Los portavoces de los partidos representados en el Ayuntamiento de Alicante este viernes en el salón azul del Ayuntamiento.

Los portavoces de los partidos representados en el Ayuntamiento de Alicante este viernes en el salón azul del Ayuntamiento. M. H.

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Alicante, a un año de las elecciones: pulso total entre el modelo de éxito del PP y la ciudad 'cabreada' de la izquierda

Los portavoces municipales analizan en un encuentro organizado por EL ESPAÑOL los tres años de legislatura y marcan las líneas rojas de un año electoral clave para el futuro de la capital.

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El 23 de mayo de 2027 los alicantinos volverán a las urnas. A un año exacto de esa cita, EL ESPAÑOL ha reunido a los portavoces de los cinco grupos políticos del Ayuntamiento de Alicante para realizar un balance de la gestión del equipo de Luis Barcala y desgranar sus propuestas de futuro.

Desde el equipo de gobierno del Partido Popular, la postura es de optimismo absoluto: "Alicante vive el mejor momento de su historia". Cristina Cutanda defiende que Alicante es hoy la "locomotora que tira del empleo" en la provincia, generando el 42% de los nuevos puestos de trabajo. Según sus datos, la ciudad concentra el 18 % de las empresas provinciales y un crecimiento récord en turismo y tecnología.

"Vivimos en una ciudad que cuenta con el firme respaldo de la Generalitat", afirma Cutanda. Y para ello destaca inversiones conjuntas de más de 320 millones de euros en proyectos como la Estación Central del TRAM o la Ciudad de la Justicia. Para el PP, la prioridad de este mandato es la vivienda, con un plan para impulsar 6.000 nuevas casas, de las cuales el 40 % serán de promoción pública.

El PP apuesta por proyectos transformadores como el Alicante Nuevo Centro y el futuro Parque Central, con el que creen que se eliminará la "profunda cicatriz" de las vías del tren con 200.000 metros cuadrados de zonas verdes. "Alicante se ha situado entre las seis ciudades europeas más innovadoras", concluye el balance popular.

La visión de la principal fuerza de la oposición es diametralmente opuesta. Ana Barceló cuestiona directamente el impacto real de la gestión del PP en el día a día. "¿En qué ha mejorado la vida en estos 3 años? Prácticamente nada", sentencia la portavoz socialista.

Barceló denuncia una subida de la tasa de basura mientras "la ciudad sigue estando sucia" y un incremento en la tarifa del agua "sin motivo alguno". Para el PSOE, existe un "deterioro galopante de los servicios públicos", desde instalaciones deportivas hasta educativas, al que añade la ampliación de la zona azul que considera hecha con fines "recaudatorios".

De cara al último año, el PSOE promete centrarse en las "frustraciones" de los vecinos. "Vamos a ser la voz de un malestar profundo que se ve en las calles", asegura Barceló, citando el escándalo de las viviendas de Les Naus como un "mazazo al corazón de las familias".

Vox, socio presupuestario del PP, saca pecho de haber condicionado la gestión municipal: "Hemos puesto nuestro programa por encima de todo". Carmen Robledillo destaca como gran hito la eliminación de las restricciones de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE). "Gracias a Vox, todos los alicantinos pueden entrar con sus vehículos de gasolina o gasoil al 70% del suelo urbano", afirma.

La portavoz también resalta la creación de oficinas específicas como la polémica de Maternidad "en la que se protege a la mujer embarazada", la de atención al cuidador y la oficina antiocupación. "Nuestra prioridad es nacional, poner por delante los derechos de los alicantinos frente a la inmigración ilegal", subraya Robledillo en referencia al tema presentado en los dos últimos plenos.

Para el año restante, Vox mantendrá una línea dura respecto a la seguridad y la "prioridad nacional" en las ayudas sociales. Advierte, además, de que la relación con el PP podría tensarse: "A lo mejor las cosas cambian y las relaciones no van a ser tan cordiales".

Rafa Mas, de Compromís, no ahorra calificativos negativos para la gestión de Barcala, a quien define como el líder municipal "más antidemocrático" por no convocar consejos sociales y "el peor alcalde de la historia democrática", olvidando los condenados del PP y PSOE. "Tiene 155 millones de euros en los bancos por no saber gestionar, mientras los grandes contratos están en precario", denuncia.

Compromís propone para 2027 un "cambio radical": municipalizar servicios públicos para recuperar las brigadas de barrio y aplicar una tasa turística. "No va a haber pisos turísticos en la ciudad de Alicante; la gente irá a sus pisos a vivir y los turistas a los hoteles. Se acabó la tontería", afirma Mas con rotundidad.

El ambiente tenso

Desde la coalición de Esquerra Unida Podem, Manolo Copé pone el foco en la emergencia habitacional y social. "Se está marchando mucha gente de esta ciudad porque no puede vivir en ella", advierte pese a que el INE recoge el aumento de población, criticando que se ponga "alfombra roja al turismo" mientras aumenta el número de personas sin hogar.

Copé también alerta sobre la "contaminación crónica" de la bahía de Alicante y el que considera abandono de los barrios y partidas rurales. Su grupo promete seguir fiscalizando la labor de gobierno con un objetivo claro: demostrar que "otra Alicante es necesaria y posible" mediante sinergias entre las fuerzas de izquierda.

El encuentro concluye con una coincidencia entre todos los portavoces de la oposición: el ambiente político en el Ayuntamiento es "enrarecido", "tenso" y marcado por la confrontación ideológica. Con las elecciones en el horizonte, el último año de legislatura se prevé como una batalla de modelos para una ciudad que, según quién hable, vive su mejor momento o se asoma a una crisis de gestión insostenible.