Imagen de archivo de la nutricionista Júlia Farré.

Imagen de archivo de la nutricionista Júlia Farré. E.E.

Nutrición

Júlia Farré, nutricionista: "El desayuno perfecto para perder peso no tiene aceite ni pan sino este pescado con proteína"

La especialista reconoce que hay tres ingredientes que se pueden incluir en el desayuno para aumentar así la ingesta de proteínas.

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P. G. Santos
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Las claves

Las claves

Júlia Farré recomienda aumentar el consumo de proteínas en el desayuno, sugiriendo alimentos como huevos, sardinas o hummus para una opción más saciante.

La nutricionista defiende una alimentación saludable y adaptable, combinada con actividad física y entrenamientos de fuerza para facilitar la pérdida de grasa y mantener masa muscular.

Farré aconseja evitar pesarse constantemente para no desmotivar el proceso de pérdida de peso y propone centrarse en hábitos sostenibles, no en cifras.

Incluir vegetales en todas las comidas y alejarnos de dietas extremas forman parte de su estrategia para instaurar hábitos saludables y duraderos.

La llegada de septiembre vuelve a llenar de buenos propósitos las agendas: comer mejor, recuperar el ejercicio y perder grasa. Pero, para conseguir resultados duraderos, no siempre hace falta recurrir a grandes sacrificios, sino introducir cambios capaces de encajar en la rutina.

Así lo plantea en este vídeo Júlia Farré, experta en nutrición humana y dietética, que ha compartido con sus seguidores recomendaciones para adelgazar sin recurrir a dietas restrictivas. Entre ellas destaca una modificación sencilla relacionada directamente con la primera comida del día.

Su consejo pasa por aumentar las proteínas presentes en el desayuno. La nutricionista propone incorporarlas mediante alimentos como los huevos, las sardinas o el hummus, una fórmula que permite transformar una tostada en una opción más completa y saciante.

La idea puede aplicarse fácilmente. En lugar de tomar una tostada de pan integral con aceite y tomate, Farré plantea utilizar hummus, añadir rúcula y terminar con un chorrito de aceite de oliva virgen extra para completar el desayuno.

Alimentación y actividad física

El objetivo, dentro de un plan para perder grasa, no consiste en eliminar grupos de alimentos ni en pasar hambre. Farré apuesta por una alimentación saludable y adaptable, acompañada de actividad física, para favorecer un déficit calórico sostenible.

Ese déficit calórico aparece cuando el organismo gasta más energía de la que ingiere, por lo que la alimentación debe combinarse con movimiento cotidiano. Farré recomienda caminar más durante el día y pone como referencia los 10.000 pasos.

La actividad física, sin embargo, no debería limitarse al ejercicio cardiovascular. La nutricionista también considera fundamentales los entrenamientos de fuerza, sobre todo cuando el objetivo es perder grasa y conservar masa muscular que contribuya a mantener elevado el gasto energético.

Es una de las claves que suelen quedar relegadas cuando se busca adelgazar. Frente a la obsesión por correr o hacer cardio, Farré defiende trabajar los músculos, integrando ejercicios de fuerza dentro de una estrategia orientada a mejorar la composición.

Otro de sus consejos se aleja precisamente de la báscula. Farré desaconseja pesarse constantemente porque, según explica, puede convertirse en un boicot al proceso. Una cifra inesperada puede generar frustración y terminar afectando negativamente a la motivación personal diaria.

La advertencia apunta también al riesgo de convertir el peso concreto en una meta rígida. Centrar todo el proceso en alcanzar determinado número puede alimentar una relación poco saludable con la alimentación, la imagen corporal y nuestra autoestima diaria.

Junto a proteínas, movimiento y fuerza, los vegetales ocupan otro lugar destacado en la propuesta de Farré. Su recomendación es incorporarlos en todas las comidas y convertirlos no solo en guarnición, sino también en protagonistas de distintas recetas saludables.

En la práctica, ese cambio puede empezar con gestos pequeños. Unos canónigos sobre la tostada o platos donde las verduras tengan presencia permiten aumentar su consumo sin convertir la alimentación cotidiana en un conjunto de prohibiciones difíciles de mantener.

El mensaje de la nutricionista para septiembre es alejarse de las fórmulas extremas. Caminar más, entrenar fuerza, incluir vegetales y reforzar las proteínas del desayuno, con huevos, sardinas o hummus, forman parte de una estrategia pensada para mantener hábitos.