cargar bolsas de la compra, acelerar el paso al caminar ni realizar esfuerzos físicos. En los peores momentos, incluso ha necesitado utilizar una silla de ruedas.

Cirugía innovadora

La joven también depende de ayuda para tareas domésticas básicas. En su cocina debe mantener todos los utensilios a una altura accesible porque agacharse agrava el dolor, y algunos días necesita asistencia hasta para lavarse el pelo durante la ducha.

Su recorrido médico comenzó en 2021 con repetidos episodios de dolor abdominal que la llevaban constantemente a urgencias. Primero sospecharon de una enfermedad inflamatoria intestinal y, después, de una posible endometriosis profunda, aunque ninguna prueba confirmó ambas hipótesis.

@julibreta__ el síndrome de costilla deslizante apesta. este es el resumen de mi historia. quédate si lo necesitas. continuará <3 #dolorcronico #slippingribsyndrome #slippingrib #sindromedecostilladeslizante #dolorcostilla ♬ sonido original - juli ⋆.ೃ࿔*:・

Durante meses se sometió a resonancias, ecografías, citologías y tratamientos hormonales sin obtener resultados. Frustrada por la ausencia de respuestas, decidió investigar por cuenta propia hasta encontrar testimonios de pacientes con síntomas prácticamente idénticos a los suyos.

Internet terminó siendo clave para orientar su caso. A través de una página especializada y grupos de Facebook descubrió el síndrome de costilla deslizante. Aun así, conseguir que profesionales sanitarios validaran el diagnóstico resultó especialmente complicado debido al desconocimiento existente sobre esta patología.

Julia acabó recurriendo a la sanidad privada y gastó más de 2.500 euros en pruebas médicas. Una ecografía dinámica, realizada mientras estaba en movimiento, permitió detectar la alteración costal que permanecía invisible en radiografías y resonancias convencionales.

Tras una primera cirugía en Zaragoza que empeoró sus síntomas, buscó alternativas fuera de España. Ahora estudia operarse con el especialista danés Per Hostrup Nielsen, pionero en una técnica que reconstruye las costillas utilizando suturas y placas absorbibles.

La intención de Julia y su equipo médico es que el especialista viaje a Zaragoza para realizar la intervención y formar a cirujanos españoles. De conseguirse, España podría contar por primera vez con expertos en este innovador tratamiento.