Una ilustración con el logotipo de OCON-Sur y varios agentes de la Guardia Civil.

Una ilustración con el logotipo de OCON-Sur y varios agentes de la Guardia Civil. Arte/EE

Reportajes

"Chalecos de mantequilla", "arrestos para foto" y "patrulleras rotas": así es la "retirada táctica" de Marlaska frente al narco

Fuentes expertas subrayan los déficits que han propiciado que el narcotráfico abarque ya los 945 kilómetros de costa andaluza. Esta delincuencia se ha vuelto más agresiva que nunca por la entrada de cocaína.

Más información: El Gobierno reconoce que hay 600 narcolanchas tipo go-fast en el Estrecho vinculadas al tráfico de drogas

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El narcotráfico y sus narcolanchas se han hecho con el imperio de la costa andaluza y de ríos tan importantes como el Guadalquivir. Desde Huelva a Almería y de Ayamonte a Pulpí. Y en tierra la situación es similar.

La lucha contra el narcotráfico en el sur de España hace tiempo que dejó de ser una labor policial convencional: se ha convertido en una guerra de trincheras excavadas a diferentes alturas, capaz de llevarse por delante la vida de cuatro agentes de la Guardia Civil en dos años. Los últimos, en Huelva hace una semana.

Una guerra de desgaste donde el Estado, sienten los agentes, parece haber firmado una retirada táctica.

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En esta trinchera un bando tiene armas de guerra y el otro, según denuncian los propios miembros del cuerpo a EL ESPAÑOL, tienen "chalecos de mantequilla".

Mientras se enfrentan a narcos armados con fusiles Kalashnikov, los chalecos antibalas de la Guardia Civil son para armas cortas, únicamente capaces de repeler el fuego de armas de un calibre de 9 mm.

Este periódico ha recabado los testimonios y la experiencia de quienes llevan luchando contra el narcotráfico en las costas andaluzas desde hace décadas, y que conocen perfectamente cuál es el déficit de personal, de medios, los logros y también los fallos de OCON-Sur.

Esta unidad de élite contra el narcotráfico fue desmantelada por el Ministerio del Interior hace cuatro años.

Su ausencia ha dinamitado, como poco, el principio de autoridad de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado frente al narco. De hecho, su creación se cimentó en recuperarlo, porque en 2018 también se había perdido.

En este tiempo, además, el tráfico de hachís ha dejado paso al de la cocaína, mucho más agresivo porque la carga de blanca es mucho más cara y transportarla hasta la península se paga mucho mejor.

También estas voces expertas dan las claves de qué es lo que debería hacerse para que el Estado reconduzca una situación donde la narcodelincuencia ha superado todos los límites conocidos.

Las fuentes señalan que, si bien la inversión en medios ha aumentado, esto no se traduce en efectividad. ¿Por ejemplo? "Las patrulleras rápidas nuevas [las HS60, una de ellas, la del accidente en Huelva] son para correr... pero en el Mediterráneo y con el mar como un plato".

Son las más rápidas del mercado, alcanzan los 60 nudos, pero en el Atlántico "y durante una persecución se parten al primer pantocazo con una ola porque son de aluminio", cuentan los agentes consultados.

Fuentes de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) corroboran que, cuando se encargaron, pidieron a Interior que se contara con la opinión y experiencia de los agentes destinados en los distintos Servicios Marítimos para su diseño. "No nos hicieron ni caso".

¿El resultado? "Cada dos por tres están dañadas. Se rompen por debajo".

Conduciendo narcolanchas

Ante la falta de embarcaciones, las persecuciones por mar se realizan, en ocasiones, con agentes de la Guardia Civil de los servicios marítimos conduciendo las mismas narcolanchas que han decomisado en distintas operaciones. Son las únicas capaces de competir con las de su misma especie.

Fue, precisamente, una narcolancha la que conducía el capitán Jerónimo con otros tres compañeros la pasada semana en Huelva, y que se vio arrollada por la HS60. El impacto le costó la vida a él y al agente Germán.

"Pero una cosa es que la conduzca un gomero, que es un delincuente y que elige jugarse la vida por dinero , y otra, que lo haga un agente de la Guardia Civil. Es una vergüenza que estemos persiguiendo a narcotraficantes con sus narcolanchas decomisadas".

Son "aviones. Corren muchísimo y son muy peligrosas, porque además no tienen ninguna medida de seguridad. Son peores aún vacías [cuando las conducen los agentes] porque vuelan de verdad. Son de construcción ilegal, y van sin seguro, porque nadie asegura una embarcación con cuatro motores que tiene 1.200 caballos de potencia".

Que el petaquero, el que alija o el que custodia el alijo o lo transporta arremeta contra los agentes ha pasado de rareza a cotidiano. Por ello, las fuentes expertas inciden que, dada la situación actual, "es necesario cambiar la legislación en materia de narcotráfico, endurecerla, y equipararla con el resto de países europeos".

En Portugal, "la guardinha tira de pistola. Por eso el narco apenas alija allí, porque abren fuego. Que te cojan con chocolate son 10 años de prisión. Aquí son seis meses, si encima tienes la suerte de dar con un juez benévolo". En Italia, los carabinieri "también".

Los que se miden cara a cara con el narcotráfico se duelen de que "en España no tenemos seguridad jurídica. Un veterano jamás sacará el arma, ni loco, porque sabe que se mete en un lío. Solo la sacan los pibes, los agentes jóvenes".

En Reino Unido si a un agente "le dan un bofetón le caen cinco años y aquí son 100 euros de multa. Por eso en España se ha ido de madre todo: hace 20 años parabas a uno con un grito y lo detenías, ahora se dan la vuelta y te echa cojones".

También les duele la falta de mimo político y legislativo en detalles tan pequeños como importantes y vitales en su día a día. "Hay que prohibir por ley, como hacen ya en otros países, que se vendan chalecos de la Guardia Civil por Temu o Aliexpress".

Pregunta.- ¿Cómo dice?

Respuesta.- Los usan los narcos para hacer los vuelcos, los robos de droga, que siempre han existido. Ahora se han especializado, hay grupos operativos solo para eso y se hacen pasar por guardias civiles o policías nacionales usando estos petos falsos para llevarse la droga de otros clanes.

Y por eso, en ocasiones, cuando llegan los agentes de verdad, les disparan al confundirlos con narcos.

El OCON-Sur

Son muchas las voces que, desde el asesinato de los dos agentes arrollados por una narcolancha en Barbate, han venido pidiendo la restitución de OCON-Sur.

El grupo de coordinación policial de élite de la Guardia Civil de la noche a la mañana fue eliminado en 2022 por Fernando Grande-Marlaska. Los 150 agentes que lo componían se reintegraron a sus respectivos EDOAS (Equipo de Delincuencia Organizada y Antidrogas).

Una de las fuentes consultadas considera que no haría falta instaurar un grupo especial: bastaría con dotar con eficiencia los EDOAS, pues no lo están. Empezando por el parque de vehículos. "Con suerte hay un vehículo oficial, y algunos decomisados que ya tienen años".

Incide este agente en que "la desconexión entre los de arriba y los de abajo es total, porque antiguamente se funcionaba con vehículos decomisados, y eso que se ahorraba Interior. Pero es que ahora el narco no se compra el coche: los tiene de renting o de leasing, por lo que ya no se les puede decomisar. ¿El resultado? No hay vehículos".

Agentes de la Guardia Civil persiguiendo una narcolancha a enorme velocidad.

Agentes de la Guardia Civil persiguiendo una narcolancha a enorme velocidad. GC

Además, "hay que reforzar las unidades de investigación. A este Gobierno, por la circunstancia que sea, no le interesa la Policía Judicial desde el encontronazo de Pérez de los Cobos con Grande-Marlaska. Es la única unidad de la Guardia Civil a la que no se le ha subido el complemento de especialidad: se le ha estimado hasta a la Unidad Cinológica"

Otra fuente apunta que, de crearse una unidad especializada, debe tener "carácter permanente" y no temporal como era OCON.

También, "que debe estar bajo un mando único. Y desde luego, para ponerlo en marcha, y sobre todo, que funcione, no hay que preguntarles cómo a los jefes ni a los que están en Madrid, sino a los que saben. A los que están aquí. Porque hay que entender la idiosincrasia de la zona".

No dudan en señalar que uno de los errores cometidos en el ejercicio de OCON-Sur fue que se convirtió "en un instrumento de propaganda política", con grandes cifras de detenidos que luego se traducían en puestas en libertad. "Sí, intervenían drogas. Pero en sus decomisos contaban hasta los dos porros incautados a dos chavales en un parque".

Por ello, las fuentes coinciden en que las investigaciones deben hacerse de manera muy escrupulosa. "Al principio en una causa se detenía a 36 personas e iban a la cárcel 35. Acabó deteniéndose a gente por hacer números, por engordarlos, y eso venía [ordenado] de arriba".

¿Por ejemplo? El juicio contra el Clan de los Castaña. Investigado por OCON-Sur, y es la macrocausa judicial más grande de la historia del narcotráfico español. Se procesó a 157 personas y se condenó a 90. De ellos, 67 fueron mediante acuerdos de conformidad.

Los refuerzos

Además de actuar en el blanqueo de capitales, el talón de Aquiles del narcotráfico, es necesario un complemento esencial. "Hay que reforzar los juzgados. Tú te presentas en el juzgado con una causa que implica 30 registros y te dicen que no. Que de seis en seis. Y la Fiscalía Antidroga no quiere macrooperaciones".

Frente a quienes apuestan por que sea la Audiencia Nacional quien administre los casos de narcotráfico, las fuentes consultadas subrayan que de ser así, desde la apertura de la investigación hasta el juicio pasarían años.

"Lo ideal sería crear Juzgados Antidroga en cada juzgado de pueblo que se vea afectado por el narco. Ahora se hace así, pero van por el turno normal. Tú le metes una causa de estas a un juzgado de pueblo que lo que hace habitualmente es un hurto o un robo y lo hundes. El funcionario ve la instrucción gigante y es que se da de baja".

En el sur, hay otro problema: la rotación de personal impide que en la Guardia Civil se trabaje bien contra el narcotráfico. No hay arraigo, no hay experiencia acumulada, y los oficiales que destacan en Policía Judicial, y que podrían liderar, ascienden y se van".

La petición de declarar la costa andaluza como Zona de Especial Singularidad (ZES), o mejor dicho, la negativa del Gobierno a declararla como tal, no es un capricho de las asociaciones como la AUGC, JUPOL, JUCIL, IGC o distintos partidos políticos, como el PP.

Sobre todo, y a tenor de los hechos acaecidos en Barbate y en Huelva, reside en el agravio comparativo con otras regiones de España. En el País Vasco y Navarra siguen vigentes todavía los pluses de peligrosidad amparados en que fueron declaradas como (ZES) sin que exista hoy la amenaza de ETA.

La banda terrorista anunció el "cese definitivo de su actividad armada" el 20 de octubre de 2011. Desde esa fecha dejó de cometer atentados, poniendo fin a más de 50 años de actividad violenta, aunque su disolución formal y definitiva no se produjo hasta mayo de 2018.

"Son 5.000 agentes en País Vasco y Navarra que cobran este plus porque ambas zonas siguen siendo consideradas Zonas de Especial Singularidad. ¿Y en el Campo de Gibraltar no lo es?", se pregunta otro agente del Instituto Armado implicado en la lucha contra el narco.

Hay más agravios. Mientras que en la escala básica de policías autonómicas como la Ertzaintza se perciben complementos de unos mil cuatrocientos euros, los guardias civiles y policías nacionales de País Vasco y Navarra reciben una fracción que ronda los seiscientos euros mensuales.

Tras la desaparición de ETA, el Ministerio del Interior justificó el mantenimiento de ese plus de peligrosidad para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado basándose en el alto nivel de vida de País Vasco y Navarra.

Fuentes de JUPOL aseveran a EL ESPAÑOL que si ese fuera el criterio real, "ciudades con precios disparados como Madrid, Barcelona, Baleares, Sevilla o Valencia también deberían estar suplementadas, y no lo están".

Consideran que esta distinción es "una excusa política" para no dejar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en desventaja salarial frente a policías como la Ertzaintza, mientras se ignora la peligrosidad real existente en las costas andaluzas con el narcotráfico.

"No se trata de quitarle beneficios a ningún agente, ni de la equiparación salarial... se trata de que se iguale por arriba, no por abajo", precisan las mismas fuentes, que lamentan que ese argumento "es una excusa del Ministerio y forma parte de su juego político"

La ausencia de una Zona de Especial Singularidad en el sur de España, que va aparejada a la percepción del plus de peligrosidad tiene una consecuencia directa. Provoca, según la Asociación Independientes de la Guardia Civil (IGC) que estos destinos se conviertan en lugares de paso.

"Que no haya zona de especial singularidad -aparejada al plus de peligrosidad- provoca que haya plantillas muy rotacionales, es decir, que llegan recién se sale de la Academia, como primer destino, y luego se van a otros. Que haya plantillas cambiantes supone que estén menos preparadas para luchar contra el narcotráfico", abundan desde JUPOL.

Por extensión, al no existir incentivos ni reconocimiento de la peligrosidad, cuando la hay, las plantillas en el Campo de Gibraltar, Cádiz, Huelva o Málaga se nutren principalmente de agentes recién salidos de la academia como primer destino.

Esta falta de arraigo genera una rotación constante donde los efectivos se marchan en cuanto tienen oportunidad, lo que supone contar con plantillas menos preparadas y con menor experiencia acumulada para combatir a mafias que cuentan con medios cada vez más sofisticados.

De ahí que las numerosas voces y la totalidad de organizaciones profesionales exijan la implantación urgente de la Zona de Especial Singularidad con complementos económicos y ayudas sociales que fomenten el arraigo de los agentes, tanto de la Guardia Civil como del Cuerpo Nacional de Policía.

En una de las semanas más duras para la Guardia Civil en los últimos tiempos, también ha tenido lugar la paralización en el Congreso, por parte del Gobierno, de la declaración de profesión de riesgo para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Por septuagésima primera vez.

Sin ser profesión de riesgo y sin declarar la costa andaluza como Zona de Especial Singularidad, el resultado es que el sur es un lugar de paso.

El narco, mientras tanto, sigue allí, profesionalizándose, comprando chalecos de la Guardia Civil por AliExpress para sus vuelcos y ganando la partida por pura permanencia "y por la desidia del gobierno".