Los disidentes Arezoo Mojaverian, Nilufar Saberi y Behruz Alikhani, en una concentración en defensa del pueblo iraní. Madrid
Los iraníes en España señalan a Sánchez por su "apoyo" al "régimen terrorista": "Protegen a un Estado mafioso bajo el islam"
La diáspora iraní pide apoyo internacional para ayudar al pueblo a acabar con el "régimen criminal" y facilitar la entrada de Reza Pahlaví.
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Más de 15.500 iraníes salieron de su país para instalarse en España. Con sus vidas particulares, sus propias historias y sus diferencias, pero todos con algo en común: huir del régimen teocrático de los ayatolás.
Nilufar Saberi, Arezoo Mojaverian y Behruz Alikhani son tres iraníes que viven en España y que cuentan a El ESPAÑOL cómo forman parte de la lucha por los derechos de su pueblo desde el exilio.
La diáspora iraní no ha dejado nunca de luchar por los derechos de la gente que sigue viviendo dentro de Irán, una lucha de algún modo también por ellos mismos, para poder volver a casa algún día.
"Somos un pueblo masacrado por nuestro propio gobierno y necesitamos una intervención internacional de rescate", clama Nilufar.
Lo importante es liberar al pueblo después de "miles y miles de vidas y la masacre" que ha habido por parte de los ayatolás.
Agradecen la intervención para quitar a Ali Jamenei y piden que se "colabore para facilitar un cambio de régimen" pero, a pesar de ello, no se pliegan a los intereses de Trump.
La postura "imperdonable" de España
Uno de los puntos de fricción es la posición del Gobierno de España con respecto al régimen de Irán. Para ellos, "en ningún momento se ha posicionado a favor del pueblo", comenta Nilufar.
Aunque, eso sí, para esta disidente "ningún gobierno de España, ni este ni anteriores, han colaborado", porque asegura que "es una cuestión de intereses económicos y políticos".
Esto se debe al "lobby que tienen los islamistas" con el que se "infiltran en la política de otros países. En España con la extrema izquierda", asegura a El ESPAÑOL.
La política exterior de España que se ha posicionado a favor de Palestina y contra el gobierno de Netanyahu en Israel es algo que encorseta ahora al Gobierno.
"O tienen memoria de pez o su odio hacia las políticas de Israel es tan grande que les ciega y anula su amor por la humanidad", sentencia Nilufar.
Una posición en la que coincide Arezoo, para ella "están intentando desviar lo que está pasando en Irán por su apoyo a Palestina, el enfrentamiento con Israel y las estrategias con Estados Unidos", explica esta disidente, quien asegura que el Ejecutivo de Sánchez "no quiere rendirse".
Un ejemplo claro de ello es que fuésemos de "los últimos países en aceptar que la Unión Europea metiese a la Guardia Revolucionaria en el listado de terroristas", lamenta.
En los últimos meses más de 43.000 personas han perdido la vida en Irán. A manos de la Guardia Revolucionaria y del férreo régimen que se ha apoderado del país desde hace más de cuatro décadas.
Por eso, "es imperdonable la postura del Gobierno de España" porque no combatir al régimen islamista es apoyar a "un estado mafioso, terrorista, que tiene un proyecto de liderazgo del mundo bajo el islam que funciona con amenazas, generando miedo", asevera.
Behruz Alikhani también asegura que "es muy doloroso ver que no se haga nada" y sugiere un cambio en la forma de verlo: "Deberían mirarlo desde la perspectiva de la gente que vive dentro, el pueblo iraní que sufre desde hace 47 años".
Alikhani es especialmente duro al referirse a la teocracia iraní que desde la Revolución se apoderó de Irán en 1979 con la caída del Sha: "Son unos auténticos diablos que matan a su pueblo, pero que también son una amenaza porque financian a Hamás, Hezbolá y otros grupos terroristas".
Entienden que España no quiera meterse en la guerra de una manera directa, pero sí que echan en falta "que se apoye a Estados Unidos dejando usar las bases o facilitando ayuda" para que puedan acabar con los ayatolás.
La encrucijada con EEUU
Los iraníes celebran los ataques de Trump para derrocar a la teocracia iraní, pero no por ello se quieren "casar con él", explica Arezoo.
La cuestión es que cualquier ayuda externa "es bienvenida" para acabar con "el sufrimiento del pueblo y las miles de muertes", por eso aseguran que el mandatario estadounidense "ha hecho lo que se tenía que hacer".
Pero, a pesar de que consideren que es "un ataque adecuado", también viven con preocupación que a Trump "se le permita ser el amo del mundo".
"Hace lo que quiere y el mundo guarda silencio", lamentan. Agradecen la intervención de Trump, y piden que "todos los países internacionales apoyen".
Eso sí, el país tiene grandes reservas de petróleo y ellos lo saben: "No somos tontos y sabemos que está en juego el petróleo".
Aunque que "el petróleo esté en manos de la República Islámica no es bueno, porque ese dinero no lo invierten en el pueblo sino en crear un arma nuclear y en infiltrarse en la política internacional", lamentan.
Viven en una encrucijada en la que aplauden la actuación de Donald Trump, pero a su vez no quieren acabar su tutela: "Tememos que vaya a haber un cambio de escaparate como pasó en Venezuela y nos vuelvan a dejar a puerta cerrada con nuestros verdugos", explica Nilufar.
"El pueblo de irán solo no puede hacer nada contra el régimen teocrático porque no tiene armas, ni fuerza", explica Behruz quien asegura que "cada vez que levantan la voz para reivindicar derechos, la respuesta es abrir fuego".
Por eso, "atacar al país no es violar el derecho internacional", opina este disidente sino que "se trata de acabar con unos gobernantes que matan a su propio pueblo.
Es acabar con un régimen criminal que no sirve para nada", sentencia Behruz. Y advierten que "si salen de este conflicto, fabricarán la bomba atómica y matarán a gente en todo el mundo".
"Somos persas, no árabes"
Desde la Revolución de 1979 con la caída de la monarquía los ayatolás convirtieron el país en un régimen teocrático basado en el islam.
Este punto es crucial para los iraníes y para que se entienda su historia, reivindicaciones y trayectoria.
"No somos árabes, somos persas", cuenta Arezoo. Esto se debe a que aunque es un país musulmán, su forma de vida no es árabe y, hasta la llegada de los ayatolás, no tenía nada que ver con otros países del entorno porque la cultura persa es diferente.
Desde que llegaron al poder, lo único que han hecho ha sido "ir infiltrándose en países de mayoría musulmana para islamizar todo lo que han podido", relata Nilufar.
Así han ido extendiendo sus tentáculos de poder por aquellos países "donde hay hambre, porque ahí pueden crear musulmanes integristas", lamenta.
Y, esto responde perfectamente "a un imperialismo islamista, más peligroso que el estadounidense porque no tiene solo intereses geopolíticos o económicos, sino que van a por el alma".
El pueblo se ha opuesto a las imposiciones de los ayatolás y de la Guardia Revolucionaria, por eso, las sanguinarias protestas que han acabado con la vida de miles de personas. No ahora, sino a lo largo de las últimas décadas.
"No hemos querido convertirnos en lo que ellos han impuesto", explica Arezoo a EL ESPAÑOL. Siempre se han caracterizado por un espíritu de rebeldía.
Las que lo encarnan son, principalmente las mujeres, las más oprimidas. Gozaban de "una situación ventajosa" y tenían conquistados derechos.
Sin embargo, de la noche a la mañana "los islamistas nos privaron de nuestra identidad como seres humanos íntegros e independientes, nos convirtieron en propiedad de nuestro tutor varón", lamenta Nilufar.
Con esto las mujeres pasaron de ser sujetos de pleno derecho a ser anuladas completamente.
Así empezó la lucha de las mujeres iraníes que, poco a poco, ha conseguido "mejorar la situación dentro de lo posible, gracias a los hombres que están de nuestro lado", comentan.
Un ejemplo es la ruptura con el código de vestimenta. Solo tenían posible vestirse con marrón, gris, azul marino y negro. Pero, las mujeres lo han roto.
Otras se han quitado el velo y "como son tantas, la policía moral no da abasto para poder ponerle fin porque no pueden multar a todo el mundo". Eso sí, alerta Nilufar "a la que le toca, le puede costar la vida".
Pero, a pesar de levantar la voz no solo las mujeres, sino el pueblo entero en contra de las atrocidades del régimen, la única solución posible es "derrocar la teocracia de Irán".
Pahlaví, líder de la transición
Arezoo es monárquica. Nilufar, por su parte, es republicana. Pero todos, también Behruz apoyan a Reza Pahlaví, el príncipe en el exilio, hijo del sah Mohammad Reza Pahlaví.
Lo que tienen claro es que no quieren que nadie de fuera elija el destino del pueblo iraní, quieren encabezar su propia transición y que Pahlaví sea el líder en esta transición.
Da igual, monárquicos, parlamentarios o federalistas todos están de acuerdo.
La figura que quieren que encabece este cambio es el sha y que una vez conseguida la transición, se celebren elecciones libres con observadores internacionales.
"Queremos una democracia igualitaria y secular, en eso estamos todo el país de acuerdo", asegura Nilufar.
En sintonía con todo ello, están anteponiendo la necesidad de Irán y de un cambio a los pequeños intereses personales: "Una cosa es mi preferencia política y otra el interés general del país.
Ahora mismo, "no importa tanto el sistema como el contenido", explica.
Pahlaví es "un hombre digno con su llamado 'Proyecto de Prosperidad' para sacar el país adelante", cuenta Arezoo, al tiempo que Behruz asegura que "tiene la confianza del pueblo para que ayude a alcanzar la paz".