Dani Mateo, en el 20 aniversario de Neox.

Dani Mateo, en el 20 aniversario de Neox. Cedida

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Dani Mateo se abre en canal tras el 20 aniversario de 'El Intermedio': "Ha pasado por mi cabeza dejar la televisión..."

EL ESPAÑOL ha podido charlar con el presentador para repasar su carrera y la celebración de los 20 años de 'El Intermedio' en La Sexta.

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Tanto La Sexta como El Intermedio acaban de celebrar su 20º aniversario y uno de los miembros más veteranos del programa es Dani Mateo, que lleva 15 años al lado de Wyoming e, incluso, le ha sustituido cuando el veterano presentador ha estado enfermo o no ha podido ir al formato.

El presentador ha atendido a EL ESPAÑOL en las oficinas de la productora minutos antes de empezar su otro programa, Zapeando, que capitanea cada tarde en La Sexta, y que le obliga a pasarse más horas en la productora que casi en su casa.

Cuando se le pregunta cómo se siente al formar parte del espacio más veterano de la cadena, responde sin rodeos: "Viejo. Me siento viejo y afortunado".

Lo dice con humor, pero también con la conciencia de que en televisión la longevidad es un lujo. "Esto no es muy común", admite.

"Tengo sentimientos encontrados: por un lado, qué bien, la de tiempo que llevo; por otro, la de tiempo que llevo…".

Dani Mateo en 'El Intermedio'.

Dani Mateo en 'El Intermedio'. Cedida

Esa estabilidad, tan poco habitual en el medio, se multiplica en su caso, además de El Intermedio, Mateo presenta Zapeando, otro de los formatos más longevos de la cadena.

"Tengo una suerte que ni me la creo. Es un privilegio absoluto en esta profesión", reconoce.

A lo largo de 15 años, el de Granollers ha vivido un sinfín de momentos memorables en el programa de Wyoming y le cuesta elegir uno solo: "Ha sido un carrusel de emociones: momentos increíblemente buenos y momentos increíblemente malos".

Pero sí recuerda con especial cariño la despedida de Beatriz Montañez: "Estábamos cantándole una canción todos con lágrimas en los ojos, y detrás, acompañándonos al piano, estaba Pablo Sebastián ¡el pianista de Parada!

"Ahí dije: Este es mi sitio. Ese tipo de humor surrealista me vuelve loco"

Para él, El Intermedio ha sido un lugar donde experimentar, arriesgar y jugar.

"He hecho cosas muy locas: salir de un horno, bailar 'mueve la colita' en un sketch, grabar en el Valle de los Caídos… Como cómico, ha sido una suerte estar en este programa, pese al deporte de riesgo que es".

Y añade que su trayectoria previa también le preparó para ello: "En Sé lo que hicisteis nos dejaban hacer lo que queríamos. Y en Zapeando hacemos humor de voltereta, de ese que cuando crees que ha acabado el chiste, tiquitiquiti, sale otro".

Mateo se siente agradecido a La Sexta y a Globomedia: "Son mi casa. Aquí se valora la comedia. Y eso mola mucho si la amas como la amo yo".

Eso sí, cuando se le pregunta si ha cambiado más él o el programa, responde con una reflexión generacional. "La comedia caduca muy rápido. Cosas que eran graciosísimas hace 15 años ahora no lo son en absoluto".

Dani Mateo en El Intermedio.

Dani Mateo en El Intermedio. Cedida

Y añade: "Vienen nuevas generaciones con gustos completamente distintos. Como decía Bob Dylan: 'Mejor empiezas a nadar o te hundes como una piedra'. Los tiempos cambian".

Aun así, el presentador no cae en el discurso nostálgico. "Puedes quedarte aferrado a tu criterio y decir que lo nuevo es una mierda, pero no sirve de nada. ¿Cómo me va a gustar a mí Bad Bunny como me gusta Michael Jackson? Pero Bad Bunny es bueno. Hace sus cosas. Te cuesta más entenderlas, pero hay cosas increíbles hoy en día. Rosalía me parece una cantante acojonante"

Para él, la clave es la flexibilidad: "La comedia tiene que tener cintura. Tiene que ser maleable. Ves ahora sketches de Martes y Trece y te hacen llorar, pero no de risa. Y nos pasará a todos".

Por eso valora que Zapeando y El Intermedio sigan vivos: “Creo que lo más meritorio es que logramos no oler a viejo. Tenemos nuestras cositas rancias, claro, pero todavía no olemos a viejo”.

Su visión de sus compañeros

Sobre Wyoming y Sandra Sabatés, Mateo bromea: “Son horribles, menos mal que pagan bien”, para admitir inmediatamente que "es gente increíble".

De Wyoming habla con admiración absoluta: "Es un maestro de la comedia. Cuando se pone serio, le doy patadas por debajo de la mesa, porque como cómico es un puto titán. Te mata con una réplica o con una cara. Aprendo mucho de él y es muy generoso".

Recuerda que al llegar al programa hace casi dos décadas estaba "agradecidísimo. Imagínate, pasar de Sé lo que hicisteis a El Intermedio. Me temblaba todo. Wyoming fue la hostia conmigo. Y todo el equipo también. Estamos en familia".

Aunque Mateo tiene una espinita clavada al no haber funcionado El Intermedio: International Edition en los fines de semana de La Sexta: "Era una gran idea hecha con gente con mucho talento, pero no casaban. Nunca hizo clic. Ponerle el sello del programa original pesó mucho. La gente quería ver El Intermedio. Y no era eso".

Y es que aquel formato tenía entrevistas de Pilar Rubio, un colaborador chino hablando de parejas de Hollywood, una modelo conectando desde Miami… "¿Divertido? Sí. ¿Que nos reímos? Sí. Pero entiendo que al público de El Intermedio no le convenciera. Y no hubo tiempo para rectificar".

Dani Mateo, junto a Wyoming, en 'El Intermedio'.

Dani Mateo, junto a Wyoming, en 'El Intermedio'. Cedida

Su papel como presentador suplente

En Zapeando es el presentador titular, pero en El Intermedio es colaborador y suplente de Wyoming cuando el madrileño no puede ir al programa. Le preguntamos a Mateo qué siente cuando se sienta en su silla: "Mucha presión".

"Pero no estoy postulándome. Si podemos sacarlo como al Cid, muerto y atado a la silla, fenomenal (risas). No tengo ninguna prisa por ocupar ese puesto. Estoy cubriendo el hueco del jefe cuando se pone malito. Y siempre le digo en cámara: ‘Ya estás volviendo, que eres muy de alargar las bajas'".

En Zapeando está más relajado: "No porque sea el jefe, sino porque sé que no me van a comparar. Con Wyoming sí. El formato es suyo y yo no lo puedo tocar. En Zapeando sí me lo he hecho a mi manera".

Pero… ¿Cómo llega el de Granollers al viernes después de dos programas diarios? "Como un monje shaolin", dice entre risas.

"Durante la semana no me entero de los golpes. Solo veo el árbol. Pero llega el viernes y me duele todo: riñones, nuca… Ceno con un gotero. Descanso mis horas, no me esfuerzo de más. Pero si hay promoción o eventos, llego peor".

Aun así, entre risas confiesa que "soy consciente del privilegio que es este trabajo. Peor sería trabajar de verdad".

La vida fuera de un plató

Consciente del éxito que está viviendo, la idea "de dejar la televisión" también ha pasado "por la cabeza" de Mateo en alguna ocasión, "pero luego me siento y digo: Si no valgo para otra cosa... Recuerdo un consejo que me dio Jesús Bonilla: 'La tele no se deja. Te deja ella a ti'. Así que lo tengo claro, mientras me aguanten, aquí estaré".

¿Dónde se ve en 20 años? Mateo sonríe y responde que "contigo, haciendo esta misma entrevista, pero en un yate. En La Manga. Y luego yéndonos a comer un pulpo al horno hecho por mi chef personal".

En su tiempo libre, Mateo admite que es “muy pasivo. Lo que más me ha gustado en la vida es tumbarme delante de la tele y ver películas y series. Me apasiona”. También lee, escucha música y come.

Dani Mateo, junto a Sandra Sabatés, en 'El Intermedio'.

Dani Mateo, junto a Sandra Sabatés, en 'El Intermedio'. Cedida

“Debería pesar 260 kilos", bromea. Para compensar, camina por la montaña. “No corro. Y lo digo mirándote a los ojos, porque tú eres de los chalaos de los maratones. El primero que hizo uno se murió…”.

También está aprendiendo a cocinar y nos 'amenaza' entre risas: "El próximo 'León come gambas' es mío". Por último, como buen aficionado a las series, recomienda The Virtues, con Stephen Graham, y El reino, de Rodrigo Sorogoyen. También Machos Alfa, Muertos SL y "cualquier serie hecha por los hermanos Caballero".

Eso sí, recuerda que él también tuvo un paso por la ficción nacional en la serie de Antena 3 La familia Mata: "Fue muy infravalorada. Tenía un nivel actoral brutal".