David construyó su casa de 53 metros cuadrados por 14.000 €.

David construyó su casa de 53 metros cuadrados por 14.000 €. Youtube: Sobreviviendo ando

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David construyó su casa de 53 m² por 14.000 €: "La mano de obra me salió a coste cero y el terreno me costó 60.000 €"

El hombre construyó su vivienda partiendo de cero y usando dos contenedores de obra sobre un terreno.

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Las claves

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David construyó una casa de 53 m² a partir de dos contenedores industriales, con un coste en materiales de 14.000 euros.

El proyecto incluyó la compra de un terreno con los contenedores por 60.000 euros, sumando una inversión total de 74.000 euros.

Realizando él mismo todas las labores de construcción, David ahorró más de 68.000 euros respecto a un presupuesto profesional.

Aconseja invertir en buenas herramientas desde el principio, ya que ahorrar en este aspecto puede resultar contraproducente durante la obra.

Construirse una vivienda desde cero sin experiencia previa puede parecer una tarea inasumible, pero David, creador de contenido de Sobreviviendo ando, decidió convertir dos antiguos contenedores industriales en una casa de 53 metros cuadrados.

El resultado le costó 14.000 euros en materiales, aunque la inversión total del proyecto ascendió a 74.000 euros al incluir al terreno.

La clave para conseguir un precio tan reducido estuvo en asumir personalmente prácticamente todos los trabajos de construcción: "Aquí es donde también es el mayor ahorro: la mano de obra. A mí me salió a coste cero".

Construir una vivienda desde cero

El proyecto comenzó con la compra de un terreno por 60.000 euros que ya contaba con los dos contenedores de obra que posteriormente transformaría en vivienda. Una ventaja considerable, teniendo en cuenta que actualmente cada estructura de acero usada puede alcanzar varios miles de euros.

"Fase cero: Comprar el terreno con los dos contenedores, 60.000 euro. Da igual para mí que para un profesional, es al mismo coste. Ahí no hay diferencia", señala.

A partir de ahí comenzó una obra dividida en varias fases. La primera consistió en transformar uno de los contenedores, de 22 metros cuadrados, en un espacio habitable. Instaló fontanería, electricidad, aislamiento, pladur y suelo porcelánico, además de fabricar las puertas de la cocina.

Todo ello le costó 3.460 euros, frente a los aproximadamente 28.250 euros que, según sus cálculos, habría supuesto contratar a profesionales.

"En esta primera fase ya ahorré cerca de los 25.000 euros y apenas llevaba un tercio de la casa", afirma.

Antes de afrontar la parte más compleja, David construyó una pequeña estructura de acero de cinco metros cuadrados para aprender a soldar y familiarizarse con las herramientas. La inversión fue de 1.685 euros.

La tercera fase concentró buena parte del trabajo. El segundo contenedor tenía una altura de apenas dos metros y presentaba problemas de goteras.

David construyó una estructura superior para elevar el techo hasta los tres metros y después unió ambos contenedores mediante una estructura de acero que terminó convirtiéndose en el salón.

También aprovechó oportunidades en el mercado de segunda mano. Compró dos grandes ventanales por 150 y 100 euros, respectivamente. En total, esta fase le costó 5.590 euros, frente a unos 35.000 euros de un presupuesto profesional.

Finalmente, revistió la fachada con un sistema de aislamiento térmico exterior (SATE), que permitió evitar las consideraciones propias de las estructuras metálicas y mejorar el comportamiento de la vivienda frente al frío y al calor. Esta fase le costó unos 2.500 euros.

El resultado final fue una vivienda de 53 metros cuadrados por 74.000 euros incluyendo el terreno. "Si lo hubiera hecho un profesional me habría costado más del doble", sostiene.

Su estimación apunta a un ahorro de casi 68.000 euros, aunque reconoce que el proceso también le enseñó una lección: intentar ahorrar demasiado en herramientas le hizo perder tiempo. Para futuros proyectos recomienza invertir desde el principio en un buen soldador y un atornillador de impacto.

En su experiencia, gastar entre 100 y 200 euros adicionales en herramientas puede terminar ahorrando mucho más durante la construcción.