Álvaro Peña, número uno del QIR 2026.

Álvaro Peña, número uno del QIR 2026. Cedida

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Álvaro Peña, el número 1 del QIR 2026, es soriano y tiene 27 años: qué especialidad y en qué hospital estudiará el químico

El químico logra la mejor nota en una de las oposiciones más exigentes y ya planea formarse en bioquímica clínica en Madrid.

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El Ministerio de Sanidad publicó el pasado 27 de febrero las notas provisionales del examen de Químico Interno Residente (QIR) 2026, dando inicio a la fase decisiva del proceso de adjudicación de plazas de Formación Sanitaria Especializada (FSE).

Dentro de este sistema, la titulación de Química es la que menor número de plazas oferta. Este año, 301 aspirantes se presentaron al examen para optar a sólo 29 plazas, de los cuales 252 lograron superar la nota de corte.

Una competición exigente, marcada por la precisión, la constancia y una presión sostenida durante meses.

Detrás de cada número hay una historia. Y la que encabeza la lista este año es la del soriano Álvaro Peña Moreno, de 27 años.

"No sé si alguien que es el número 1 se lo espera, pero yo no me lo esperaba ni de lejos. Empecé a gritar", reconoce Álvaro a EL ESPAÑOL.

La forma en la que recibió la noticia resume bien la intensidad de esas semanas. Llevaba días pendiente de la web del Ministerio de Sanidad, actualizando sin descanso, sin resultados.

El mismo día de la publicación, había decidido desconectar y viajar a Logroño con unos amigos. Había pasado más de un mes desde el examen y todo apuntaba a que las notas tardarían aún unos días más.

Pero no fue así. El viernes por la noche, mientras estaba en un bar, llegó el aviso.

"Me llegó un correo diciendo que ya estaban los listados provisionales, pero con tan mala suerte que no tenía el certificado electrónico en el móvil. Lo intenté de mil maneras, pero fue imposible", recuerda.

La celebración quedó en suspenso. Tampoco llegó el descanso. Aquella noche no durmió.

Fue de madrugada cuando todo encajó. Encontró otro correo, esta vez de la número cinco del QIR, que le adelantaba su posición. Le decía que era el número uno. Aun así, quería confirmarlo.

"Desperté a mi novia y llamamos a su madre, que estaba en Madrid y tenía nuestras llaves. Por videollamada vi las notas desde mi ordenador, vimos que la línea coincidía… y confirmamos que sí, que era el número 1", explica.

A partir de ahí, lo esperado: llamadas, mensajes, felicitaciones. Pero también la sensación de haber culminado un proceso especialmente duro. Porque si conseguir plaza ya es un logro, alcanzar el primer puesto en apenas cinco meses de preparación intensiva lo es aún más.

Vocación temprana

La historia de Álvaro es la de tantos jóvenes que han tenido que salir de su provincia para poder formarse. En su caso, dejó Soria para estudiar en la Universidad de Zaragoza, donde se especializó en Química.

Antes de plantearse el QIR, estuvo cuatro años trabajando en el ámbito de la biotecnología y la investigación privada. Fue en abril cuando decidió dar el paso definitivo y prepararse la oposición con la academia GoFir.

"Intenté compaginar trabajo y estudio, pero no fue fácil. Vivía en un piso de estudiantes y los fines de semana volvía a Soria a ver a mi familia. En verano tampoco pude avanzar mucho porque ya tenía vacaciones organizadas y seguía trabajando", explica.

El punto de inflexión llegó a finales de agosto, cuando dejó el trabajo para centrarse por completo en el examen. Al principio, las jornadas no superaban las diez horas. Pero con el paso de las semanas, la presión aumentó.

A partir de ahí, el ritmo fue intensificándose hasta convertirse en una rutina muy exigente.

"Llegó un momento en el que estudiaba de siete de la mañana a dos y media; luego de tres y media a nueve; y después de diez a once y media de la noche", detalla el número uno.

Un ritmo que reconoce que no es el ideal, pero sí el que sintió necesario en la recta final. "Si no hubiera ido tan justo, me habría gustado hacer ocho horas, hacer deporte y tener algo más de tiempo para mí", admite.

Álvaro Peña, número uno del QIR 2026.

Álvaro Peña, número uno del QIR 2026. Cedida

Elegir con ventaja

Ahora, con el número 1 en la mano, Álvaro afronta una de las pocas recompensas claras del proceso: poder elegir especialidad y hospital antes que nadie.

Su decisión está prácticamente tomada. Optará por bioquímica clínica, una rama que le permite mantenerse cerca de la investigación molecular, el ámbito que más le interesa.

También tiene claro el destino: Madrid.

"Muchos de sus hospitales están entre los mejores del mundo. También estoy cerca de Soria, donde está mi familia. Además, aquí vive mi novia y muchos de mis amigos", explica.

Entre sus opciones están el Hospital La Paz, el 12 de Octubre o el Ramón y Cajal, aunque subraya que el nivel en la capital es alto de forma general.

"En Madrid no hay tanta diferencia entre hospitales, la mayoría son muy buenos", afirma Álvaro Peña.

Lejos de ser una meta, el número uno del QIR es, para Álvaro Peña, el inicio de una nueva etapa. Una en la que el esfuerzo cambia de forma, pero no de intensidad.

Detrás de ese primer puesto no solo hay horas de estudio, sino una decisión clara: apostar por una vocación y sostenerla en el tiempo.