Una mujer mira el escaparate de una agencia inmobiliaria en Alicante.

Una mujer mira el escaparate de una agencia inmobiliaria en Alicante. A.R.

Economía

Inmobiliarias advierten sobre la tormenta perfecta en el mercado: precios inflados, falta de oferta y aumento de "piratas"

Inmoadal alerta del auge de agencias sin registrar, mientras la escasez de vivienda sigue disparando los precios en la ciudad de Alicante.

Más información: Ya entró en vigor: si compras un piso de segunda mano, la vivienda responderá por las deudas del antiguo dueño

Alicante
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La falta de oferta continúa tensionando el mercado inmobiliario en las grandes ciudades y municipios costeros, y Alicante no es una excepción. La demanda sigue muy por encima del número de viviendas disponibles y el resultado es inevitablemente, la subida de precios.

Los datos del Portal Estadístico del Notariado reflejan esta situación. Durante los últimos doce meses, el precio medio de la vivienda en la ciudad de Alicante alcanza los 1.938 euros por metro cuadrado. En ese mismo periodo se han registrado 6.573 operaciones de compraventa y un precio medio de 190.131 euros por inmueble.

El contexto convierte este momento en una oportunidad para aquellos que quieren vender. Sin embargo, comprar resulta cada vez más complicado. Y la falta de oferta no solo afecta a quienes buscan vivienda, sino también a las propias agencias inmobiliarias, que encuentran crecientes dificultades para incorporar inmuebles a sus carteras.

Desde EL ESPAÑOL de Alicante hemos hablado con Julián de la Peña, presidente y fundador de la Agrupación de Inmobiliarias de Alicante (Inmoadal) y propietario de Habitalia, para analizar la situación actual del sector.

El experto asegura que el mercado atraviesa una importante escasez de producto destinado a la venta profesional. Según explica, los años de elevada demanda y de precios al alza han llevado a muchos propietarios a intentar gestionar las operaciones por su cuenta.

"Los propietarios están vendiendo mucho directamente, y están crecidos con los precios", afirma de la Peña. No obstante, señala que muchos de estos vendedores terminan recurriendo posteriormente a despachos o agencias especializadas para redactar contratos y gestionar la parte jurídica de la operación, tratando así de reducir costes.

Auge de agencias

El presidente de Inmoadal también alerta del incremento de empresas que operan en el sector sin cumplir con todos los requisitos legales.

"Cuando el mercado está alcista, se multiplican los piratas", advierte.

Según los datos del Colegio Oficial de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria de Alicante, hay un total de 303 colegiados ejercientes en la provincia, mientras en algunos portales inmobiliarios aparecen hasta 703 agencias operando en la zona. Lo que supone, que no todas estarían inscritas como API.

Para de la Peña, el principal riesgo no es únicamente la posible falta de formación, sino la ausencia de seguros obligatorios de responsabilidad civil profesional y de caución, fundamentales para proteger el dinero de los clientes frente a posibles fraudes o problemas durante la compraventa.

Además, diferencia entre las prácticas de las agencias profesionalizadas y otras fórmulas de captación que considera "muy agresivas", como acudir puerta por puerta o dejar publicidad bajo las puertas de las casas.

Riesgos legales

De la Peña también pone el foco en las operaciones realizadas sin asesoramiento profesional, especialmente en chalets y parcelas rústicas, donde suele haber más problemas.

El experto relata casos complejos con los que asegura encontrarse habitualmente. Uno de ellos es el de una propietaria que trata de vender un chalet construido sobre una parcela rústica que, sin embargo, figura legalmente como un local industrial diáfano.

"El cliente tiene que saber de antemano que lo que está comprando legalmente es un local diáfano que es para uso industrial", explica.

El problema no es menor. Propiedades en esta situación ni siquiera pueden hipotecarse.

Además, recuerda que el hecho de que determinadas infracciones urbanísticas hayan prescrito no implica que la vivienda esté regularizada. "Eso no quiere decir que sea legal", insiste.

El presidente de Inmoadal recuerda incluso casos en los que un pequeño elemento no legalizado, como un palomar en una parcela vecina, ha terminado provocando meses de recursos y bloqueos administrativos.

Diferencias entre compradores

En este escenario, de la Peña destaca la diferencia de comportamiento entre el comprador extranjero y el nacional.

Según afirma, el cliente internacional es "infinitamente más" precavido y suele exigir mayores garantías antes de cerrar una operación. Muchos llegan a contratar abogados, arquitectos y traductores, además de realizar varias visitas antes de firmar cualquier documento.

En cambio, lamenta que buena parte de los compradores españoles desconozca todavía documentación básica obligatoria, como el certificado de eficiencia energética.

Además, recuerda que la Ley 12/2023 por el derecho a la vivienda protege especialmente al consumidor. En concreto, el artículo 31 permite solicitar información técnica, registral, cargas, cuotas o deudas del inmueble incluso "antes de la formalización de la operación y de la entrega de cualquier cantidad a cuenta".

Un mercado "saturado"

Respecto a la evolución del mercado, de la Peña asegura que el 2025 fue un año "histórico" para Alicante, llegando incluso a superar cifras del anterior boom inmobiliario.

Según explica, en algunos momentos llegó a registrarse una compraventa cada diez minutos en la ciudad, con un mercado extranjero que representó casi la mitad de las operaciones.

Por ello, considera lógico que el inicio de 2026 refleje una caída en el volumen de ventas, ya que se compara con un ejercicio extraordinariamente alto.

En cuanto a los precios, el experto es contundente: "Ahora mismo el mercado está saturado de precio".

De la Peña critica especialmente los sistemas automáticos de valoración de los grandes portales inmobiliarios, que, según sostiene, distorsionan el mercado cuando una vivienda reformada sale anunciada a un precio muy elevado y termina arrastrando las expectativas del resto de propietarios del barrio.

Los expertos recomiendan consultar el precio medio de la vivienda en fuentes como el recién estrenado Portal Estadístico del Consejo General del Notariado, con datos más realistas de cada operación, y no solo de la oferta inicial.

El presidente de Inmoadal asegura encontrarse con pisos antiguos, sin ascensor y completamente para reformar que salen al mercado rozando los 600.000 euros con impuestos incluidos.

Pese a ello, detecta algunos síntomas de ajuste. "Empiezan a ser más realistas", concluye sobre los propietarios que, tras meses sin recibir ofertas, terminan rebajando el precio de sus viviendas.