Javi Alfonso, CEO de una conocida cadena de hamburguesas.

Javi Alfonso, CEO de una conocida cadena de hamburguesas. La Sexta

Sociedad

Javi Alfonso, hostelero: "Para que un empleado cobre 1.800 euros, a mí me cuesta 3.200"

El coste real de contratar en España va mucho más allá del sueldo: empresarios alertan de que casi la mitad se queda en impuestos y cotizaciones.

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Las claves

Javi Alfonso, hostelero y CEO de una cadena de hamburguesas, denuncia que pagar 1.800 euros netos a un empleado le supone un coste total de 3.200 euros por las cargas tributarias.

El empresario propone que, si se suben los salarios un 20%, ese mismo porcentaje se reduzca en impuestos para que los trabajadores reciban más sin aumentar el coste para el empleador.

Contratar a un trabajador en España puede costar entre un 45% y un 50% más que el salario bruto pactado debido a la Seguridad Social, pagas extra, vacaciones y otros gastos indirectos.

La optimización de los costes laborales en hostelería es compleja, pero se pueden aplicar estrategias como el control de horas y la planificación de tareas para evitar excesos en horas extra.

La hostelería es uno de los sectores más importantes de España, ya sea en bares, restaurantes u hoteles, donde trabajan más de 1,8 millones de personas. Sin embargo, los salarios de estos profesionales siguen generando un gran debate.

Mientras los propios empleados muestran en muchos de los casos su descontento por los salarios que perciben por su trabajo, considerados insuficientes, muchos hosteleros afirman que deben pagar una cantidad demasiado elevada en impuestos, y esta es la causa de que sus sueldos no suban.

Este es el caso de Javi Alfonso, CEO de una conocida cadena de hamburguesas que en su paso por LaSexta Xplica ha querido compartir su visión, explicando que, para poder subir el sueldo de sus empleados, debe hacer frente a una importante carga tributaria.

En un cálculo rápido, Alfonso estima que "para que un empleado cobre 1.800 euros, a mí me cuesta 3.200 euros", de manera que paga 1.400 euros de más por contratar a un empleado, casi el doble de lo que llega a la cuenta del profesional.

Ante estos datos, el hostelero muestra su preocupación y trata de concienciar de cuál es el verdadero problema que la gente desconoce. Por este motivo, insta a "dejar de enfrentarnos entre camareros y empresarios" y a tomar medidas para que todo el mundo pueda recibir la remuneración que merece.

En su intervención en el programa ha aprovechado para proponer una solución: "Yo lo que digo con esto es vale, está muy bien, vamos a subir los salarios un 20%, fenomenal, pero un 20% que le paguemos a Hacienda".

El coste de contratar a un trabajador en España

A la hora de contratar a un trabajador en España, hay que tener en cuenta los diferentes importes a los que el empresario debe hacer frente y que por muchos son desconocidos. Para hacerse una idea, cuando un trabajador cobra unos 1.500 euros netos al mes, el empresario paga unos 2.200 euros aproximadamente.

Esto supone que se deba hacer un desembolso de casi un 50% más de lo que el trabajador recibe en su cuenta, de ahí que muchos empresarios muestren su descontento con la situación y los elevados gastos que tienen que afrontar por cada empleado.

Cuando se contrata a una persona, hay tres cifras clave a conocer, como son el salario bruto del trabajador, que es lo que figura en el contrato, el coste de empresa, que es lo que esta paga, donde se incluye el salario bruto y la Seguridad Social, y el salario neto, que es lo que el trabajador recibe en su cuenta.

Más allá del salario bruto y la Seguridad Social, hay una serie de costes indirectos que se deben tener en cuenta, y que son los siguientes:

  • Pagas extraordinarias: en España, los trabajadores perciben dos pagas extras al año, normalmente en verano y Navidad, por lo que, si el salario bruto es de 1.500 euros al mes, habrá que sumar otros 3.000 euros anuales por cada una de ellas (250 euros al mes prorrateado).
  • Vacaciones: el trabajador tiene derecho a 30 días naturales de vacaciones, es decir, a 22 días laborables. Durante ese periodo vacacional, continuará percibiendo su salario, aunque durante ese tiempo no trabaje.
  • FOGASA (Fondo de Garantía Salarial): se trata de un pequeño porcentaje (0,2%) que se paga a la Seguridad Social para cubrir posibles impagos de salarios cuando hay insolvencia en una empresa.
  • Formación bonificada: a pesar de que es algo opcional, muchas empresas destinan parte de su presupuesto anual para formar a sus empleados mediante cursos, certificaciones, etcétera, lo que supone un gasto adicional por trabajador.

De esta manera, y teniendo en cuenta todas las cifras, contratar a un trabajador en España cuesta aproximadamente un 45-50% más que el salario bruto que figura en el contrato. Por lo tanto, toda persona que vaya a contratar a empleados deberá tener en cuenta una serie de aspectos.

Para empezar, deberá conocer el coste real, que incluye tanto el salario como la Seguridad Social, las pagas extraordinarias y otros conceptos, además de ser consciente de que un error en los cálculos puede salir muy caro, por sanciones, recargos y otros inconvenientes.

¿Es posible ahorrar en gastos de personal?

Los costes laborales representan una parte significativa del presupuesto de una empresa, y poder optimizar esta inversión es un objetivo común. Sin embargo, en todo momento se debe tratar de no comprometer el bienestar del empleado ni la calidad del trabajo.

No todos los sectores laborales tienen las mismas posibilidades, ya que, por ejemplo, en la hostelería puede resultar más complicado conseguir esa optimización que permita reducir los gastos de personal.

En otros ámbitos, todo puede resultar mucho más sencillo, prescindiendo de determinados profesionales y apostando por soluciones de software o recurriendo a la contratación de personal freelance para cubrir picos de trabajo en lugar de mantener a un equipo completo durante todo el año.

Estos profesionales permiten ajustar los costes laborales a las necesidades reales. Además, en muchos casos es posible fomentar el teletrabajo, lo que puede reducir los costes operativos relacionados con el espacio de oficina y otros gastos generales, al mismo tiempo que tiene un impacto positivo sobre la satisfacción de los trabajadores.

Lo que sí se puede aplicar en la mayoría de los casos es un buen control de horas. Planificar adecuadamente las tareas y horarios puede ayudar a evitar el exceso de horas extras, gracias a la optimización de la carga de trabajo y la distribución equitativa de las tareas.