Composición de una toalla y bactérias.

Composición de una toalla y bactérias. Istock

Ciencia

Los biólogos coinciden: "Las toallas no deben aguantar más de 4 usos, las bacterias se alimentan de tu piel"

Tras contaminar intencionadamente una, científicos de Misuri determinaron que a la hora, los microorganismos eran incontables.

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Las claves

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Expertos recomiendan lavar las toallas cada dos, tres o cuatro usos como máximo para evitar acumulación de bacterias y hongos.

El contacto frecuente de las toallas con la piel puede provocar irritaciones, infecciones, alergias o agravar problemas cutáneos existentes.

Entre los microorganismos presentes en las toallas destacan bacterias responsables de infecciones, hongos y ácaros, que pueden generar mal olor y problemas de salud.

Investigaciones demuestran que las bacterias proliferan rápidamente en las toallas, por lo que la higiene frecuente es esencial para prevenir infecciones.

"Desde pequeña siempre decía que quería ser investigadora y que quería curar el cáncer", esos fueron los inicios de Mafer, una joven bióloga que desde su cuenta, virtual_diva, en las redes sociales expone curiosidades del día a día.

Cuando finalizó la carrera continuó estudiando un máster de Investigación y Comercialización de Medicamentos, ella misma lo recuerda como una experiencia enriquecedora, con la que pudo aprender sobre los ensayos clínicos.

Uno de los temas curiosos que expone en las redes sociales es la frecuencia con la que se deben lavar las toallas. "No hay nada que les guste más a las bacterias y a los hongos que un ambiente cálido y húmedo", recalca la bióloga.

Placa de Petri.

Placa de Petri. Istock

Ella misma recomienda que lo más adecuado es higienizarlas cada dos, tres, o cuatro usos como máximo. "Los microorganismos están en un bufet, se alimentan de tu piel muerta y secreciones corporales", lo que da lugar a distintos compuestos que generan el mal olor.

De hecho, doctores como Javier García Martínez, especializado en dermatología y Verónica López Couso, médico estético, recalcan que las sábanas y toallas son superficies que se encuentran en todo momento vinculadas con la piel.

El contacto puede provocar irritación, infecciones, alergias o empeorar condiciones cutáneas ya existentes.

Del mismo modo tal y como afirman desde EFE, “pueden aparecer bacterias como los Staphylococcus, responsables de infecciones en la piel; o Corynebacterium, que puede contribuir al mal olor corporal; hongos o mohos como las cándidas, y también otros, que pueden causar problemas respiratorios, especialmente en la población infantil; además de ácaros y de polvo”.

Entre otras, también pueden generar acné o infecciones comunes, por ello los expertos coinciden con Mafer en que, se deben sustituir cada 3 o 4 usos, o como máximo una vez a la semana.

Aunque a su vez, la acumulación de bacterias depende del uso personal, ya que si la persona usa aceites corporales, o la toalla entra en contacto con sudor o suciedad en la piel, se pueden acumular muchos microorganismos después de un único uso.

Por su parte Mafer destaca una investigación realizada por científicos de la universidad de Misuri, quienes con un experimento, contaminaron de forma controlada varias toallas.

Los expertos dejaron prosperar las bacterias con low que determinaron que "a la hora había tantas que no se podía ni contar, a las 24 y 48 seguía habiendo muchas y al tocarla se volvía a contaminar", por lo que la recomendación es clara, la frecuencia en la limpieza es una prioridad para evitar infecciones.