Montaje del médico David Céspedes junto con una persona haciendo pesas.

Montaje del médico David Céspedes junto con una persona haciendo pesas. Instagram iStock

Ciencia

Un experto en longevidad español lo avala: "Hacer 10 sentadillas cada 45 minutos equivale a andar 10.000 pasos"

Romper los largos periodos sentado con pequeñas dosis de ejercicio podría mejorar el control del azúcar en sangre durante el día.

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J. Rodríguez
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Las claves
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Hacer 10 sentadillas cada 45 minutos puede equivaler a caminar 10.000 pasos, según el experto en longevidad David Céspedes.

Un estudio reciente muestra que esta rutina mejora el control del azúcar en sangre más que caminar 30 minutos seguidos.

Las sentadillas interrumpen el sedentarismo al activar los músculos y liberar compuestos beneficiosos para el metabolismo y la salud cerebral.

El médico recomienda realizar las sentadillas a un ritmo cómodo e ir progresando poco a poco, pudiendo aplicar el enfoque a otros ejercicios de fuerza.

Pasar muchas horas sentado puede convertirse en un problema cotidiano que requiere pequeños cambios. Según David Céspedes, diez sentadillas realizadas periódicamente podrían aportar beneficios relevantes frente al sedentarismo prolongado diario.

El médico y experto en longevidad sostiene que hacer diez sentadillas cada 45 minutos puede equivaler a caminar 10.000 pasos diarios, basándose en los resultados de un nuevo estudio científico.

La afirmación parte de una idea concreta: interrumpir los periodos prolongados de sedentarismo con breves momentos de ejercicio puede mejorar determinados aspectos relacionados con el funcionamiento general del organismo y del cuerpo.

La investigación, publicada en abril de 2024 en el Scandinavian Journal of Medicine & Science, analizó precisamente el efecto de introducir diez sentadillas cada 45 minutos durante periodos prolongados de estar sentado.

Según los resultados citados por Céspedes, esta sencilla estrategia mejora significativamente el control del azúcar en sangre. Además, sus efectos serían superiores a los obtenidos caminando durante 30 minutos seguidos.

Sentadillas y salud

Para el experto, la diferencia está relacionada con la contracción muscular. Cuando los músculos trabajan, explica, liberan compuestos importantes que intervienen en procesos relacionados con el cerebro, el metabolismo y la quema de grasa.

Esta perspectiva sitúa a las sentadillas como una herramienta sencilla para romper la inactividad. No se trataría únicamente de acumular pasos durante el día, sino también de activar los músculos regularmente.

Céspedes considera que un paseo convencional no consigue exactamente el mismo efecto que estas interrupciones mediante ejercicios de fuerza. Por ello, plantea incorporar las sentadillas dentro de las rutinas cotidianas.

La propuesta no exige comenzar con un esfuerzo máximo. El médico recomienda realizar las sentadillas a un ritmo cómodo, de manera que puedan integrarse fácilmente en diferentes momentos de la jornada.

A partir de ahí, la clave estaría en progresar poco a poco. Mejorar gradualmente la capacidad para realizar este ejercicio permitiría avanzar sin convertir cada sesión en un esfuerzo excesivo.

El planteamiento también puede trasladarse, según Céspedes, a cualquier otro ejercicio de fuerza. La constancia y una progresión gradual serían elementos fundamentales para conseguir que la actividad marque diferencias importantes.

Así, diez sentadillas cada 45 minutos aparecen como una alternativa sencilla para combatir los efectos de permanecer sentado durante demasiado tiempo. La propuesta combina breves pausas, movimiento frecuente y ejercicio de fuerza.

El objetivo, por tanto, sería introducir pequeñas pausas activas de forma repetida en lugar de concentrar todo el movimiento en un único momento. La frecuencia se convierte aquí en un elemento esencial.

Con este enfoque, una jornada sedentaria puede incorporar momentos breves de fuerza sin necesidad de reservar un periodo largo exclusivamente para caminar. La idea es convertir el movimiento frecuente en hábito diario.