Imagen de archivo de una camarera.

Imagen de archivo de una camarera. iStock

Sociedad

Amina es camarera y prefiere el desempleo a la hostelería: "Por 12 h de trabajo me pagan 1.500€ y con eso no pago nada"

Amina Mouthadi es una trabajadora de la hostelería que ha señalado las deplorables condiciones laborales que ha vivido en el sector.

Más información: José Antonio es dueño de un bar en el que invirtió 60.000 euros: "Me perdí toda la infancia de mis hijos, es una ruina"

Publicada
Las claves

Las claves

Amina, camarera en Barcelona, denuncia que trabajar 12 horas al día por 1.500 euros no le permite cubrir ni los gastos básicos de vivienda.

El precio medio del alquiler en España alcanzó los 15 euros por metro cuadrado en marzo de 2026, con un aumento del 7,1% interanual.

Los salarios en hostelería no han subido al ritmo del coste de la vivienda, dificultando que los trabajadores puedan acceder a un hogar digno.

Siete de cada diez inquilinos en Madrid y Barcelona nunca podrán comprar una vivienda, según el Instituto de Investigación Urbana de Barcelona.

La dificultad para acceder a una vivienda digna se ha convertido en uno de los grandes problemas sociales de España.

El encarecimiento de los alquileres, el aumento del precio de compra y unos salarios que no crecen al mismo ritmo están empujando a miles de trabajadores a una situación límite.

Entre los sectores más afectados se encuentra la hostelería, donde las largas jornadas y las retribuciones ajustadas hacen cada vez más difícil sostener un proyecto de vida.

Así, Amina, una camarera en paro en Barcelona, contó con crudeza la realidad que comparten muchos empleados del sector hostelero.

De acuerdo con los datos de Idealista correspondientes a marzo de 2026, el precio medio del alquiler en España ha alcanzado un nuevo máximo histórico de 15 euros por metro cuadrado, lo que representa una subida interanual del 7,1%.

En el mercado de compraventa, la tendencia al alza es todavía más drástica: el coste medio de la vivienda usada se sitúa ya en los 2.709 euros por metro cuadrado, marcando un incremento del 17,2% respecto al mismo mes del año anterior.

Estas cifras evidencian una brecha cada vez mayor entre los ingresos de los trabajadores y el coste real de acceder a una vivienda. Para quienes trabajan en sectores con condiciones especialmente exigentes, como la hostelería, la situación es todavía más complicada.

Jornadas extensas, ritmos de trabajo intensos, presión constante y salarios que apenas permiten cubrir gastos básicos forman parte del día a día de miles de camareros y camareras.

Amina ha querido poner voz a esta realidad denunciando que, pese a trabajar durante jornadas maratonianas, sus ingresos no le permiten acceder a una vivienda en condiciones.

Su intervención en el programa LaSexta Xplica puso sobre la mesa la desconexión existente entre el coste de vida y los salarios en determinados sectores.

Durante el debate, el economista Gonzalo Bernardos defendió que el problema de la vivienda no reside en los apartamentos turísticos, sino en la política de vivienda impulsada por el Gobierno.

"En España hay 26 millones de viviendas. Culpar a los pisos turísticos por el precio es una vergüenza intelectual", apuntaba. "El gran hacedor de la subida de precios de las viviendas es el Gobierno a través de matar el mercado de alquiler".

Las palabras del economista provocaron una respuesta inmediata por parte de Amina Mouthadi, que relató la dureza de su situación personal: "Nos llaman pijos por venir a defender cosas que dan vergüenza. Gano 1.500 euros y tengo que pagar 750 por un apartamento de protección oficial".

"¿Me viene a decir que somos pijos y que nos quejamos? Da vergüenza lo que está pasando", señalaba. "Así va el país. Soy camarera y este año no he ido a trabajar fuera porque trabajo 12 horas por 1.500 euros y no me da la gana porque es que con eso no puedo pagar por una habitación compartida".

Su testimonio conecta con una realidad respaldada por los datos. El Instituto de Investigación Urbana de Barcelona señala que siete de cada diez inquilinos en Madrid y Barcelona nunca podrán comprar una vivienda.

Una cifra que demuestra hasta qué punto el acceso a la vivienda se está convirtiendo en una meta inalcanzable incluso para quienes tienen empleo.