Gema Molina y Juan Manuel Contreras, dos ceutíes que critican la gestión del Gobierno en Ceuta.

Gema Molina y Juan Manuel Contreras, dos ceutíes que critican la gestión del Gobierno en Ceuta. Arte E. E.

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"El daño está hecho, la decisión tendría que haberse tomado al segundo día": los ceutíes, ante el anuncio del mando único

Los ceutíes consideran que la medida, aunque necesaria, llega tarde, ya que ha pasado casi un mes desde la invasión.

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Gema Molina se siente agotada. No es la única que tiene esa sensación. Parte de su familia, tras la invasión en Ceuta, ha decidido irse a la Península hasta que la situación de la ciudad sea controlada.

"Estoy cansada. No voy a tirar la toalla, pero sí he pensado en irme. No lo hago porque mi marido y yo trabajamos. Y si algún día me voy de Ceuta debe ser porque yo quiera, no porque me obliguen", asegura.

También se enteró de que, casi un mes después de la entrada masiva de más de 80.000 inmigrantes, el Gobierno finalmente asumirá las riendas para controlar la coyuntura.

Esto sucede tras haber declarado la situación de interés para la Seguridad Nacional en Ceuta y asumir el mando único para coordinar la respuesta a la crisis migratoria, tal y como venían reclamando tanto Juan Jesús Vivas como el PP.

"Estas medidas llegan tarde. El Gobierno tendría que haber tomado esa decisión al segundo día, pero el daño ya está hecho", añade Molina.

Molina se siente ajena en su propia ciudad. Las calles las nota sucias e inseguras. Los vecinos que siempre solían frecuentar su restaurante El Capote ya casi no acuden.

"Tengo dos familiares que decidieron irse de Ceuta para priorizar su bienestar mental y volver cuando todo esto acabe. Mi clientela ha bajado en un 50% desde que esto inició y lo peor es sentir que todavía no ha terminado", añade.

Por su parte, el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, dice que el Consejo de Ministros aprobará este martes el mando único, el cual estará encabezado por el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres.

Este mecanismo se activa cuando la gravedad de la crisis, su alcance y la urgencia de las medidas hacen necesaria una respuesta coordinada entre Administraciones públicas. Sin embargo, no llega a ser un estado de alarma, excepción o sitio, el cual requiere de una coordinación reforzada de las autoridades bajo la dirección del Gobierno.

"La sensación de los ceutíes es que nos abandonaron y se tomaron muy tarde las decisiones. A mi hija, por ejemplo, que es vigilante de seguridad, en una ocasión la acosó un grupo de 10 marroquíes que le pedían dinero y le decían guapa", añade.

Seguridad

Por su parte, el ceutí Juan Manuel Contreras, de 70 años, asegura que no duerme bien desde que se inició la invasión.

"Me ha costado salir de casa desde ese día. Ves las noticias y te das cuenta de las barbaries que hacen en la calle y es que no es normal. No sé cuándo permitimos que esto sucediera. Todos sabíamos que una invasión así podía suceder y nunca se estuvo preparado", asegura.

Al igual que en el caso de Molina, algunos de sus familiares han tenido que irse de Ceuta por la situación.

"Es que no entiendo por qué esto no se controló antes. Será que Pedro Sánchez no quería interrumpir sus vacaciones. No sé si realmente lo que buscan es entregar Ceuta a Marruecos, pero las medidas llegan muy tarde", afirma.

Ambos casos tienen muchas similitudes: son ceutíes. Nunca han pensado en vivir en la Península. Creen que su ciudad es ideal para el estilo de vida que llevan.

Sin embargo, también concuerdan en que el Gobierno les ha olvidado. Aunque sí aspiran a que, con la medida tardía, puedan tener una fecha de fin.

"Estamos cansados de salir a la calle y sentir miedo. Yo veo peleas entre los inmigrantes todos los días. Las calles permanecen sucias y con excrementos humanos. Es que así no se puede vivir", añade Contreras.

Por su parte, Molina dice que debe existir un apoyo real a los ceutíes. "Somos nosotros quienes pagamos los impuestos. No soy racista ni mucho menos, pero es que no podemos normalizar lo que ha sucedido. No puede ser normal que más de 80.000 personas invadan un país en menos de 48 horas", sentencia.

Sánchez, de vacaciones

Parte del malestar de los ceutíes también radica en que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, estuvo 27 días de vacaciones en La Mareta.

Estas únicamente fueron interrumpidas cuando viajó a Ceuta en un desplazamiento de 105 minutos. Allí habló de un "ataque a la soberanía", pero no señaló a Marruecos.

El Ejecutivo, en ese entonces, confiaba en el retorno de los inmigrantes cuando, en las primeras horas, miles de ellos retornaron por su propio pie.

El problema ahora queda en que hay al menos 10.000 inmigrantes en las calles de Ceuta.

Lo anterior se suma a las polémicas entre los militares, la Guardia Civil y la Policía Nacional.

Los agentes habían sido alojados en condiciones insalubres, tanto así que más de 24 fueron diagnosticados con sarna.

Además, durante este fin de semana, un guardia civil —que estaba fuera de servicio— fue víctima de un intento de hurto. Al negarse, un grupo de cinco marroquíes le propinó golpes en el rostro y patadas en el cuerpo.

"Ceuta está atravesando una crisis y llevamos más de dos semanas sin órdenes claras. Jugamos siempre al gato y al ratón con ellos. Además de que la moral de los agentes ya no es la misma", asegura Javier Otero, portavoz del Sindicato de la Policía Nacional (Jupol).

Ahora, lo que les queda es esperar si finalmente habrá "una fecha de fin para esto que estamos pasando. Es lo único que quiero", concluye Molina.