Una mujer poniendo la lavadora

Una mujer poniendo la lavadora iStock

Omicrono

Ya ha entrado en vigor: los ayuntamientos multan a los vecinos con hasta 3.000 euros por el ruido de la lavadora

Las altas temperaturas en septiembre alargan un problema ligado al excesivo funcionamiento de los electrodomésticos

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Todo el mundo espera que bajen las temperaturas en septiembre. Pero este año 2026 viene fuerte, ya que los meteorólogos estiman temperaturas de hasta 43 ºC en gran parte de España. Y dentro de esta problemática, los vecinos siguen recurriendo al aire acondicionado para combatir el calor, mientras los ayuntamientos mantienen unas normas estrictas sobre el ruido generado dentro de las viviendas.

El problema no termina cuando cae el sol. Con las temperaturas nocturnas todavía elevadas, mantener las ventanas abiertas o utilizar determinados aparatos puede convertirse en una fuente de conflictos entre vecinos. La lavadora, el lavavajillas, el aire acondicionado o incluso un aspirador pueden generar vibraciones y ruidos que se transmiten con facilidad entre viviendas, especialmente en edificios con poco aislamiento.

Por eso, conviene recordar que poner un electrodoméstico durante la noche no significa automáticamente recibir una multa, pero sí puede incumplir las normas municipales si genera molestias por encima de los límites establecidos. En España no existe un horario único para todo el territorio: la normativa estatal establece el marco general y son las comunidades autónomas y, especialmente, los ayuntamientos quienes concretan buena parte de las restricciones y sanciones.

La referencia estatal es la Ley 37/2003, de 17 de noviembre, del Ruido, que establece las bases para prevenir y reducir la contaminación acústica. En el caso de las actividades domésticas y las relaciones entre vecinos, la propia norma remite en buena medida a las ordenanzas municipales y a los usos locales, por lo que no existe un límite nacional único que determine a qué hora podemos poner una lavadora. BBOE

Además, la Ley de Propiedad Horizontal permite actuar frente a actividades molestas que perjudiquen la convivencia. Esto significa que un ruido ocasional de una lavadora no equivale por sí mismo a una infracción sancionable, pero una actividad reiterada que perturbe el descanso puede terminar provocando una actuación de la comunidad de propietarios o incluso un procedimiento administrativo o judicial. BBOE

Precios de las multas

En la práctica, el momento más delicado es la noche. Los límites acústicos son considerablemente más restrictivos durante esas horas y, además, algunas ciudades prohíben expresamente determinadas actividades domésticas ruidosas. En Barcelona, por ejemplo, la ordenanza establece que entre las 21:00 y las 08:00 no está permitido utilizar aparatos domésticos ruidosos ni realizar actividades que puedan perturbar el descanso de los vecinos.

En Madrid, la regulación establece un periodo nocturno entre las 23:00 y las 07:00 horas, con multas leves que oscilan entre los 90 y 750 euros, pero llegando a 1.500 en caso de infracciones graves o reincidentes. En dormitorios residenciales, por ejemplo, el límite de referencia es de 25 dBA durante la noche, mientras que las infracciones muy graves por superar determinados niveles pueden alcanzar los 3.000 euros de multa.

Por lo tanto, si el ruido de un electrodoméstico de un vecino resulta realmente molesto, lo recomendable es comenzar por una solución amistosa y, si el problema persiste, recurrir a la comunidad de propietarios. Esta puede establecer normas internas de convivencia dentro de los límites legales y actuar frente a actividades que resulten especialmente molestas o contrarias a la normativa.

Sólo cuando estas vías no funcionan puede entrar en juego la actuación municipal, especialmente si existe una denuncia por contaminación acústica. Las sanciones dependerán entonces de la ordenanza de cada localidad, de la intensidad y duración del ruido y de si se acredita el incumplimiento mediante una medición realizada conforme a los procedimientos establecidos.

¿Cuándo poner la lavadora?

La situación cambia considerablemente de una ciudad a otra. En Madrid, por ejemplo, el periodo nocturno comienza a las 23:00 horas y termina a las 07:00, mientras que Barcelona fija restricciones específicas para los aparatos domésticos ruidosos desde las 21:00. Por eso, no basta con saber que la noche es el periodo más protegido: también hay que consultar la ordenanza concreta del municipio antes de poner en marcha un electrodoméstico especialmente ruidoso.

Así que, con septiembre todavía marcado por el calor, la tentación de poner la lavadora o el lavavajillas de madrugada puede seguir siendo grande. Sin embargo, ahorrar en electricidad no debería convertirse en una fuente de problemas con los vecinos. Lo más prudente es utilizar los programas silenciosos, evitar el centrifugado a horas de descanso y comprobar las normas de nuestra localidad: la multa no llega automáticamente por encender la lavadora, pero ignorar las restricciones de ruido sí puede acabar saliendo caro.