A la izquierda, imagen pixelada de Manuela, nombre ficticio utilizado por EL ESPAÑOL para proteger la identidad de la menor tutelada por el Principado de Asturias. A la derecha, agentes de la Policía Nacional durante el operativo en el poblado de Silvota, en Llanera, donde la localizaron el 7 de agosto junto a su madre, 99 días después de su sustracción en Oviedo.

A la izquierda, imagen pixelada de "Manuela", nombre ficticio utilizado por EL ESPAÑOL para proteger la identidad de la menor tutelada por el Principado de Asturias. A la derecha, agentes de la Policía Nacional durante el operativo en el poblado de Silvota, en Llanera, donde la localizaron el 7 de agosto junto a su madre, 99 días después de su sustracción en Oviedo. E.E

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Los 99 días sin sol de Manuela, la niña de 5 años sustraída por sus padres en Oviedo: "Sufre una alteración psíquica y física"

Tras tres meses oculta, la Policía localizó a la menor; Fiscalía mantiene abierto el expediente de protección y la investigación continúa bajo secreto.

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Poco después de las ocho de la mañana del pasado viernes 7 de agosto, los agentes comenzaron a entrar caseta por caseta. El operativo se había desplegado en un poblado situado en las inmediaciones del polígono industrial de Silvota, en Llanera, a unos kilómetros de Oviedo.

Durante tres meses, la Policía había seguido pistas por distintos puntos del norte de España sin conseguir encontrar a la niña de cinco años que buscaban.

Esta vez, sin embargo, el cerco terminaría allí. En una de aquellas construcciones estaba la pequeña junto a su madre y uno de sus hermanos. Habían pasado exactamente 99 días desde la última vez que había sido vista.

Para preservar su identidad, tal y como solicita la Fiscalía de Menores, EL ESPAÑOL utilizará en este reportaje el nombre ficticio de Manuela.

El hallazgo puso fin a la parte más angustiosa de la denominada Operación Centinela, desarrollada por la Unidad de Atención a la Familia y Mujer (UFAM) de Oviedo con la colaboración de otras unidades de la Jefatura Superior de Policía de Asturias y de los servicios centrales de la Policía Nacional.

Durante esos meses, los investigadores habían seguido diferentes pistas y realizado registros en busca de la menor. Fuentes policiales sostuvieron después que las pesquisas se habían visto entorpecidas por el entorno familiar.

Pero para entender cómo una niña tutelada por la Administración llegó hasta aquel poblado hay que retroceder al 30 de abril.

Una visita supervisada

Manuela tenía cinco años y se encontraba bajo la tutela del Principado de Asturias. Además, según confirmó entonces la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar a medios asturianos, llevaba aproximadamente 18 meses viviendo con una familia de acogida.

Sus padres biológicos mantenían contactos periódicos con ella mediante visitas autorizadas en un punto de encuentro familiar de Oviedo.

Hasta aquel momento, nada había hecho prever lo que terminaría ocurriendo. La propia Consejería explicó que los encuentros anteriores se habían desarrollado con normalidad y sin incidencias, por lo que no se había considerado necesario interrumpir las visitas de los progenitores.

El 30 de abril debía ser, sobre el papel, otro de esos encuentros.

No lo fue.

Durante la visita, según confirmó posteriormente la Consejería de Derechos Sociales, los padres biológicos huyeron con la niña después de que la educadora social que supervisaba el encuentro fuera agredida.

La Dirección General de Infancia y Familias denunció inmediatamente la desaparición ante la Jefatura Superior de Policía de Asturias.

En cuestión de horas, aquella visita autorizada se había convertido en la búsqueda de una niña de cinco años.

La Policía activó el protocolo correspondiente y el caso llegó al Centro Nacional de Personas Desaparecidas (CNDES), dependiente del Ministerio del Interior.

La desaparición fue considerada de "alta vulnerabilidad" y durante las semanas siguientes su imagen fue difundida para solicitar colaboración ciudadana.

Imagen oficial difundida durante la búsqueda de Manuela para solicitar la colaboración ciudadana tras su sustracción en Oviedo el 30 de abril.

Imagen oficial difundida durante la búsqueda de "Manuela" para solicitar la colaboración ciudadana tras su sustracción en Oviedo el 30 de abril. Centro Nacional de Personas Desaparecidas (CNDES).

La situación familiar previa era compleja. Además de Manuela, otros dos hijos de los mismos progenitores se encontraban entonces tutelados por la Administración del Principado, según publicó elDiario.es Asturias.

Las circunstancias concretas que llevaron a la Administración a asumir originalmente la protección de Manuela no han sido detalladas públicamente por Fiscalía.

Este periódico ha solicitado esa información, pero el Ministerio Público ha indicado que no dispone de más datos sobre aquel expediente y ha pedido expresamente preservar cualquier elemento que pueda identificar a la menor.

99 días

Comenzó entonces una búsqueda que se prolongaría durante mayo, junio y julio.

La Policía Nacional bautizó la investigación como Operación Centinela. Los agentes de la UFAM de Oviedo siguieron diferentes pistas por diversos puntos del norte de España, realizaron inspecciones y entraron en poblados en busca de la pequeña. La coordinación se mantuvo con el órgano judicial, la Fiscalía de Menores y los servicios sociales del Principado.

El primer movimiento importante llegó un mes después de la desaparición.

El 1 de junio, los investigadores localizaron al padre biológico en un poblado de Granda, en el concejo asturiano de Siero. Habían ido inspeccionando viviendas hasta dar con él.

Fue detenido, aunque posteriormente quedó en libertad provisional, situación en la que continúa actualmente, según ha confirmado la Fiscalía del Principado de Asturias a EL ESPAÑOL.

Pero Manuela no estaba allí.

El entorno del padre sostuvo entonces que la niña se encontraba con su madre biológica. La investigación continuó.

Pasaron junio y julio sin que trascendiera dónde estaba la pequeña. Después, los investigadores fueron estrechando el perímetro hasta situar nuevamente la búsqueda en Asturias.

El 7 de agosto, 99 días después de aquella visita en Oviedo, la Policía desplegó el operativo en las inmediaciones de Silvota. En la actuación participaron distintas unidades y los agentes fueron registrando las casetas del asentamiento hasta localizar a la menor: la niña se encontraba con su madre y uno de sus hermanos.

La Policía entra en la vivienda donde encontró a Manuela tras 99 días de búsqueda

La madre fue detenida.

También lo fue el hermano de Manuela que se encontraba allí. Al tratarse de un menor de edad, pasó posteriormente a disposición de la sección de Menores de la Fiscalía del Principado de Asturias.

Después de tomarle declaración, quedó bajo la supervisión de dos de sus abuelos mientras continúa tramitándose el procedimiento, según ha confirmado directamente la Fiscalía a este periódico.

El Ministerio Público no ha precisado qué participación concreta se atribuye al adolescente en los hechos.

Sobre Manuela, en cambio, Fiscalía confirma que mantiene abierto un expediente de protección y que la niña continúa tutelada por el Gobierno del Principado de Asturias.

"Alteración" física y psíquica

Dos días después del hallazgo se produjo otro movimiento importante.

La sección penal del Tribunal de Instancia de Oviedo, plaza número 3, decretó el ingreso de la madre en prisión provisional, comunicada y sin fianza, a petición de la Fiscalía del Principado de Asturias.

El Ministerio Público fundamentó su petición, entre otras razones, en el riesgo de fuga y en la pena que podría imponérsele en caso de condena. Provisionalmente, los hechos se encuadran en el artículo 225 bis del Código Penal, que contempla el delito de sustracción de menores por parte de un progenitor, aunque Fiscalía advierte de que la calificación jurídica puede cambiar durante la investigación.

Pero hay una consideración de Fiscalía que va más allá de la situación procesal de los padres. Para el Ministerio Público, los 99 días de sustracción han tenido consecuencias sobre la menor que pueden resumirse en una alteración física y psíquica. La formulación exacta de Fiscalía es que se le ha ocasionado una "alteración en su estabilidad física y psíquica", según ha confirmado a EL ESPAÑOL la responsable de Comunicación de la Fiscalía del Principado de Asturias, Idoya Ronzón.

La institución no ha facilitado más detalles para preservar la intimidad y protección de la menor. La misma valoración fue trasladada públicamente tras la decisión judicial de enviar a prisión a la madre.

La investigación, además, está condicionada por el secreto de las actuaciones, razón por la que la Jefatura Superior de Policía de Asturias ha evitado proporcionar detalles sobre determinados movimientos realizados durante los 99 días o identificar a las personas que pudieron conocer el paradero de la pequeña.

Y el hallazgo tampoco terminó con el conflicto familiar.

Días después de que Manuela apareciera, familiares de la madre denunciaron, según una información publicada inicialmente por El Comercio, que estaban recibiendo amenazas procedentes supuestamente del entorno paterno.

Según su versión —que no consta acreditada judicialmente—, les reprochaban "no esconder bien" a la pequeña. Esos familiares aseguraron además que desde el otro entorno se había hablado de acudir "con armas" al poblado de Silvota.

La entrada policial en el poblado de Silvota donde fue localizada Manuela.

La entrada policial en el poblado de Silvota donde fue localizada Manuela. Policía Nacional

Ante la tensión, varios agentes de la Guardia Civil se desplazaron a la zona para prevenir posibles enfrentamientos, según la misma información.

Son acusaciones que deben permanecer, por ahora, en el terreno en el que fueron formuladas: una denuncia de una rama de la familia contra la otra.

Lo que sí está establecido es el recorrido esencial de la historia. Una niña de cinco años protegida por la Administración acudió el 30 de abril a una visita autorizada con sus padres biológicos. Una educadora que supervisaba aquel encuentro fue agredida y los progenitores se marcharon con la menor.

Durante los siguientes 99 días, la Policía buscó a la pequeña, detuvo primero a su padre y terminó localizándola tres meses después junto a su madre en un asentamiento de Llanera.

Ahora la madre está en prisión provisional; el padre, en libertad provisional; uno de los hermanos permanece bajo supervisión de sus abuelos mientras se tramita su procedimiento en Menores; y Manuela continúa bajo la tutela del Principado.

La Operación Centinela terminó el 7 de agosto cuando los agentes abrieron una de aquellas casetas de Silvota y encontraron a la niña que llevaban más de tres meses buscando.

La investigación sobre lo ocurrido durante esos 99 días, sin embargo, todavía no ha terminado.